2 Tesalonicenses
LA BIBLIA Versión Reina-Valera de 1909
ÍNDICE
[1| 2| 3]
- PABLO, y Silvano, y Timoteo, á la iglesia de los Tesalonicenses que es en
Dios nuestro Padre y en el Señor Jesucristo:
- Gracia y paz á vosotros de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
- Debemos siempre dar gracias á Dios de vosotros, hermanos, como es digno,
por cuanto vuestra fe va creciendo, y la caridad de cada uno de todos vosotros
abunda entre vosotros;
- Tanto, que nosotros mismos nos gloriamos de vosotros en las iglesias de
Dios, de vuestra paciencia y en todas vuestras persecuciones y tribulaciones
que sufrís:
- Una demostración del justo juicio de Dios, para que seáis tenidos por
dignos del reino de Dios, por el cual asimismo padecéis.
- Porque es justo para con Dios pagar con tribulación á los que os
atribulan;
- Y á vosotros, que sois atribulados, dar reposo con nosotros, cuando se
manifestará el Señor Jesús del cielo con los ángeles de su potencia,
- En llama de fuego, para dar el pago á los que no conocieron á Dios, ni
obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo;
- Los cuales serán castigados de eterna perdición por la presencia del
Señor, y por la gloria de su potencia,
- Cuando viniere para ser glorificado en sus santos, y á hacerse admirable
en aquel día en todos los que creyeron: (por cuanto nuestro testimonio ha sido
creído entre vosotros.)
- Por lo cual, asimismo oramos siempre por vosotros, que nuestro Dios os
tenga por dignos de su vocación, e hincha de bondad todo buen intento, y toda
obra de fe con potencia,
- Para que el nombre, de nuestro Señor Jesucristo sea glorificado en
vosotros, y vosotros en él, por la gracia de nuestro Dios y del Señor
Jesucristo.
- EMPERO os rogamos, hermanos, cuanto á la venida de nuestro Señor
Jesucristo, y nuestro recogimiento á él,
- Que no os mováis fácilmente de vuestro sentimiento, ni os conturbéis ni
por espíritu, ni por palabra, ni por carta como nuestra, como que el día del
Señor esté cerca.
- No os engañe nadie en ninguna manera; porque no vendrá sin que venga antes
la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición,
- Oponiéndose, y levantándose contra todo lo que se llama Dios, ó que se
adora; tanto que se asiente en el templo de Dios como Dios, haciéndose parecer
Dios.
- ¿No os acordáis que cuando estaba todavía con vosotros, os decía esto?
- Y ahora vosotros sabéis lo que impide, para que á su tiempo se manifieste.
- Porque ya está obrando el misterio de iniquidad: solamente espera hasta
que sea quitado de en medio el que ahora impide;
- Y entonces será manifestado aquel inicuo, al cual el Señor matará con el
espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida;
- A aquel inicuo, cuyo advenimiento es según operación de Satanás, con
grande potencia, y señales, y milagros mentirosos,
- Y con todo engaño de iniquidad en los que perecen; por cuanto no
recibieron el amor de la verdad para ser salvos.
- Por tanto, pues, les envía Dios operación de error, para que crean á la
mentira;
- Para que sean condenados todos los que no creyeron á la verdad, antes
consintieron á la iniquidad.
- Mas nosotros debemos dar siempre gracias á Dios por vosotros, hermanos
amados del Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salud,
por la santificación del Espíritu y fe de la verdad:
- A lo cual os llamó por nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de
nuestro Señor Jesucristo.
- Así que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que habéis
aprendido, sea por palabra, ó por carta nuestra.
- Y el mismo Señor nuestro Jesucristo, y Dios y Padre nuestro, el cual nos
amó, y nos dió consolación eterna, y buena esperanza por gracia,
- Consuele vuestros corazones, y os confirme en toda buena palabra y
obra.
- RESTA, hermanos, que oréis por nosotros, que la palabra del Señor corra y
sea glorificada así como entre vosotros:
- Y que seamos librados de hombres importunos y malos; porque no es de todos
la fe.
- Mas fiel es el Señor, que os confirmará y guardará del mal.
- Y tenemos confianza de vosotros en el Señor, que hacéis y haréis lo que os
hemos mandado.
- Y el Señor enderece vuestros corazones en el amor de Dios, y en la
paciencia de Cristo.
- Empero os denunciamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo,
que os apartéis de todo hermano que anduviere fuera de orden, y no conforme á
la doctrina que recibieron de nosotros:
- Porque vosotros mismos sabéis de qué manera debéis imitarnos: porque no
anduvimos desordenadamente entre vosotros,
- Ni comimos el pan de ninguno de balde; antes, obrando con trabajo y fatiga
de noche y de día, por no ser gravosos á ninguno de vosotros;
- No porque no tuviésemos potestad, sino por daros en nosotros un dechado,
para que nos imitaseis.
- Porque aun estando con vosotros, os denunciábamos esto: Que si alguno no
quisiere trabajar, tampoco coma.
- Porque oímos que andan algunos entre vosotros fuera de orden, no
trabajando en nada, sino ocupados en curiosear.
- Y á los tales requerimos y rogamos por nuestro Señor Jesucristo, que,
trabajando con reposo, coman su pan.
- Y vosotros, hermanos, no os canséis de hacer bien.
- Y si alguno no obedeciere á nuestra palabra por carta, notad al tal, y no
os juntéis con él, para que se avergüence.
- Mas no lo tengáis como á enemigo, sino amonestadle como á hermano.
- Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera. El Señor sea con
todos vosotros.
- Salud de mi mano, Pablo, que es mi signo en toda carta mía: así escribo.
- La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.
Epístola á los Tesalonicenses fué escrita de Atenas.