Salmos
LA BIBLIA Versión Reina-Valera de 1909
ÍNDICE
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- BIENAVENTURADO el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
- Antes en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.
- Y será como el árbol plantado junto á arroyos de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.
- No así los malos: Sino como el tamo que arrebata el viento.
- Por tanto no se levantarán los malos en el juicio, Ni los pecadores en la congregación de los justos.
- Porque Jehová conoce el camino de los justos; Mas la senda de los malos perecerá.
- ¿POR qué se amotinan las gentes, Y los pueblos piensan vanidad?
- Estarán los reyes de la tierra, Y príncipes consultarán unidos Contra Jehová, y contra su ungido, diciendo:
- Rompamos sus coyundas, Y echemos de nosotros sus cuerdas.
- El que mora en los cielos se reirá; El Señor se burlará de ellos.
- Entonces hablará á ellos en su furor, Y turbarálos con su ira.
- Yo empero he puesto mi rey Sobre Sión, monte de mi santidad.
- Yo publicaré el decreto: Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy.
- Pídeme, y te daré por heredad las gentes, Y por posesión tuya los términos de la tierra.
- Quebrantarlos has con vara de hierro: Como vaso de alfarero los desmenuzarás.
- Y ahora, reyes, entended: Admitid corrección, jueces de la tierra.
- Servid á Jehová con temor, Y alegraos con temblor.
- Besad al Hijo, porque no se enoje, y perezcáis en el camino, Cuando se encendiere un poco su furor. Bienaventurados todos los que en él confían.
- ¡OH Jehová, cuánto se han multiplicado mis enemigos! Muchos se levantan contra mí.
- Muchos dicen de mi vida: No hay para él salud en Dios. (Selah.)
- Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí: Mi gloria, y el que ensalza mi cabeza.
- Con mi voz clamé á Jehová, Y él me respondió desde el monte de su santidad. (Selah.)
- Yo me acosté, y dormí, Y desperté; porque Jehová me sostuvo.
- No temeré de diez millares de pueblos, Que pusieren cerco contra mí.
- Levántate, Jehová; sálvame, Dios mío: Porque tú heriste á todos mis enemigos en la quijada; Los dientes de los malos quebrantaste.
- De Jehová es la salud: Sobre tu pueblo será tu bendición. (Selah.)
- RESPONDEME cuando clamo, oh Dios de mi justicia: Estando en angustia, tú me hiciste ensanchar: Ten misericordia de mí, y oye mi oración.
- Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia, Amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira? (Selah.)
- Sabed pues, que Jehová hizo apartar al pío para sí: Jehová oirá cuando yo á él clamare.
- Temblad, y no pequéis: Conversad en vuestro corazón sobre vuestra cama, y desistid. (Selah.)
- Ofreced sacrificios de justicia, Y confiad en Jehová.
- Muchos dicen: ¿Quién nos mostrará el bien? Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro.
- Tú diste alegría en mi corazón, Más que tienen ellos en el tiempo que se multiplicó su grano y su mosto.
- En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me harás estar confiado.
- ESCUCHA, oh Jehová, mis palabras; Considera la meditación mía.
- Está atento á la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, Porque á ti oraré.
- Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; De mañana me presentaré á ti, y esperaré.
- Porque tú no eres un Dios que ame la maldad: El malo no habitará junto á ti.
- No estarán los insensatos delante de tus ojos: Aborreces á todos los que obran iniquidad.
- Destruirás á los que hablan mentira: Al hombre de sangres y de engaño abominará Jehová.
- Y yo en la multitud de tu misericordia entraré en tu casa: Adoraré hacia el templo de tu santidad en tu temor.
- Guíame, Jehová, en tu justicia á causa de mis enemigos; Endereza delante de mí tu camino.
- Porque no hay en su boca rectitud: Sus entrañas son pravedades; Sepulcro abierto su garganta: Con su lengua lisonjearán.
- Desbarátalos, oh Dios; Caigan de sus consejos: Por la multitud de sus rebeliones échalos, Porque se rebelaron contra ti.
- Y alegrarse han todos los que en ti confían; Para siempre darán voces de júbilo, porque tú los defiendes: Y en ti se regocijarán los que aman tu nombre.
- Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo; Lo cercarás de benevolencia como con un escudo.
- JEHOVA, no me reprendas en tu furor, Ni me castigues con tu ira.
- Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque yo estoy debilitado: Sáname, oh Jehová, porque mis huesos están conmovidos.
- Mi alma asimismo está muy conturbada: Y tú, Jehová, ¿hasta cuándo?
- Vuelve, oh Jehová, libra mi alma; Sálvame por tu misericordia.
- Porque en la muerte no hay memoria de ti: ¿Quién te loará en el sepulcro?
- Heme consumido á fuerza de gemir: Todas las noches inundo mi lecho, Riego mi estrado con mis lágrimas.
- Mis ojos están carcomidos de descontento; Hanse envejecido á causa de todos mis angustiadores.
- Apartaos de mí, todos los obradores de iniquidad; Porque Jehová ha oído la voz de mi lloro.
- Jehová ha oído mi ruego; Ha recibido Jehová mi oración.
- Se avergonzarán, y turbaránse mucho todos mis enemigos; Volveránse y serán avergonzados subitáneamente.
- JEHOVA Dios mío, en ti he confiado: Sálvame de todos los que me persiguen, y líbrame;
- No sea que arrebate mi alma, cual león Que despedaza, sin que haya quien libre.
- Jehová Dios mío, si yo he hecho esto, Si hay en mis manos iniquidad;
- Si dí mal pago al pacífico conmigo, (Hasta he libertado al que sin causa era mi enemigo;)
- Persiga el enemigo mi alma, y alcánce la; Y pise en tierra mi vida, Y mi honra ponga en el polvo. (Selah.)
- Levántate; oh Jehová, con tu furor; Alzate á causa de las iras de mis angustiadores, Y despierta en favor mío el juicio que mandaste.
- Y te rodeará concurso de pueblo; Por cuyo amor vuélvete luego á levantar en alto.
- Jehová juzgará los pueblos: Júzgame, oh Jehová, conforme á mi justicia y conforme á mi integridad.
- Consúmase ahora la malicia de los inicuos, y establece al justo; Pues el Dios justo prueba los corazones y los riñones.
- Mi escudo está en Dios, Que salva á los rectos de corazón.
- Dios es el que juzga al justo: Y Dios está airado todos los días contra el impío.
- Si no se convirtiere, él afilará su espada: Armado tiene ya su arco, y lo ha preparado.
- Asimismo ha aparejado para él armas de muerte; Ha labrado sus saetas para los que persiguen.
- He aquí ha tenido parto de iniquidad: Concibió trabajo, y parió mentira.
- Pozo ha cavado, y ahondádolo; Y en la fosa que hizo caerá.
- Su trabajo se tornará sobre su cabeza, Y su agravio descenderá sobre su mollera.
- Alabaré yo á Jehová conforme á su justicia, Y cantaré al nombre de Jehová el Altísimo.
- OH Jehová, Señor nuestro, ¡Cuán grande es tu nombre en toda la tierra, Que has puesto tu gloria sobre los cielos!
- De la boca de los chiquitos y de los que maman, fundaste la fortaleza, A causa de tus enemigos, Para hacer cesar al enemigo, y al que se venga.
- Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que tú formaste:
- Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, que lo visites?
- Pues le has hecho poco menor que los ángeles, Y coronástelo de gloria y de lustre.
- Hicístelo enseñorear de las obras de tus manos; Todo lo pusiste debajo de sus pies:
- Ovejas, y bueyes, todo ello; Y asimismo las bestias del campo,
- Las aves de los cielos, y los peces de la mar; Todo cuanto pasa por los senderos de la mar.
- Oh Jehová, Señor nuestro, ¡Cuán grande es tu nombre en toda la tierra!
- TE alabaré, oh Jehová, con todo mi corazón; Contaré todas tus maravillas.
- Alegraréme y regocijaréme en ti: Cantaré á tu nombre, oh Altísimo;
- Por haber sido mis enemigos vueltos atrás: Caerán y perecerán delante de ti.
- Porque has hecho mi juicio y mi causa: Sentástete en silla juzgando justicia.
- Reprendiste gentes, destruiste al malo, Raíste el nombre de ellos para siempre jamás.
- Oh enemigo, acabados son para siempre los asolamientos; Y las ciudades que derribaste, Su memoria pereció con ellas.
- Mas Jehová permanecerá para siempre: Dispuesto ha su trono para juicio.
- Y él juzgará el mundo con justicia; Y juzgará los pueblos con rectitud.
- Y será Jehová refugio al pobre, Refugio para el tiempo de angustia.
- Y en ti confiarán los que conocen tu nombre; Por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste á los que te buscaron.
- Cantad á Jehová, que habita en Sión: Noticiad en los pueblos sus obras.
- Porque demandando la sangre se acordó de ellos: No se olvidó del clamor de los pobres.
- Ten misericordia de mí, Jehová: Mira mi aflicción que padezco de los que me aborrecen, Tú que me levantas de las puertas de la muerte;
- Porque cuente yo todas tus alabanzas En las puertas de la hija de Sión, Y me goce en tu salud.
- Hundiéronse las gentes en la fosa que hicieron; En la red que escondieron fué tomado su pie.
- Jehová fué conocido en el juicio que hizo; En la obra de sus manos fué enlazado el malo. (Higaion. Selah.)
- Los malos serán trasladados al infierno, Todas las gentes que se olvidan de Dios.
- Porque no para siempre será olvidado el pobre; Ni la esperanza de los pobres perecerá perpetuamente.
- Levántate, oh Jehová; no se fortalezca el hombre; Sean juzgadas las gentes delante de ti.
- Pon, oh Jehová, temor en ellos: Conozcan las gentes que son no más que hombres. (Selah.)
- ¿POR qué estás lejos, oh Jehová, Y te escondes en el tiempo de la tribulación?
- Con arrogancia el malo persigue al pobre: Serán cogidos en los artificios que han ideado.
- Por cuanto se alaba el malo del deseo de su alma, Y bendice al codicioso ó quien Jehová aborrece.
- El malo, por la altivez de su rostro, no busca á Dios: No hay Dios en todos sus pensamientos.
- Sus caminos son viciosos en todo tiempo: Tus juicios los tiene muy lejos de su vista: Echa bocanadas en orden á todos sus enemigos.
- Dice en su corazón: No seré movido en ningún tiempo, Ni jamás me alcanzará el infortunio.
- Llena está su boca de maldición, y de engaños y fraude: Debajo de su lengua, vejación y maldad.
- Está en las guaridas de las aldeas: En los escondrijos mata al inocente: Sus ojos están acechando al pobre.
- Acecha en oculto, como el león desde su cama: Acecha para arrebatar al pobre: Arrebata al pobre trayéndolo á su red.
- Encógese, agáchase, Y caen en sus fuerzas muchos desdichados.
- Dice en su corazón: Dios está olvidado, Ha encubierto su rostro; nunca lo verá.
- Levántate, oh Jehová Dios, alza tu mano, No te olvides de los pobres.
- ¿Por qué irrita el malo á Dios? En su corazón ha dicho que no lo inquirirás.
- Tú lo tienes visto: porque tú miras el trabajo, y la vejación, para vengar le por tu mano: A ti se acoge el pobre, Tú eres el amparo del huérfano.
- Quebranta el brazo del malo: Del maligno buscarás su maldad, hasta que ninguna halles.
- Jehová, Rey eterno y perpetuo: De su tierra fueron destruídas las gentes.
- El deseo de los humildes oíste, oh Jehová: Tú dispones su corazón, y haces atento tu oído;
- Para juzgar al huérfano y al pobre, A fin de que no vuelva más á hacer violencia el hombre de la tierra.
- EN Jehová he confiado; ¿Cómo decís á mi alma: Escapa al monte cual ave?
- Porque he aquí, los malos flecharon el arco, Apercibieron sus saetas sobre la cuerda, Para asaetear en oculto á los rectos de corazón.
- Si fueren destruídos los fundamentos, ¿Qué ha de hacer el justo?
- Jehová en el templo de su santidad: La silla de Jehová está en el cielo: Sus ojos ven, sus párpados examinan á los hijos de los hombres.
- Jehová prueba al justo; Empero al malo y al que ama la violencia, su alma aborrece.
- Sobre los malos lloverá lazos; Fuego y azufre, con vientos de torbellinos, será la porción del cáliz de ellos.
- Porque el justo Jehová ama la justicia: Al recto mirará su rostro.
- SALVA, oh Jehová, porque se acabaron los misericordiosos: Porque se han acabado los fieles de entre los hijos de los hombres.
- Mentira habla cada uno con su prójimo; Con labios lisonjeros, con corazón doble hablan.
- Destruirá Jehová todos los labios lisonjeros, La lengua que habla grandezas,
- Que dijeron: Por nuestra lengua prevaleceremos; Nuestros labios están con nosotros: ¿quién nos es señor?
- Por la opresión de los pobres, por el gemido de los menesterosos, Ahora me levantaré, dice Jehová: Pondrélos en salvo del que contra ellos se engríe.
- Las palabras de Jehová, palabras limpias; Plata refinada en horno de tierra, Purificada siete veces.
- Tú, Jehová, los guardarás; Guárdalos para siempre de aquesta generación.
- Cercando andan los malos, Mientras son exaltados los más viles de los hijos de los hombres.
- ¿HASTA cuándo, Jehová? ¿me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí?
- ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma, Con ansiedad en mi corazón cada día? ¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí?
- Mira, óyeme, Jehová Dios mío: Alumbra mis ojos, porque no duerma en muerte;
- Porque no diga mi enemigo, Vencílo: Mis enemigos se alegrarán, si yo resbalare.
- Mas yo en tu misericordia he confiado: Alegraráse mi corazón en tu salud.
- Cantaré á Jehová, Porque me ha hecho bien.
- DIJO el necio en su corazón: No hay Dios. Corrompiéronse, hicieron obras abominables; No hay quien haga bien.
- Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, Por ver si había algún entendido, Que buscara á Dios.
- Todos declinaron, juntamente se han corrompido: No hay quien haga bien, no hay ni siquiera uno.
- ¿No tendrán conocimiento todos los que obran iniquidad, Que devoran á mi pueblo como si pan comiesen, Y á Jehová no invocaron?
- Allí temblaron de espanto; Porque Dios está con la nación de los justos.
- El consejo del pobre habéis escarnecido, Por cuanto Jehová es su esperanza.
- ¡Quién diese de Sión la salud de Israel! En tornando Jehová la cautividad de su pueblo, Se gozará Jacob, y alegraráse Israel.
- JEHOVA, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién residirá en el monte de tu santidad?
- El que anda en integridad, y obra justicia, Y habla verdad en su corazón.
- El que no detrae con su lengua, Ni hace mal á su prójimo, Ni contra su prójimo acoge oprobio alguno.
- Aquel á cuyos ojos es menospreciado el vil; Mas honra á los que temen á Jehová: Y habiendo jurado en daño suyo, no por eso muda.
- Quien su dinero no dió á usura, Ni contra el inocente tomó cohecho. El que hace estas cosas, no resbalará para siempre.
- GUARDAME, oh Dios, porque en ti he confiado.
- Dijiste, oh alma mía, á Jehová: Tú eres el Señor: Mi bien á ti no aprovecha;
- Sino á los santos que están en la tierra, Y á los íntegros: toda mi afición en ellos.
- Multiplicaránse los dolores de aquellos que sirven diligentes á otro dios: No ofreceré yo sus libaciones de sangre, Ni en mis labios tomaré sus nombres.
- Jehová es la porción de mi parte y de mi copa; Tú sustentarás mi suerte.
- Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos, Y es hermosa la heredad que me ha tocado.
- Bendeciré á Jehová que me aconseja: Aun en las noches me enseñan mis riñones.
- A Jehová he puesto siempre delante de mí: Porque está á mi diestra no seré conmovido.
- Alegróse por tanto mi corazón, y se gozó mi gloria: También mi carne reposará segura.
- Porque no dejarás mi alma en el sepulcro; Ni permitirás que tu santo vea corrupción.
- Me mostrarás la senda de la vida: Hartura de alegrías hay con tu rostro; Deleites en tu diestra para siempre.
- OYE, oh Jehová, justicia; está atento á mi clamor; Escucha mi oración hecha sin labios de engaño.
- De delante de tu rostro salga mi juicio; Vean tus ojos la rectitud.
- Tú has probado mi corazón, hasme visitado de noche; Me has apurado, y nada inicuo hallaste: Heme propuesto que mi boca no ha de propasarse.
- Para las obras humanas, por la palabra de tus labios Yo me he guardado de las vías del destructor.
- Sustenta mis pasos en tus caminos, Porque mis pies no resbalen.
- Yo te he invocado, por cuanto tú me oirás, oh Dios: Inclina á mí tu oído, escucha mi palabra.
- Muestra tus estupendas misericordias, tú que salvas á los que en ti confían. De los que se levantan contra tu diestra.
- Guárdame como lo negro de la niñeta del ojo, Escóndeme con la sombra de tus alas,
- De delante de los malos que me oprimen, De mis enemigos que me cercan por la vida.
- Cerrados están con su grosura; Con su boca hablan soberbiamente.
- Nuestros pasos nos han cercado ahora: Puestos tienen sus ojos para echar nos por tierra.
- Parecen al león que desea hacer presa, Y al leoncillo que está escondido.
- Levántate, oh Jehová; Prevén su encuentro, póstrale: Libra mi alma del malo con tu espada;
- De los hombres con tu mano, oh Jehová, De los hombres de mundo, cuya parte es en esta vida, Y cuyo vientre hinches de tu tesoro: Hartan sus hijos, Y dejan el resto á sus chiquitos.
- Yo en justicia veré tu rostro: Seré saciado cuando despertare á tu semejanza.
- AMARTE he, oh Jehová, fortaleza mía.
- Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fuerte mío, en él confiaré; Escudo mío, y el cuerno de mi salud, mi refugio.
- Invocaré á Jehová, digno de ser alabado, Y seré salvo de mis enemigos.
- Cercáronme dolores de muerte, Y torrentes de perversidad me atemorizaron.
- Dolores del sepulcro me rodearon, Previniéronme lazos de muerte.
- En mi angustia invoqué á Jehová, Y clamé á mi Dios: El oyó mi voz desde su templo, Y mi clamor llegó delante de él, á sus oídos.
- Y la tierra fué conmovida y tembló; Y moviéronse los fundamentos de los montes, Y se estremecieron, porque se indignó él.
- Humo subió de su nariz, Y de su boca consumidor fuego; Carbones fueron por él encendidos.
- Y bajó los cielos, y descendió; Y oscuridad debajo de sus pies.
- Y cabalgó sobre un querubín, y voló: Voló sobre las alas del viento.
- Puso tinieblas por escondedero suyo, su pabellón en derredor de sí; Oscuridad de aguas, nubes de los cielos.
- Por el resplandor delante de él, sus nubes pasaron; Granizo y carbones ardientes.
- Y tronó en los cielos Jehová, Y el Altísimo dió su voz; Granizo y carbones de fuego.
- Y envió sus saetas, y desbaratólos; Y echó relámpagos, y los destruyó.
- Y aparecieron las honduras de las aguas, Y descubriéronse los cimientos del mundo, A tu reprensión, oh Jehová, Por el soplo del viento de tu nariz.
- Envió desde lo alto; tomóme, Sácome de las muchas aguas.
- Libróme de mi poderoso enemigo, Y de los que me aborrecían, aunque eran ellos más fuertes que yo.
- Asaltáronme en el día de mi quebranto: Mas Jehová fué mi apoyo.
- Y sacóme á anchura: Libróme, porque se agradó de mí.
- Hame pagado Jehová conforme á mi justicia: Conforme á la limpieza de mis manos me ha vuelto.
- Porque yo he guardado los caminos de Jehová, Y no me aparté impíamente de mi Dios.
- Pues todos sus juicios estuvieron delante de mí, Y no eché de mí sus estatutos.
- Y fuí integro para con él, y cauteléme de mi maldad.
- Pagóme pues Jehová conforme á mi justicia; Conforme á la limpieza de mis manos delante de sus ojos.
- Con el misericordioso te mostrarás misericordioso, Y recto para con el hombre íntegro.
- Limpio te mostrarás para con el limpio, Y severo serás para con el perverso.
- Y tú salvarás al pueblo humilde, Y humillarás los ojos altivos.
- Tú pues alumbrarás mi lámpara: Jehová mi Dios alumbrará mis tinieblas.
- Porque contigo desharé ejércitos; Y con mi Dios asaltaré muros.
- Dios, perfecto su camino: Es acendrada la palabra de Jehová: Escudo es á todos los que en él esperan.
- Porque ¿qué Dios hay fuera de Jehová? ¿Y qué fuerte fuera de nuestro Dios?
- Dios es el que me ciñe de fuerza, E hizo perfecto mi camino;
- Quien pone mis pies como pies de ciervas, E hízome estar sobre mis alturas;
- Quien enseña mis manos para la batalla, Y será quebrado con mis brazos el arco de acero.
- Dísteme asimismo el escudo de tu salud: Y tu diestra me sustentó, Y tu benignidad me ha acrecentado.
- Ensanchaste mis pasos debajo de mí, Y no titubearon mis rodillas.
- Perseguido he mis enemigos, y alcancélos, Y no volví hasta acabarlos.
- Helos herido, y no podrán levantarse: Cayeron debajo de mis pies.
- Pues me ceñiste de fortaleza para la pelea; Has agobiado mis enemigos debajo de mí.
- Y dísteme la cerviz de mis enemigos, Y destruí á los que me aborrecían.
- Clamaron, y no hubo quien salvase: Aun á Jehová, mas no los oyó.
- Y molílos como polvo delante del viento; Esparcílos como lodo de las calles.
- Librásteme de contiendas de pueblo: Pusísteme por cabecera de gentes: Pueblo que yo no conocía, me sirvió.
- Así que hubo oído, me obedeció; Los hijos de extraños me mintieron;
- Los extraños flaquearon, Y tuvieron miedo desde sus encerramientos.
- Viva Jehová, y sea bendita mi roca; Y ensalzado sea el Dios de mi salud:
- El Dios que me da las venganzas, Y sujetó pueblos á mí.
- Mi libertador de mis enemigos: Hicísteme también superior de mis adversarios; Librásteme de varón violento.
- Por tanto yo te confesaré entre las gentes, oh Jehová, Y cantaré á tu nombre.
- El cual engrandece las saludes de su rey, Y hace misericordia á su ungido, A David y á su simiente, para siempre.
- LOS cielos cuentan la gloria de Dios, Y la expansión denuncia la obra de sus manos.
- El un día emite palabra al otro día, Y la una noche á la otra noche declara sabiduría.
- No hay dicho, ni palabras, Ni es oída su voz.
- Por toda la tierra salió su hilo, Y al cabo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol.
- Y él, como un novio que sale de su tálamo, Alégrase cual gigante para correr el camino.
- Del un cabo de los cielos es su salida, Y su giro hasta la extremidad de ellos: Y no hay quien se esconda de su calor.
- La ley de Jehová es perfecta, que vuelve el alma: El testimonio de Jehová, fiel, que hace sabio al pequeño.
- Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón: El precepto de Jehová, puro, que alumbra los ojos.
- El temor de Jehová, limpio, que permanece para siempre; Los juicios de Jehová son verdad, todos justos.
- Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; Y dulces más que miel, y que la que destila del panal.
- Tu siervo es además amonestado con ellos: En guardarlos hay grande galardón.
- Los errores, ¿quién los entenderá? Líbrame de los que me son ocultos.
- Detén asimismo á tu siervo de las soberbias; Que no se enseñoreen de mí: Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión.
- Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío
- OIGATE Jehová en el día de conflicto; Defiéndate el nombre del Dios de Jacob.
- Envíete ayuda desde el santuario, Y desde Sión te sostenga.
- Haga memoria de todos tus presentes, Y reduzca á ceniza tu holocausto. (Selah.)
- Déte conforme á tu corazón, Y cumpla todo tu consejo.
- Nosotros nos alegraremos por tu salud, Y alzaremos pendón en el nombre de nuestro Dios: Cumpla Jehová todas tus peticiones.
- Ahora echo de ver que Jehová guarda á su ungido: Oirálo desde los cielos de su santidad, Con la fuerza de la salvación de su diestra.
- Estos confían en carros, y aquéllos en caballos: Mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria.
- Ellos arrodillaron, y cayeron; Mas nosotros nos levantamos, y nos enhestamos.
- Salva, Jehová: Que el Rey nos oiga el día que lo invocáremos.
- ALEGRARASE el rey en tu fortaleza, oh Jehová; Y en tu salud se gozará mucho.
- El deseo de su corazón le diste, Y no le negaste lo que sus labios pronunciaron. (Selah.)
- Pues le has salido al encuentro con bendiciones de bien: Corona de oro fino has puesto sobre su cabeza.
- Vida te demandó, y dístele Largura de días por siglos y siglos.
- Grande es su gloria en tu salud: Honra y majestad has puesto sobre él.
- Porque lo has bendecido para siempre; Llenástelo de alegría con tu rostro.
- Por cuanto el rey confía en Jehová, Y en la misericordia del Altísimo, no será conmovido.
- Alcanzará tu mano á todos tus enemigos; Tu diestra alcanzará á los que te aborrecen.
- Ponerlos has como horno de fuego en el tiempo de tu ira: Jehová los deshará en su furor, Y fuego los consumirá.
- Su fruto destruirás de la tierra, Y su simiente de entre los hijos de los hombres.
- Porque trazaron el mal contra ti: Fraguaron maquinaciones, mas no prevalecerán.
- Pues tú los pondrás en fuga, Cuando aparejares en tus cuerdas las saetas contra sus rostros.
- Ensálzate, oh Jehová, con tu fortaleza: Cantaremos y alabaremos tu poderío.
- DIOS mío, Dios mío, ¿por qué me has dejado? ¿Por qué estás lejos de mi salud, y de las palabras de mi clamor?
- Dios mío, clamo de día, y no oyes; Y de noche, y no hay para mí silencio.
- Tú empero eres santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel.
- En ti esperaron nuestros padres: Esperaron, y tú los libraste.
- Clamaron á ti, y fueron librados: Esperaron en ti, y no se avergonzaron.
- Mas yo soy gusano, y no hombre; Oprobio de los hombres, y desecho del pueblo.
- Todos los que me ven, escarnecen de mí; Estiran los labios, menean la cabeza, diciendo:
- Remítese á Jehová, líbrelo; Sálvele, puesto que en él se complacía.
- Empero tú eres el que me sacó del vientre, El que me haces esperar desde que estaba á los pechos de mi madre.
- Sobre ti fuí echado desde la matriz: Desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios.
- No te alejes de mí, porque la angustia está cerca; Porque no hay quien ayude.
- Hanme rodeado muchos toros; Fuertes toros de Basán me han cercado.
- Abrieron sobre mí su boca, Como león rapante y rugiente.
- Heme escurrido como aguas, Y todos mis huesos se descoyuntaron: Mi corazón fué como cera, Desliéndose en medio de mis entrañas.
- Secóse como un tiesto mi vigor, Y mi lengua se pegó á mi paladar; Y me has puesto en el polvo de la muerte.
- Porque perros me han rodeado, Hame cercado cuadrilla de malignos: Horadaron mis manos y mis pies.
- Contar puedo todos mis huesos; Ellos miran, considéranme.
- Partieron entre sí mis vestidos, Y sobre mi ropa echaron suertes.
- Mas tú, Jehová, no te alejes; Fortaleza mía, apresúrate para mi ayuda.
- Libra de la espada mi alma; Del poder del perro mi única.
- Sálvame de la boca del león, Y óyeme librándome de los cuernos de los unicornios.
- Anunciaré tu nombre á mis hermanos: En medio de la congregación te alabaré.
- Los que teméis á Jehová, alabadle; Glorificadle, simiente toda de Jacob; Y temed de él, vosotros, simiente toda de Israel.
- Porque no menospreció ni abominó la aflicción del pobre, Ni de él escondió su rostro; Sino que cuando clamó á él, oyóle.
- De ti será mi alabanza en la grande congregación; Mis votos pagaré delante de los que le temen.
- Comerán los pobres, y serán saciados: Alabarán á Jehová los que le buscan: Vivirá vuestro corazón para siempre.
- Acordarse han, y volveránse á Jehová todos los términos de la tierra; Y se humillarán delante de ti todas las familias de las gentes.
- Porque de Jehová es el reino; Y él se enseñoreará de las gentes.
- Comerán y adorarán todos los poderosos de la tierra: Postraránse delante de él todos los que descienden al polvo, Si bien ninguno puede conservar la vida á su propia alma.
- La posteridad le servirá; Será ella contada por una generación de Jehová.
- Vendrán, y anunciarán al pueblo que naciere, Su justicia que él hizo.
- JEHOVA es mi pastor; nada me faltará.
- En lugares de delicados pastos me hará yacer: Junto á aguas de reposo me pastoreará.
- Confortará mi alma; Guiárame por sendas de justicia por amor de su nombre.
- Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
- Aderezarás mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores: Ungiste mi cabeza con aceite: mi copa está rebosando.
- Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida: Y en la casa de Jehová moraré por largos días.
- DE Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan.
- Porque él la fundó sobre los mares, Y afirmóla sobre los ríos.
- ¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en el lugar de su santidad?
- El limpio de manos, y puro de corazón: El que no ha elevado su alma á la vanidad, Ni jurado con engaño.
- El recibirá bendición de Jehová, Y justicia del Dios de salud.
- Tal es la generación de los que le buscan, De los que buscan tu rostro, oh Dios de Jacob. (Selah.)
- Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, Y alzaos vosotras, puertas eternas, Y entrará el Rey de gloria.
- ¿Quién es este Rey de gloria? Jehová el fuerte y valiente, Jehová el poderoso en batalla.
- Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, Y alzaos vosotras, puertas eternas, Y entrará el Rey de gloria.
- ¿Quién es este Rey de gloria? Jehová de los ejércitos, El es el Rey de la gloria. (Selah.)
- A TI, oh Jehová, levantaré mi alma.
- Dios mío, en ti confío; No sea yo avergonzado, No se alegren de mí mis enemigos.
- Ciertamente ninguno de cuantos en ti esperan será confundido: Serán avergonzados los que se rebelan sin causa.
- Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; Enséñame tus sendas.
- Encamíname en tu verdad, y enséñame; Porque tú eres el Dios de mi salud: En ti he esperado todo el día.
- Acuérdate, oh Jehová, de tus conmiseraciones y de tus misericordias, Que son perpetuas.
- De los pecados de mi mocedad, y de mis rebeliones, no te acuerdes; Conforme á tu misericordia acuérdate de mí, Por tu bondad, oh Jehová.
- Bueno y recto es Jehová: Por tanto él enseñará á los pecadores el camino.
- Encaminará á los humildes por el juicio, Y enseñará á los mansos su carrera.
- Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad, Para los que guardan su pacto y sus testimonios.
- Por amor de tu nombre, oh Jehová, Perdonarás también mi pecado; porque es grande.
- ¿Quién es el hombre que teme á Jehová? El le enseñará el camino que ha de escoger.
- Su alma reposará en el bien, Y su simiente heredará la tierra.
- El secreto de Jehová es para los que le temen; Y á ellos hará conocer su alianza.
- Mis ojos están siempre hacia Jehová; Porque él sacará mis pies de la red.
- Mírame, y ten misericordia de mí; Porque estoy solo y afligido.
- Las angustias de mi corazón se han aumentado: Sácame de mis congojas.
- Mira mi aflicción y mi trabajo: Y perdona todos mis pecados.
- Mira mis enemigos, que se han multiplicado, Y con odio violento me aborrecen.
- Guarda mi alma, y líbrame: No sea yo avergonzado, porque en ti confié.
- Integridad y rectitud me guarden; Porque en ti he esperado.
- Redime, oh Dios, á Israel De todas sus angustias.
- JUZGAME, oh Jehová, porque yo en mi integridad he andado: Confiado he asimismo en Jehová, no vacilaré.
- Pruébame, oh Jehová, y sondéame: Examina mis riñones y mi corazón.
- Porque tu misericordia está delante de mis ojos, Y en tu verdad ando.
- No me he sentado con hombres de falsedad; Ni entré con los que andan encubiertamente.
- Aborrecí la reunión de los malignos, Y con los impíos nunca me senté.
- Lavaré en inocencia mis manos, Y andaré alrededor de tu altar, oh Jehová:
- Para exclamar con voz de acción de gracias, Y para contar todas tus maravillas.
- Jehová, la habitación de tu casa he amado, Y el lugar del tabernáculo de tu gloria.
- No juntes con los pecadores mi alma, Ni con los hombres de sangres mi vida:
- En cuyas manos está el mal, Y su diestra está llena de sobornos.
- Yo empero andaré en mi integridad: Redímeme, y ten misericordia de mí.
- Mi pie ha estado en rectitud: En las congregaciones bendeciré á Jehová.
- JEHOVA es mi luz y mi salvación: ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida: ¿de quién he de atemorizarme?
- Cuando se allegaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.
- Aunque se asiente campo contra mí, No temerá mi corazón: Aunque contra mí se levante guerra, Yo en esto confío.
- Una cosa he demandado á Jehová, ésta buscaré: Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.
- Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; Ocultaráme en lo reservado de su pabellón; Pondráme en alto sobre una roca.
- Y luego ensalzará mi cabeza sobre mis enemigos en derredor de mí: Y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo: Cantaré y salmearé á Jehová.
- Oye, oh Jehová, mi voz con que á ti clamo; Y ten misericordia de mí, respóndeme.
- Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová.
- No escondas tu rostro de mí, No apartes con ira á tu siervo: Mi ayuda has sido; No me dejes y no me desampares, Dios de mi salud.
- Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Jehová con todo me recogerá.
- Enséñame, oh Jehová, tu camino, Y guíame por senda de rectitud, A causa de mis enemigos.
- No me entregues á la voluntad de mis enemigos; Porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad.
- Hubiera yo desmayado, si no creyese que tengo de ver la bondad de Jehová En la tierra de los vivientes.
- Aguarda á Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón: Sí, espera á Jehová.
- A TI clamaré, oh Jehová, Fortaleza mía: no te desentiendas de mí; Porque no sea yo, dejándome tú, Semejante á los que descienden al sepulcro.
- Oye la voz de mis ruegos cuando clamo á ti, Cuando alzo mis manos hacia el templo de tu santidad.
- No me arrebates á una con los malos, Y con los que hacen iniquidad: Los cuales hablan paz con sus prójimos, Y la maldad está en su corazón.
- Dales conforme á su obra, y conforme á la malicia de sus hechos: Dales conforme á la obra de sus manos, Dales su paga.
- Porque no atendieron á las obras de Jehová, Ni al hecho de sus manos, Derribarálos, y no los edificará.
- Bendito Jehová, Que oyó la voz de mis ruegos.
- Jehová es mi fortaleza y mi escudo: En él esperó mi corazón, y fuí ayudado; Por lo que se gozó mi corazón, Y con mi canción le alabaré.
- Jehová es su fuerza, Y la fortaleza de las saludes de su ungido.
- Salva á tu pueblo, y bendice á tu heredad; Y pastoréalos y ensálzalos para siempre.
- DAD á Jehová, oh hijos de fuertes, Dad á Jehová la gloria y la fortaleza.
- Dad á Jehová la gloria debida á su nombre: Humillaos á Jehová en el glorioso santuario.
- Voz de Jehová sobre las aguas: Hizo tronar el Dios de gloria: Jehová sobre las muchas aguas.
- Voz de Jehová con potencia; Voz de Jehová con gloria.
- Voz de Jehová que quebranta los cedros; Y quebrantó Jehová los cedros del Líbano.
- E hízolos saltar como becerros; Al Líbano y al Sirión como hijos de unicornios.
- Voz de Jehová que derrama llamas de fuego.
- Voz de Jehová que hará temblar el desierto; Hará temblar Jehová el desierto de Cades.
- Voz de Jehová que hará estar de parto á las ciervas, Y desnudará la breñas: Y en su templo todos los suyos le dicen gloria.
- Jehová preside en el diluvio, Y asentóse Jehová por rey para siempre.
- Jehová dará fortaleza á su pueblo: Jehová bendecirá á su pueblo en paz. Salmo de David.
- GLORIFICARTE he, oh Jehová; porque me has ensalzado, Y no hiciste á mis enemigos alegrarse de mí.
- Jehová Dios mío, A ti clamé, y me sanaste.
- Oh Jehová, hiciste subir mi alma del sepulcro; Dísteme vida, para que no descendiese á la sepultura.
- Cantad á Jehová, vosotros sus santos, Y celebrad la memoria de su santidad.
- Porque un momento será su furor; Mas en su voluntad está la vida: Por la tarde durará el lloró, Y á la mañana vendrá la alegría.
- Y dije yo en mi prosperidad: No seré jamás conmovido;
- Porque tú, Jehová, por tu benevolencia has asentado mi monte con fortaleza. Escondiste tu rostro, fuí conturbado.
- A ti, oh Jehová, clamaré; Y al Señor suplicaré.
- ¿Qué provecho hay en mi muerte, cuando yo descienda al hoyo? ¿Te alabará el polvo? ¿anunciará tu verdad?
- Oye, oh Jehová, y ten misericordia de mí: Jehová, sé tú mi ayudador.
- Has tornado mi endecha en baile; Desataste mi saco, y ceñísteme de alegría.
- Por tanto á ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado. Jehová Dios mío, te alabaré para siempre.
- EN ti, oh Jehová, he esperado; no sea yo confundido para siempre: Líbrame en tu justicia.
- Inclina á mí tu oído, líbrame presto; Séme por roca de fortaleza, por casa fuerte para salvarme.
- Porque tú eres mi roca y mi castillo; Y por tu nombre me guiarás, y me encaminarás.
- Me sacarás de la red que han escondido para mí; Porque tú eres mi fortaleza.
- En tu mano encomiendo mi espíritu: Tú me has redimido, oh Jehová, Dios de verdad.
- Aborrecí á los que esperan en vanidades ilusorias; Mas yo en Jehová he esperado.
- Me gozaré y alegraré en tu misericordia; Porque has visto mi aflicción; Has conocido mi alma en las angustias:
- Y no me encerraste en mano del enemigo; Hiciste estar mis pies en anchura.
- Ten misericordia de mí, oh Jehová, que estoy en angustia: Hanse consumido de pesar mis ojos, mi alma, y mis entrañas.
- Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar: Hase enflaquecido mi fuerza á causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido.
- De todos mis enemigos he sido oprobio, Y de mis vecinos en gran manera, y horror á mis conocidos: Los que me veían fuera, huían de mí.
- He sido olvidado de su corazón como un muerto: He venido á ser como un vaso perdido.
- Porque he oído afrenta de muchos; Miedo por todas partes, Cuando consultaban juntos contra mí, E ideaban quitarme la vida.
- Mas yo en ti confié, oh Jehová: Yo dije: Dios mío eres tú.
- En tu mano están mis tiempos: Líbrame de la mano de mis enemigos, y de mis perseguidores.
- Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo: Sálvame por tu misericordia.
- No sea yo confundido, oh Jehová, ya que te he invocado; Sean corridos los impíos, estén mudos en el profundo.
- Enmudezcan los labios mentirosos, Que hablan contra el justo cosas duras, Con soberbia y menosprecio.
- ¡Cuán grande es tu bien, que has guardado para los que te temen, Que has obrado para los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres!
- Los esconderás en el secreto de tu rostro de las arrogancias del hombre: Los pondrás en un tabernáculo á cubierto de contención de lenguas.
- Bendito Jehová, Porque ha hecho maravillosa su misericordia para conmigo en ciudad fuerte.
- Y decía yo en mi premura: Cortado soy de delante de tus ojos: Tú empero oíste la voz de mis ruegos, cuando á ti clamaba.
- Amad á Jehová todos vosotros sus santos: A los fieles guarda Jehová, Y paga abundantemente al que obra con soberbia.
- Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, Y tome vuestro corazón aliento.
- BIENAVENTURADO aquel cuyas iniquidades son perdonadas, y borrados sus pecados.
- Bienaventurado el hombre á quien no imputa Jehová la iniquidad, Y en cuyo espíritu no hay superchería.
- Mientras callé, envejeciéronse mis huesos En mi gemir todo el día.
- Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; Volvióse mi verdor en sequedades de estío. (Selah.)
- Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Confesaré, dije, contra mí mis rebeliones á Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado. (Selah.)
- Por esto orará á ti todo santo en el tiempo de poder hallarte: Ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas á él.
- Tú eres mi refugio; me guardarás de angustia; Con cánticos de liberación me rodearás. (Selah.)
- Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar: Sobre ti fijaré mis ojos.
- No seáis como el caballo, ó como el mulo, sin entendimiento: Con cabestro y con freno su boca ha de ser reprimida, Para que no lleguen á ti.
- Muchos dolores para el impío; Mas el que espera en Jehová, lo cercará misericordia.
- Alegraos en Jehová, y gozaos, justos: Y cantad todos vosotros los rectos de corazón.
- ALEGRAOS, justos, en Jehová: A los rectos es hermosa la alabanza.
- Celebrad á Jehová con arpa: Cantadle con salterio y decacordio.
- Cantadle canción nueva: Hacedlo bien tañendo con júbilo.
- Porque recta es la palabra de Jehová, Y toda su obra con verdad hecha.
- El ama justicia y juicio: De la misericordia de Jehová está llena la tierra.
- Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, Y todo el ejército de ellos por el espíritu de su boca.
- El junta como en un montón las aguas de la mar: El pone en depósitos los abismos.
- Tema á Jehová toda la tierra: Teman de él todos los habitadores del mundo.
- Porque él dijo, y fué hecho; El mandó, y existió.
- Jehová hace nulo el consejo de las gentes, Y frustra las maquinaciones de los pueblos.
- El consejo de Jehová permanecerá para siempre; Los pensamientos de su corazón por todas las generaciones.
- Bienaventurada la gente de que Jehová es su Dios; El pueblo á quien escogió por heredad para sí.
- Desde los cielos miró Jehová; Vió á todos los hijos de los hombres:
- Desde la morada de su asiento miró Sobre todos los moradores de la tierra.
- El formó el corazón de todos ellos; El considera todas sus obras.
- El rey no es salvo con la multitud del ejército: No escapa el valiente por la mucha fuerza.
- Vanidad es el caballo para salvarse: Por la grandeza de su fuerza no librará.
- He aquí, el ojo de Jehová sobre los que le temen, Sobre los que esperan en su misericordia;
- Para librar sus almas de la muerte, Y para darles vida en el hambre.
- Nuestra alma esperó á Jehová; Nuestra ayuda y nuestro escudo es él.
- Por tanto en él se alegrará nuestro corazón, Porque en su santo nombre hemos confiado.
- Sea tu misericordia, oh Jehová, sobre nosotros, Como esperamos en ti.
- BENDECIRÉ á Jehová en todo tiempo; Su alabanza será siempre en mi boca.
- En Jehová se gloriará mi alma: Oiránlo los mansos, y se alegrarán.
- Engrandeced á Jehová conmigo, Y ensalcemos su nombre á una.
- Busqué á Jehová, y él me oyó, Y libróme de todos mis temores.
- A él miraron y fueron alumbrados: Y sus rostros no se avergonzaron.
- Este pobre clamó, y oyóle Jehová, Y librólo de todas sus angustias.
- El ángel de Jehová acampa en derredor de los que le temen, Y los defiende.
- Gustad, y ved que es bueno Jehová: Dichoso el hombre que confiará en él.
- Temed á Jehová, vosotros sus santos; Porque no hay falta para los que le temen.
- Los leoncillos necesitaron, y tuvieron hambre; Pero los que buscan á Jehová, no tendrán falta de ningún bien.
- Venid, hijos, oidme; El temor de Jehová os enseñaré.
- ¿Quién es el hombre que desea vida, Que codicia días para ver bien?
- Guarda tu lengua de mal, Y tus labios de hablar engaño.
- Apártate del mal, y haz el bien; Busca la paz, y síguela.
- Los ojos de Jehová están sobre los justos, Y atentos sus oídos al clamor de ellos.
- La ira de Jehová contra los que mal hacen, Para cortar de la tierra la memoria de ellos.
- Clamaron los justos, y Jehová oyó, Y librólos de todas sus angustias.
- Cercano está Jehová á los quebrantados de corazón; Y salvará á los contritos de espíritu.
- Muchos son los males del justo; Mas de todos ellos lo librará Jehová.
- El guarda todos sus huesos; Ni uno de ellos será quebrantado.
- Matará al malo la maldad; Y los que aborrecen al justo serán asolados.
- Jehová redime el alma de sus siervos; Y no serán asolados cuantos en él confían.
- DISPUTA, oh Jehová, con los que contra mí contienden; Pelea con los que me combaten.
- Echa mano al escudo y al pavés, Y levántate en mi ayuda.
- Y saca la lanza, cierra contra mis perseguidores; Di á mi alma: Yo soy tu salud.
- Avergüéncense y confúndanse los que buscan mi alma: Vuelvan atrás, y sean avergonzados los que mi mal intentan.
- Sean como el tamo delante del viento; Y el ángel de Jehová los acose.
- Sea su camino oscuridad y resbaladeros; Y el ángel de Jehová los persiga.
- Porque sin causa escondieron para mí su red en un hoyo; Sin causa hicieron hoyo para mi alma.
- Véngale el quebrantamiento que no sepa, Y su red que escondió lo prenda: Con quebrantamiento en ella caiga.
- Y gócese mi alma en Jehová; Y alégrese en su salud.
- Todos mis huesos dirán: Jehová, ¿quién como tú, Que libras al afligido del más fuerte que él, Y al pobre y menesteroso del que le despoja?
- Levantáronse testigos falsos; Demandáronme lo que no sabía;
- Volviéronme mal por bien, Para abatir á mi alma.
- Mas yo, cuando ellos enfermaron, me vestí de saco; Afligí con ayuno mi alma, Y mi oración se revolvía en mi seno.
- Como por mi compañero, como por mi hermano andaba; Como el que trae luto por madre, enlutado me humillaba.
- Pero ellos se alegraron en mi adversidad, y se juntaron; Juntáronse contra mí gentes despreciables, y yo no lo entendía: Despedazábanme, y no cesaban;
- Con los lisonjeros escarnecedores truhanes, Crujiendo sobre mí sus dientes.
- Señor, ¿hasta cuándo verás esto? Recobra mi alma de sus quebrantamientos, mi única de los leones.
- Te confesaré en grande congregación; Te alabaré entre numeroso pueblo.
- No se alegren de mí mis enemigos injustos: Ni los que me aborrecen sin causa hagan del ojo.
- Porque no hablan paz; Y contra los mansos de la tierra piensan palabras engañosas.
- Y ensancharon sobre mí su boca; Dijeron: ¡Ea, ea, nuestros ojos lo han visto!
- Tú lo has visto, oh Jehová; no calles: Señor, de mí no te alejes.
- Muévete y despierta para mi juicio, Para mi causa, Dios mío y Señor mío.
- Júzgame conforme á tu justicia, Jehová Dios mío; Y no se alegren de mí.
- No digan en su corazón: ¡Ea, alma nuestra! No digan: ¡Hémoslo devorado!
- Avergüencense, y sean confundidos á una los que de mi mal se alegran: Vístanse de vergüenza y de confusión los que se engrandecen contra mí.
- Canten y alégrense los que están á favor de mi justa causa, Y digan siempre: Sea ensalzado Jehová, Que ama la paz de su siervo.
- Y mi lengua hablará de tu justicia, Y de tu loor todo el día.
- LA iniquidad del impío me dice al corazón: No hay temor de Dios delante de sus ojos.
- Lisonjéase, por tanto, en sus propios ojos, Hasta que su iniquidad sea hallada aborrecible.
- Las palabras de su boca son iniquidad y fraude; No quiso entender para bien hacer.
- Iniquidad piensa sobre su cama; Está en camino no bueno, El mal no aborrece.
- Jehová, hasta los cielos es tu misericordia; Tu verdad hasta las nubes.
- Tu justicia como los montes de Dios, Tus juicios abismo grande: Oh Jehová, al hombre y al animal conservas.
- ¡Cuán ilustre, oh Dios, es tu misericordia! Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas.
- Embriagarse han de la grosura de tu casa; Y tú los abrevarás del torrente de tus delicias.
- Porque contigo está el manantial de la vida: En tu luz veremos la luz.
- Extiende tu misericordia á los que te conocen, Y tu justicia á los rectos de corazón.
- No venga contra mí pie de soberbia; Y mano de impíos no me mueva.
- Allí cayeron los obradores de iniquidad; Fueron rempujados, y no pudieron levantarse.
- NO te impacientes á causa de los malignos, Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.
- Porque como hierba serán presto cortados, Y decaerán como verdor de renuevo.
- Espera en Jehová, y haz bien; Vivirás en la tierra, y en verdad serás alimentado.
- Pon asimismo tu delicia en Jehová, Y él te dará las peticiones de tu corazón.
- Encomienda á Jehová tu camino, Y espera en él; y él hará.
- Y exhibirá tu justicia como la luz, Y tus derechos como el medio día.
- Calla á Jehová, y espera en él: No te alteres con motivo del que prospera en su camino, Por el hombre que hace maldades.
- Déjate de la ira, y depón el enojo: No te excites en manera alguna á hacer lo malo.
- Porque los malignos serán talados, Mas los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra.
- Pues de aquí á poco no será el malo: Y contemplarás sobre su lugar, y no parecerá.
- Pero los mansos heredarán la tierra, Y se recrearán con abundancia de paz.
- Maquina el impío contra el justo, Y cruje sobre él sus dientes.
- El Señor se reirá de él; Porque ve que viene su día.
- Los impíos desenvainaron espada, y entesaron su arco, Para derribar al pobre y al menesteroso, Para matar á los de recto proceder.
- La espada de ellos entrará en su mismo corazón, Y su arco será quebrado.
- Mejor es lo poco del justo, Que las riquezas de muchos pecadores.
- Porque los brazos de los impíos serán quebrados: Mas el que sostiene á los justos es Jehová.
- Conoce Jehová los días de los perfectos: Y la heredad de ellos será para siempre.
- No serán avergonzados en el mal tiempo; Y en los días de hambre serán hartos.
- Mas los impíos perecerán, Y los enemigos de Jehová como la grasa de los carneros Serán consumidos: se disiparán como humo.
- El impío toma prestado, y no paga; Mas el justo tiene misericordia, y da.
- Porque los benditos de él heredarán la tierra; Y los malditos de él serán talados.
- Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, Y aprueba su camino.
- Cuando cayere, no quedará postrado; Porque Jehová sostiene su mano.
- Mozo fuí, y he envejecido, Y no he visto justo desamparado, Ni su simiente que mendigue pan.
- En todo tiempo tiene misericordia, y presta; Y su simiente es para bendición.
- Apártate del mal, y haz el bien, Y vivirás para siempre.
- Porque Jehová ama la rectitud, Y no desampara sus santos: Mas la simiente de los impíos será extirpada.
- Los justos heredarán la tierra, Y vivirán para siempre sobre ella.
- La boca del justo hablara sabiduría; Y su lengua proferirá juicio.
- La ley de su Dios está en su corazón; Por tanto sus pasos no vacilarán.
- Acecha el impío al justo, Y procura matarlo.
- Jehová no lo dejará en sus manos, Ni lo condenará cuando le juzgaren.
- Espera en Jehová, y guarda su camino, Y él te ensalzará para heredar la tierra: Cuando serán talados los pecadores, lo verás.
- Vi yo al impío sumamente ensalzado, Y que se extendía como un laurel verde.
- Empero pasóse, y he aquí no parece; Y busquélo, y no fué hallado.
- Considera al íntegro, y mira al justo: Que la postrimería de cada uno de ellos es paz.
- Mas los transgresores fueron todos á una destruídos: La postrimería de los impíos fué talada.
- Pero la salvación de los justos es de Jehová, Y él es su fortaleza en el tiempo de angustia.
- Y Jehová los ayudará, Y los librará: y libertarálos de los impíos, y los salvará, Por cuanto en él esperaron.
- JEHOVA, no me reprendas en tu furor, Ni me castigues en tu ira.
- Porque tus saetas descendieron á mí, Y sobre mí ha caído tu mano.
- No hay sanidad en mi carne á causa de tu ira; Ni hay paz en mis huesos á causa de mi pecado.
- Porque mis iniquidades han pasado mi cabeza: Como carga pesada se han agravado sobre mí.
- Pudriéronse, corrompiéronse mis llagas, A causa de mi locura.
- Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera, Ando enlutado todo el día.
- Porque mis lomos están llenos de irritación, Y no hay sanidad en mi carne.
- Estoy debilitado y molido en gran manera; Bramo á causa de la conmoción de mi corazón.
- Señor, delante de ti están todos mis deseos; Y mi suspiro no te es oculto.
- Mi corazón está acongojado, hame dejado mi vigor; Y aun la misma luz de mis ojos no está conmigo.
- Mis amigos y mis compañeros se quitaron de delante de mi plaga; Y mis cercanos se pusieron lejos.
- Y los que buscaban mi alma armaron lazos; Y los que procuraban mi mal hablaban iniquidades, Y meditaban fraudes todo el día.
- Mas yo, como si fuera sordo no oía; Y estaba como un mudo, que no abre su boca.
- Fuí pues como un hombre que no oye, Y que en su boca no tiene reprensiones.
- Porque á ti, oh Jehová, esperé yo: Tú responderás, Jehová Dios mío.
- Porque dije: Que no se alegren de mí: Cuando mi pie resbalaba, sobre mí se engrandecían.
- Empero yo estoy á pique de claudicar, Y mi dolor está delante de mí continuamente.
- Por tanto denunciaré mi maldad; Congojaréme por mi pecado.
- Porque mis enemigos están vivos y fuertes: Y hanse aumentado los que me aborrecen sin causa:
- Y pagando mal por bien Me son contrarios, por seguir yo lo bueno.
- No me desampares, oh Jehová: Dios mío, no te alejes de mí.
- Apresúrate á ayudarme, Oh Señor, mi salud.
- YO DIJE: Atenderé á mis caminos, Para no pecar con mi lengua: Guardaré mi boca con freno, En tanto que el impío fuere contra mí.
- Enmudecí con silencio, calléme aun respecto de lo bueno: Y excitóse mi dolor.
- Enardecióse mi corazón dentro de mí; Encendióse fuego en mi meditación, Y así proferí con mi lengua:
- Hazme saber, Jehová, mi fin, Y cuánta sea la medida de mis días; Sepa yo cuánto tengo de ser del mundo.
- He aquí diste á mis días término corto, Y mi edad es como nada delante de ti: Ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive. (Selah.)
- Ciertamente en tinieblas anda el hombre; Ciertamente en vano se inquieta: Junta, y no sabe quién lo allegará.
- Y ahora, Señor, ¿qué esperaré? Mi esperanza en ti está.
- Líbrame de todas mis rebeliones; No me pongas por escarnio del insensato.
- Enmudecí, no abrí mi boca; Porque tú lo hiciste.
- Quita de sobre mí tu plaga; De la guerra de tu mano soy consumido.
- Con castigos sobre el pecado corriges al hombre, Y haces consumirse como de polilla su grandeza: Ciertamente vanidad es todo hombre. (Selah.)
- Oye mi oración, oh Jehová, y escucha mi clamor: No calles á mis lágrimas; Porque peregrino soy para contigo, Y advenedizo, como todos mis padres.
- Déjame, y tomaré fuerzas, Antes que vaya y perezca.
- RESIGNADAMENTE esperé á Jehová, E inclinóse á mí, y oyó mi clamor.
- E hízome sacar de un lago de miseria, del lodo cenagoso; Y puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.
- Puso luego en mi boca canción nueva, alabanza á nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, Y esperarán en Jehová.
- Bienaventurado el hombre que puso á Jehová por su confianza, Y no mira á los soberbios, ni á los que declinan á la mentira.
- Aumentado has tú, oh Jehová Dios mío, tus maravillas; Y tus pensamientos para con nosotros, No te los podremos contar: Si yo anunciare y hablare de ellos, No pueden ser enarrados.
- Sacrificio y presente no te agrada; Has abierto mis oídos; Holocausto y expiación no has demandado.
- Entonces dije: He aquí, vengo; En el envoltorio del libro está escrito de mí:
- El hacer tu voluntad, Dios mío, hame agradado; Y tu ley está en medio de mis entrañas.
- Anunciado he justicia en grande congregación: He aquí no detuve mis labios, Jehová, tú lo sabes.
- No encubrí tu justicia dentro de mi corazón: Tu verdad y tu salvación he dicho: No oculté tu misericordia y tu verdad en grande concurso.
- Tú, Jehová, no apartes de mí tus misericordias: Tu misericordia y tu verdad me guarden siempre.
- Porque me han cercado males hasta no haber cuento: Hanme comprendido mis maldades, y no puedo levantar la vista: Hanse aumentado más que los cabellos de mi cabeza, y mi corazón me falta.
- Quieras, oh Jehová, librarme; Jehová, apresúrate á socorrerme.
- Sean avergonzados y confusos á una Los que buscan mi vida para cortarla: Vuelvan atrás y avergüéncense Los que mi mal desean.
- Sean asolados en pago de su afrenta Los que me dicen: ¡Ea, ea!
- Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan; Y digan siempre los que aman tu salud: Jehová sea ensalzado.
- Aunque afligido yo y necesitado, Jehová pensará de mí: Mi ayuda y mi libertador eres tú; Dios mío, no te tardes.
- BIENAVENTURADO el que piensa en el pobre: En el día malo lo librará Jehová.
- Jehová lo guardé, y le dé vida: sea bienaventurado en la tierra, Y no lo entregues á la voluntad de sus enemigos.
- Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor: Mullirás toda su cama en su enfermedad.
- Yo dije: Jehová, ten misericordia de mí; Sana mi alma, porque contra ti he pecado.
- Mis enemigos dicen mal de mí preguntando: ¿Cuándo morirá, y perecerá su nombre?
- Y si venía á ver me, hablaba mentira: Su corazón se amontonaba iniquidad; Y salido fuera, hablába la.
- Reunidos murmuraban contra mí todos los que me aborrecían: Contra mí pensaban mal, diciendo de mí:
- Cosa pestilencial de él se ha apoderado; Y el que cayó en cama, no volverá á levantarse.
- Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, Alzó contra mí el calcañar.
- Mas tú, Jehová, ten misericordia de mí, y hazme levantar, Y daréles el pago.
- En esto habré conocido que te he agradado, Que mi enemigo no se holgará de mí.
- En cuanto á mí, en mi integridad me has sustentado, Y me has hecho estar delante de ti para siempre.
- Bendito sea Jehová, el Dios de Israel, Por siglos de siglos. Amén y Amén.
- COMO el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía.
- Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo: ¡Cuándo vendré, y pareceré delante de Dios!
- Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, Mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios?
- Acordaréme de estas cosas, y derramaré sobre mí mi alma: Cuando pasaré en el número, iré con ellos hasta la casa de Dios, Con voz de alegría y de alabanza, haciendo fiesta la multitud.
- ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar Por las saludes de su presencia.
- Dios mío, mi alma está en mí abatida: Acordaréme por tanto de ti desde tierra del Jordán, Y de los Hermonitas, desde el monte de Mizhar.
- Un abismo llama á otro á la voz de tus canales: Todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí.
- De día mandará Jehová su misericordia, Y de noche su canción será conmigo, Y oración al Dios de mi vida.
- Diré á Dios: Roca mía, ¿por qué te has olvidado de mí? ¿Por qué andaré yo enlutado por la opresión del enemigo?
- Mientras se están quebrantando mis huesos, mis enemigos me afrentan, Diciéndome cada día: ¿Dónde está tu Dios?
- ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y por qué te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar; Es él salvamento delante de mí, y el Dios mío.
- JUZGAME, oh Dios, y aboga mi causa: Líbrame de gente impía, del hombre de engaño é iniquidad.
- Pues que tú eres el Dios de mi fortaleza, ¿por qué me has desechado? ¿Por qué andaré enlutado por la opresión del enemigo?
- Envía tu luz y tu verdad: éstas me guiarán, Me conducirán al monte de tu santidad, Y á tus tabernáculos.
- Y entraré al altar de Dios, Al Dios alegría de mi gozo; Y alabaréte con arpa, oh Dios, Dios mío.
- ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y por qué te conturbes en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar; Es él salvamento delante de mí, y el Dios mío.
- OH Dios, con nuestros oídos hemos oído, nuestros padres nos han contado, La obra que hiciste en sus días, en los tiempos antiguos.
- Tú con tu mano echaste las gentes, y los plantaste á ellos; Afligiste los pueblos, y los arrojaste.
- Porque no se apoderaron de la tierra por su espada, Ni su brazo los libró; Sino tu diestra, y tu brazo, y la luz de tu rostro, Porque te complaciste en ellos.
- Tú, oh Dios, eres mi rey: Manda saludes á Jacob.
- Por medio de ti sacudiremos á nuestros enemigos: En tu nombre atropellaremos á nuestros adversarios.
- Porque no confiaré en mi arco, Ni mi espada me salvará.
- Pues tú nos has guardado de nuestros enemigos, Y has avergonzado á los que nos aborrecían.
- En Dios nos gloriaremos todo tiempo, Y para siempre loaremos tu nombre. (Selah.)
- Empero nos has desechado, y nos has hecho avergonzar; Y no sales en nuestros ejércitos.
- Nos hiciste retroceder del enemigo, Y saqueáron nos para sí los que nos aborrecían.
- Pusístenos como á ovejas para comida, Y esparcístenos entre las gentes.
- Has vendido tu pueblo de balde, Y no pujaste en sus precios.
- Pusístenos por vergüenza á nuestros vecinos, Por escarnio y por burla á los que nos rodean.
- Pusístenos por proverbio entre las gentes, Por movimiento de cabeza en los pueblos.
- Cada día mi vergüenza está delante de mí, Y cúbreme la confusión de mi rostro,
- Por la voz del que me vitupera y deshonra, Por razón del enemigo y del que se venga.
- Todo esto nos ha venido, y no nos hemos olvidado de ti; Y no hemos faltado á tu pacto.
- No se ha vuelto atrás nuestro corazón, Ni tampoco se han apartado nuestros pasos de tus caminos.
- Cuando nos quebrantaste en el lugar de los dragones, Y nos cubriste con sombra de muerte,
- Si nos hubiésemos olvidado del nombre de nuestro Dios, O alzado nuestras manos á dios ajeno,
- ¿No demandaría Dios esto? Porque él conoce los secretos del corazón.
- Empero por tu causa nos matan cada día; Somos tenidos como ovejas para el matadero.
- Despierta; ¿por qué duermes, Señor? Despierta, no te alejes para siempre.
- ¿Por qué escondes tu rostro, Y te olvidas de nuestra aflicción, y de la opresión nuestra?
- Porque nuestra alma está agobiada hasta el polvo: Nuestro vientre está pegado con la tierra.
- Levántate para ayudarnos, Y redímenos por tu misericordia.
- REBOSA mi corazón palabra buena: Refiero yo al Rey mis obras: Mi lengua es pluma de escribiente muy ligero.
- Haste hermoseado más que los hijos de los hombres; La gracia se derramó en tus labios: Por tanto Dios te ha bendecido para siempre.
- Cíñete tu espada sobre el muslo, oh valiente, Con tu gloria y con tu majestad.
- Y en tu gloria sé prosperado: Cabalga sobre palabra de verdad, y de humildad, y de justicia; Y tu diestra te enseñará cosas terribles.
- Tus saetas agudas Con que caerán pueblos debajo de ti, Penetrarán en el corazón de los enemigos del Rey.
- Tu trono, oh Dios, eterno y para siempre: Vara de justicia la vara de tu reino.
- Amaste la justicia y aborreciste la maldad: Por tanto te ungió Dios, el Dios tuyo, Con óleo de gozo sobre tus compañeros.
- Mirra, áloe, y casia exhalan todos tus vestidos: En estancias de marfil te han recreado.
- Hijas de reyes entre tus ilustres: Está la reina á tu diestra con oro de Ophir.
- Oye, hija, y mira, é inclina tu oído; Y olvida tu pueblo, y la casa de tu padre;
- Y deseará el rey tu hermosura: E inclínate á él, porque él es tu Señor.
- Y las hijas de Tiro vendrán con presente; Implorarán tu favor los ricos del pueblo.
- Toda ilustre es de dentro la hija del rey: De brocado de oro es su vestido.
- Con vestidos bordados será llevada al rey; Vírgenes en pos de ella: Sus compañeras serán traídas á ti.
- Serán traídas con alegría y gozo: Entrarán en el palacio del rey.
- En lugar de tus padres serán tus hijos, A quienes harás príncipes en toda la tierra.
- Haré perpetua la memoria de tu nombre en todas las generaciones: Por lo cual te alabarán los pueblos eternamente y para siempre.
- DIOS es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
- Por tanto no temeremos aunque la tierra sea removida; Aunque se traspasen los montes al corazón de la mar.
- Bramarán, turbaránse sus aguas; Temblarán los montes á causa de su braveza. (Selah.)
- Del río sus conductos alegrarán la ciudad de Dios, El santuario de las tiendas del Altísimo.
- Dios está en medio de ella; no será conmovida: Dios la ayudará al clarear la mañana.
- Bramaron las gentes, titubearon los reinos; Dió él su voz, derritióse la tierra.
- Jehová de los ejércitos es con nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob. (Selah.)
- Venid, ved las obras de Jehová, Que ha puesto asolamientos en la tierra.
- Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra: Que quiebra el arco, corta la lanza, Y quema los carros en el fuego.
- Estad quietos, y conoced que yo soy Dios: Ensalzado he de ser entre las gentes, ensalzado seré en la tierra.
- Jehová de los ejércitos es con nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob. (Selah.)
- PUEBLOS todos, batid las manos; Aclamad á Dios con voz de júbilo.
- Porque Jehová el Altísimo es terrible; Rey grande sobre toda la tierra.
- El sujetará á los pueblos debajo de nosotros, Y á las gentes debajo de nuestros pies.
- El nos elegirá nuestras heredades; La hermosura de Jacob, al cual amó. (Selah.)
- Subió Dios con júbilo, Jehová con sonido de trompeta.
- Cantad á Dios, cantad: Cantad á nuestro Rey, cantad.
- Porque Dios es el Rey de toda la tierra: Cantad con inteligencia.
- Reinó Dios sobre las gentes: Asentóse Dios sobre su santo trono.
- Los príncipes de los pueblos se juntaron Al pueblo del Dios de Abraham: Porque de Dios son los escudos de la tierra; El es muy ensalzado.
- GRANDE es Jehová y digno de ser en gran manera alabado, En la ciudad de nuestro Dios, en el monte de su santuario.
- Hermosa provincia, el gozo de toda la tierra Es el monte de Sión, á los lados del aquilón, La ciudad del gran Rey.
- Dios en sus palacios es conocido por refugio.
- Porque he aquí los reyes de la tierra se reunieron; Pasaron todos.
- Y viéndola ellos así, maravilláronse, Se turbaron, diéronse priesa á huir.
- Tomólos allí temblor; Dolor, como á mujer que pare.
- Con viento solano Quiebras tú las naves de Tharsis.
- Como lo oímos, así hemos visto En la ciudad de Jehová de los ejércitos, en la ciudad de nuestro Dios: Afirmarála Dios para siempre. (Selah.)
- Esperamos tu misericordia, oh Dios, En medio de tu templo.
- Conforme á tu nombre, oh Dios, Así es tu loor hasta los fines de la tierra: De justicia está llena tu diestra.
- Alegraráse el monte de Sión; Se gozarán las hijas de Judá Por tus juicios.
- Andad alrededor de Sión, y rodeadla: Contad sus torres.
- Poned vuestro corazón á su antemuro, Mirad sus palacios; Para que lo contéis á la generación venidera.
- Porque este Dios es Dios nuestro eternalmente y para siempre: El nos capitaneará hasta la muerte.
- OID esto, pueblos todos; Escuchad, habitadores todos del mundo:
- Así los plebeyos como los nobles, El rico y el pobre juntamente.
- Mi boca hablará sabiduría; Y el pensamiento de mi corazón inteligencia.
- Acomodaré á ejemplos mi oído: Declararé con el arpa mi enigma.
- ¿Por qué he de temer en los días de adversidad, Cuando la iniquidad de mis insidiadores me cercare?
- Los que confían en sus haciendas, Y en la muchedumbre de sus riquezas se jactan,
- Ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano, Ni dar á Dios su rescate.
- (Porque la redención de su vida es de gran precio, Y no se hará jamás;)
- Que viva adelante para siempre, Y nunca vea la sepultura.
- Pues se ve que mueren los sabios, Así como el insensato y el necio perecen, Y dejan á otros sus riquezas.
- En su interior tienen que sus casas serán eternas, Y sus habitaciones para generación y generación: Llamaron sus tierras de sus nombres.
- Mas el hombre no permanecerá en honra: Es semejante á las bestias que perecen.
- Este su camino es su locura: Con todo, corren sus descendientes por el dicho de ellos. (Selah.)
- Como rebaños serán puestos en la sepultura; La muerte se cebará en ellos; Y los rectos se enseñorearán de ellos por la mañana: Y se consumirá su bien parecer en el sepulcro de su morada.
- Empero Dios redimirá mi vida del poder de la sepultura, Cuando me tomará. (Selah.)
- No temas cuando se enriquece alguno, Cuando aumenta la gloria de su casa;
- Porque en muriendo no llevará nada, Ni descenderá tras él su gloria.
- Si bien mientras viviere, dirá dichosa á su alma: Y tú serás loado cuando bien te tratares.
- Entrará á la generación de sus padres: No verán luz para siempre.
- El hombre en honra que no entiende, Semejante es á las bestias que perecen.
- EL Dios de dioses, Jehová, ha hablado, Y convocado la tierra desde el nacimiento del sol hasta donde se pone.
- De Sión, perfección de hermosura, Ha Dios resplandecido.
- Vendrá nuestro Dios, y no callará: Fuego consumirá delante de él, Y en derredor suyo habrá tempestad grande.
- Convocará á los cielos de arriba, Y á la tierra, para juzgar á su pueblo.
- Juntadme mis santos; Los que hicieron conmigo pacto con sacrificio.
- Y denunciarán los cielos su justicia; Porque Dios es el juez. (Selah.)
- Oye, pueblo mío, y hablaré: Escucha, Israel, y testificaré contra ti: Yo soy Dios, el Dios tuyo.
- No te reprenderé sobre tus sacrificios, Ni por tus holocaustos, que delante de mí están siempre.
- No tomaré de tu casa becerros, Ni machos cabríos de tus apriscos.
- Porque mía es toda bestia del bosque, Y los millares de animales en los collados.
- Conozco todas las aves de los montes, Y en mi poder están las fieras del campo.
- Si yo tuviese hambre, no te lo diría á ti: Porque mío es el mundo y su plenitud.
- ¿Tengo de comer yo carne de toros, O de beber sangre de machos cabríos?
- Sacrifica á Dios alabanza, Y paga tus votos al Altísimo.
- E invócame en el día de la angustia: Te libraré, y tú me honrarás.
- Pero al malo dijo Dios: ¿Qué tienes tú que enarrar mis leyes, Y que tomar mi pacto en tu boca,
- Pues que tú aborreces el castigo, Y echas á tu espalda mis palabras?
- Si veías al ladrón, tú corrías con él; Y con los adúlteros era tu parte.
- Tu boca metías en mal, Y tu lengua componía engaño.
- Tomabas asiento, y hablabas contra tu hermano: Contra el hijo de tu madre ponías infamia.
- Estas cosas hiciste, y yo he callado: Pensabas que de cierto sería yo como tú: Yo te argüiré, y pondré las delante de tus ojos.
- Entended ahora esto, los que os olvidáis de Dios; No sea que arrebate, sin que nadie libre.
- El que sacrifica alabanza me honrará: Y al que ordenare su camino, Le mostraré la salud de Dios.
- TEN piedad de mí, oh Dios, conforme á tu misericordia: Conforme á la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.
- Lávame más y más de mi maldad, Y límpiame de mi pecado.
- Porque yo reconozco mis rebeliones; Y mi pecado está siempre delante de mí.
- A ti, á ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de tus ojos: Porque seas reconocido justo en tu palabra, Y tenido por puro en tu juicio.
- He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre.
- He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo: Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.
- Purifícame con hisopo, y será limpio: Lávame, y seré emblanquecido más que la nieve.
- Hazme oir gozo y alegría; Y se recrearán los huesos que has abatido.
- Esconde tu rostro de mis pecados, Y borra todas mis maldades.
- Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio; Y renueva un espíritu recto dentro de mí.
- No me eches de delante de ti; Y no quites de mí tu santo espíritu.
- Vuélveme el gozo de tu salud; Y el espíritu libre me sustente.
- Enseñaré á los prevaricadores tus caminos; Y los pecadores se convertirán á ti.
- Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salud: Cantará mi lengua tu justicia.
- Señor, abre mis labios; Y publicará mi boca tu alabanza.
- Porque no quieres tú sacrificio, que yo daría; No quieres holocausto.
- Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado: Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.
- Haz bien con tu benevolencia á Sión: Edifica los muros de Jerusalem.
- Entonces te agradarán los sacrificios de justicia, el holocausto ú ofrenda del todo quemada: Entonces ofrecerán sobre tu altar becerros.
- ¿POR qué te glorías de maldad, oh poderoso? La misericordia de Dios es continua.
- Agravios maquina tu lengua: Como navaja amolada hace engaño.
- Amaste el mal más que el bien; La mentira más que hablar justicia. (Selah.)
- Has amado toda suerte de palabras perniciosas, Engañosa lengua.
- Por tanto Dios te derribará para siempre: Te asolará y te arrancará de tu morada, Y te desarraigará de la tierra de los vivientes. (Selah.)
- Y verán los justos, y temerán; Y reiránse de él, diciendo:
- He aquí el hombre que no puso á Dios por su fortaleza, Sino que confió en la multitud de sus riquezas. Y se mantuvo en su maldad.
- Mas yo estoy como oliva verde en la casa de Dios: En la misericordia de Dios confío perpetua y eternalmente.
- Te alabaré para siempre por lo que has hecho: Y esperaré en tu nombre, porque es bueno, delante de tus santos.
- DIJO el necio en su corazón: No hay Dios. Corrompiéronse é hicieron abominable maldad: No hay quien haga bien.
- Dios desde los cielos miró sobre los hijos de los hombres, Por ver si hay algún entendido Que busque á Dios.
- Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían corrompido: No hay quien haga bien, no hay ni aun uno.
- ¿No tienen conocimiento todos esos que obran iniquidad? Que comen á mi pueblo como si comiesen pan: A Dios no han invocado.
- Allí se sobresaltaron de pavor donde no había miedo: Porque Dios ha esparcido los huesos del que asentó campo contra ti: Los avergonzaste, porque Dios los desechó.
- ¡Oh quién diese de Sión saludes á Israel! En volviendo Dios la cautividad de su pueblo, Gozarse ha Jacob, y alegraráse Israel.
- OH Dios, sálvame por tu nombre, Y con tu poder defiéndeme.
- Oh Dios, oye mi oración; Escucha las razones de mi boca.
- Porque extraños se han levantado contra mí, Y fuertes buscan mi alma: No han puesto á Dios delante de sí. (Selah.)
- He aquí, Dios es el que me ayuda; El Señor es con los que sostienen mi vida.
- El volverá el mal á mis enemigos: Córtalos por tu verdad.
- Voluntariamente sacrificaré á ti; Alabaré tu nombre, oh Jehová, porque es bueno.
- Porque me ha librado de toda angustia, Y en mis enemigos vieron mis ojos mi deseo.
- ESCUCHA, oh Dios, mi oración, Y no te escondas de mi súplica.
- Estáme atento, y respóndeme: Clamo en mi oración, y levanto el grito,
- A causa de la voz del enemigo, Por la opresión del impío; Porque echaron sobre mí iniquidad, Y con furor me han amenazado.
- Mi corazón está doloroso dentro de mí, Y terrores de muerte sobre mí han caído.
- Temor y temblor vinieron sobre mí, Y terror me ha cubierto.
- Y dije: ¡Quién me diese alas como de paloma! Volaría yo, y descansaría.
- Ciertamente huiría lejos: Moraría en el desierto. (Selah.)
- Apresuraríame á escapar Del viento tempestuoso, de la tempestad.
- Deshace, oh Señor, divide la lengua de ellos; Porque he visto violencia y rencilla en la ciudad.
- Día y noche la rodean sobre sus muros; E iniquidad y trabajo hay en medio de ella.
- Agravios hay en medio de ella, Y el fraude y engaño no se apartan de sus plazas.
- Porque no me afrentó un enemigo, Lo cual habría soportado; Ni se alzó contra mí el que me aborrecía, Porque me hubiera ocultado de él:
- Mas tú, hombre, al parecer íntimo mío, Mi guía, y mi familiar:
- Que juntos comunicábamos dulcemente los secretos, A la casa de Dios andábamos en compañía.
- Condenados sean á muerte, Desciendan vivos al infierno: Porque maldades hay en su compañía, entre ellos.
- Yo á Dios clamaré; Y Jehová me salvará.
- Tarde y mañana y á medio día oraré y clamaré; Y él oirá mi voz.
- El ha redimido en paz mi alma de la guerra contra mí; Pues fueron contra mí muchos.
- Dios oirá, y los quebrantará luego, El que desde la antigüedad permanece (Selah); Por cuanto no se mudan, Ni temen á Dios.
- Extendió sus manos contra sus pacíficos: Viólo su pacto.
- Ablandan más que manteca su boca, Pero guerra hay en su corazón: Suavizan sus palabras más que el aceite, Mas ellas son cuchillos.
- Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; No dejará para siempre caído al justo.
- Mas tú, oh Dios, harás descender aquéllos al pozo de la sepultura: Los hombres sanguinarios y engañadores no demediarán sus días: Empero yo confiaré en ti.
- TEN misericordia de mí, oh Dios, porque me devoraría el hombre: Me oprime combatiéndome cada día.
- Apúranme mis enemigos cada día; Porque muchos son los que pelean contra mí, oh Altísimo.
- En el día que temo, Yo en ti confío.
- En Dios alabaré su palabra: En Dios he confiado, no temeré Lo que la carne me hiciere.
- Todos los días me contristan mis negocios; Contra mí son todos sus pensamientos para mal.
- Reúnense, escóndense, Miran ellos atentamente mis pasos, Esperando mi vida.
- ¿Escaparán ellos por la iniquidad? Oh Dios, derriba en tu furor los pueblos.
- Mis huídas has tú contado: Pon mis lágrimas en tu redoma: ¿No están ellas en tu libro?
- Serán luego vueltos atrás mis enemigos el día que yo clamare: En esto conozco que Dios es por mí.
- En Dios alabaré su palabra; En Jehová alabaré su palabra.
- En Dios he confiado: no temeré Lo que me hará el hombre.
- Sobre mí, oh Dios, están tus votos: Te tributaré alabanzas.
- Porque has librado mi vida de la muerte, Y mis pies de caída, Para que ande delante de Dios En la luz de los que viven.
- TEN misericordia de mí, oh Dios, ten misericordia de mí; Porque en ti ha confiado mi alma, Y en la sombra de tus alas me ampararé, Hasta que pasen los quebrantos.
- Clamaré al Dios Altísimo, Al Dios que me favorece.
- El enviará desde los cielos, y me salvará De la infamia del que me apura; (Selah) Dios enviará su misericordia y su verdad.
- Mi vida está entre leones; Estoy echado entre hijos de hombres encendidos: Sus dientes son lanzas y saetas, Y su lengua cuchillo agudo.
- Ensálzate sobre los cielos, oh Dios; Sobre toda la tierra tu gloria.
- Red han armado á mis pasos; Hase abatido mi alma: Hoyo han cavado delante de mí; En medio de él han caído. (Selah.)
- Pronto está mi corazón, oh Dios, mi corazón está dispuesto: Cantaré, y trovaré salmos.
- Despierta, oh gloria mía; despierta, salterio y arpa: Levantaréme de mañana.
- Alabarte he en los pueblos, oh Señor; Cantaré de ti en las naciones.
- Porque grande es hasta los cielos tu misericordia, Y hasta las nubes tu verdad.
- Ensálzate sobre los cielos, oh Dios; Sobre toda la tierra tu gloria.
- OH congregación, ¿pronunciáis en verdad justicia? ¿Juzgáis rectamente, hijos de los hombres?
- Antes con el corazón obráis iniquidades: Hacéis pesar la violencia de vuestras manos en la tierra.
- Enajenáronse los impíos desde la matriz; Descarriáronse desde el vientre, hablando mentira.
- Veneno tienen semejante al veneno de la serpiente: Son como áspide sordo que cierra su oído;
- Que no oye la voz de los que encantan, Por más hábil que el encantador sea.
- Oh Dios, quiebra sus dientes en sus bocas: Quiebra, oh Jehová, las muelas de los leoncillos.
- Corránse como aguas que se van de suyo: En entesando sus saetas, luego sean hechas pedazos.
- Pasen ellos como el caracol que se deslíe: Como el abortivo de mujer, no vean el sol.
- Antes que vuestras ollas sientan las espinas, Así vivos, así airados, los arrebatará él con tempestad.
- Alegraráse el justo cuando viere la venganza: Sus pies lavará en la sangre del impío.
- Entonces dirá el hombre: Ciertamente hay fruto para el justo; Ciertamente hay Dios que juzga en la tierra.
- LIBRAME de mis enemigos, oh Dios mío: Ponme en salvo de los que contra mí se levantan.
- Líbrame de los que obran iniquidad, Y sálvame de hombres sanguinarios.
- Porque he aquí están acechando mi vida: Hanse juntado contra mí fuertes, No por falta mía, ni pecado mío, oh Jehová.
- Sin delito mío corren y se aperciben: Despierta para venir á mi encuentro, y mira.
- Y tú, Jehová Dios de los ejércitos, Dios de Israel, Despierta para visitar todas las gentes: No hayas misericordia de todos los que se rebelan con iniquidad. (Selah.)
- Volveránse á la tarde, ladrarán como perros, Y rodearán la ciudad.
- He aquí proferirán con su boca; Cuchillos están en sus labios, Porque dicen: ¿Quién oye?
- Mas tú, Jehová, te reirás de ellos, Te burlarás de todas las gentes.
- De su fuerza esperaré yo en ti: Porque Dios es mi defensa.
- El Dios de mi misericordia me prevendrá: Dios me hará ver en mis enemigos mi deseo.
- No los matarás, porque mi pueblo no se olvide: Hazlos vagar con tu fortaleza, y abátelos. Oh Jehová, escudo nuestro,
- Por el pecado de su boca, por la palabra de sus labios; Y sean presos por su soberbia, Y por la maldición y mentira que profieren.
- Acábalos con furor, acábalos, y no sean: Y sepan que Dios domina en Jacob Hasta los fines de la tierra. (Selah).
- Vuelvan pues á la tarde, y ladren como perros, Y rodeen la ciudad.
- Anden ellos errantes para hallar qué comer: Y si no se saciaren, murmuren.
- Yo empero cantaré tu fortaleza, Y loaré de mañana tu misericordia: Porque has sido mi amparo Y refugio en el día de mi angustia.
- Fortaleza mía, á ti cantaré; Porque eres Dios de mi amparo, Dios de mi misericordia.
- OH Dios, tú nos has desechado, nos disipaste; Te has airado: vuélvete á nosotros.
- Hiciste temblar la tierra, abrístela: Sana sus quiebras, porque titubea.
- Has hecho ver á tu pueblo duras cosas: Hicístenos beber el vino de agitación.
- Has dado á los que te temen bandera Que alcen por la verdad. (Selah.)
- Para que se libren tus amados, Salva con tu diestra, y óyeme.
- Dios pronunció por su santuario; yo me alegraré; Partiré á Sichêm, y mediré el valle de Succoth.
- Mío es Galaad, y mío es Manasés; Y Ephraim es la fortaleza de mi cabeza; Judá, mi legislador;
- Moab, la vasija de mi lavatorio; Sobre Edom echaré mi zapato: Haz júbilo sobre mí, oh Palestina.
- ¿Quién me llevará á la ciudad fortalecida? ¿Quién me llevará hasta Idumea?
- Ciertamente, tú, oh Dios, que nos habías desechado; Y no salías, oh Dios, con nuestros ejércitos.
- Danos socorro contra el enemigo, Que vana es la salud de los hombres.
- En Dios haremos proezas; Y él hollará nuestros enemigos.
- OYE, oh Dios, mi clamor; A mi oración atiende.
- Desde el cabo de la tierra clamaré á ti, cuando mi corazón desmayare: A la peña más alta que yo me conduzcas.
- Porque tú has sido mi refugio, Y torre de fortaleza delante del enemigo.
- Yo habitaré en tu tabernáculo para siempre: Estaré seguro bajo la cubierta de tus alas.
- Porque tú, oh Dios, has oído mis votos, Has dado heredad á los que temen tu nombre.
- Días sobre días añadirás al rey: Sus años serán como generación y generación.
- Estará para siempre delante de Dios: Misericordia y verdad prepara que lo conserven.
- Así cantaré tu nombre para siempre, Pagando mis votos cada día.
- EN Dios solamente está callada mi alma: De él viene mi salud.
- El solamente es mi fuerte, y mi salud; Es mi refugio, no resbalaré mucho.
- ¿Hasta cuándo maquinaréis contra un hombre? Pereceréis todos vosotros, Caeréis como pared acostada, como cerca ruinosa.
- Solamente consultan de arrojarle de su grandeza; Aman la mentira, Con su boca bendicen, pero maldicen en sus entrañas. (Selah.)
- Alma mía, en Dios solamente reposa; Porque de él es mi esperanza.
- El solamente es mi fuerte y mi salud: Es mi refugio, no resbalaré.
- En Dios está mi salvación y mi gloria: En Dios está la roca de mi fortaleza, y mi refugio.
- Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; Derramad delante de él vuestro corazón: Dios es nuestro amparo. (Selah.)
- Por cierto, vanidad son los hijos de los hombres, mentira los hijos de varón: Pesándolos á todos igualmente en la balanza, Serán menos que la vanidad.
- No confiéis en la violencia, Ni en la rapiña; no os envanezcáis: Si se aumentare la hacienda, no pongáis el corazón en ella.
- Una vez habló Dios; Dos veces he oído esto: Que de Dios es la fortaleza.
- Y de ti, oh Señor, es la misericordia: Porque tú pagas á cada uno conforme á su obra.
- DIOS, Dios mío eres tú: levantaréme á ti de mañana: Mi alma tiene sed de ti, mi carne te desea, En tierra de sequedad y transida sin aguas;
- Para ver tu fortaleza y tu gloria, Así como te he mirado en el santuario.
- Porque mejor es tu misericordia que la vida: Mis labios te alabarán.
- Así te bendeciré en mi vida: En tu nombre alzaré mis manos.
- Como de meollo y de grosura será saciada mi alma; Y con labios de júbilo te alabará mi boca,
- Cuando me acordaré de ti en mi lecho, Cuando meditaré de ti en las velas de la noche.
- Porque has sido mi socorro; Y así en la sombra de tus alas me regocijaré.
- Está mi alma apegada á ti: Tu diestra me ha sostenido.
- Mas los que para destrucción buscaron mi alma, Caerán en los sitios bajos de la tierra.
- Destruiránlos á filo de espada; Serán porción de las zorras.
- Empero el rey se alegrará en Dios; Será alabado cualquiera que por él jura: Porque la boca de los que hablan mentira, será cerrada.
- ESCUCHA, oh Dios, mi voz en mi oración: Guarda mi vida del miedo del enemigo.
- Escóndeme del secreto consejo de los malignos; De la conspiración de los que obran iniquidad:
- Que amolaron su lengua como cuchillo, Y armaron por su saeta palabra amarga;
- Para asaetear á escondidas al íntegro: De improviso lo asaetean, y no temen.
- Obstinados en su inicuo designio, Tratan de esconder los lazos, Y dicen: ¿Quién los ha de ver?
- Inquieren iniquidades, hacen una investigación exacta; Y el íntimo pensamiento de cada uno de ellos, así como el corazón, es profundo.
- Mas Dios los herirá con saeta; De repente serán sus plagas.
- Y harán caer sobre sí sus mismas lenguas: Se espantarán todos los que los vieren.
- Y temerán todos los hombres, Y anunciarán la obra de Dios, Y entenderán su hecho.
- Alegraráse el justo en Jehová, y confiaráse en él; Y se gloriarán todos los rectos de corazón.
- A TI es plácida la alabanza en Sión, oh Dios: Y á ti se pagarán los votos.
- Tú oyes la oración: A ti vendrá toda carne.
- Palabras de iniquidades me sobrepujaron: Mas nuestras rebeliones tú las perdonarás.
- Dichoso el que tú escogieres, é hicieres llegar á ti, Para que habite en tus atrios: Seremos saciados del bien de tu casa, De tu santo templo.
- Con tremendas cosas, en justicia, nos responderás tú, Oh Dios de nuestra salud, Esperanza de todos los términos de la tierra, Y de los más remotos confines de la mar.
- Tú, el que afirma los montes con su potencia, Ceñido de valentía:
- El que amansa el estruendo de los mares, el estruendo de sus ondas, Y el alboroto de las gentes.
- Por tanto los habitadores de los fines de la tierra temen de tus maravillas. Tú haces alegrar las salidas de la mañana y de la tarde.
- Visitas la tierra, y la riegas: En gran manera la enriqueces Con el río de Dios, lleno de aguas: Preparas el grano de ellos, cuando así la dispones.
- Haces se empapen sus surcos, Haces descender sus canales: Ablándasla con lluvias, Bendices sus renuevos.
- Tú coronas el año de tus bienes; Y tus nubes destilan grosura.
- Destilan sobre las estancias del desierto; Y los collados se ciñen de alegría.
- Vístense los llanos de manadas, Y los valles se cubren de grano: Dan voces de júbilo, y aun cantan.
- ACLAMAD á Dios con alegría, toda la tierra:
- Cantad la gloria de su nombre: Poned gloria en su alabanza.
- Decid á Dios: ¡Cuán terribles tus obras! Por lo grande de tu fortaleza te mentirán tus enemigos.
- Toda la tierra te adorará, Y cantará á ti; Cantarán á tu nombre. (Selah.)
- Venid, y ved las obras de Dios, Terrible en hechos sobre los hijos de los hombres.
- Volvió la mar en seco; Por el río pasaron á pie; Allí en él nos alegramos.
- El se enseñorea con su fortaleza para siempre: Sus ojos atalayan sobre las gentes: Los rebeldes no serán ensalzados. (Selah.)
- Bendecid, pueblos, á nuestro Dios, Y haced oir la voz de su alabanza.
- El es el que puso nuestra alma en vida, Y no permitió que nuestros pies resbalasen.
- Porque tú nos probaste, oh Dios: Ensayástenos como se afina la plata.
- Nos metiste en la red; Pusiste apretura en nuestros lomos.
- Hombres hiciste subir sobre nuestra cabeza; Entramos en fuego y en aguas, Y sacástenos á hartura.
- Entraré en tu casa con holocaustos: Te pagaré mis votos,
- Que pronunciaron mis labios, Y habló mi boca, cuando angustiado estaba.
- Holocaustos de cebados te ofreceré, Con perfume de carneros: Sacrificaré bueyes y machos cabríos. (Selah.)
- Venid, oid todos los que teméis á Dios, Y contaré lo que ha hecho á mi alma.
- A él clamé con mi boca, Y ensalzado fué con mi lengua.
- Si en mi corazón hubiese yo mirado á la iniquidad, El Señor no me oyera.
- Mas ciertamente me oyó Dios; Antendió á la voz de mi súplica.
- Bendito Dios, Que no echó de sí mi oración, ni de mí su misericordia.
- DIOS tenga misericordia de nosotros, y nos bendiga; Haga resplandecer su rostro sobre nosotros (Selah);
- Para que sea conocido en la tierra tu camino, En todas las gentes tu salud.
- Alábente los pueblos, oh Dios; Alábente los pueblos todos.
- Alégrense y gocénse las gentes; Porque juzgarás los pueblos con equidad, Y pastorearás las naciones en la tierra. (Selah.)
- Alábente los pueblos, oh Dios: Todos los pueblos te alaben.
- La tierra dará su fruto: Nos bendecirá Dios, el Dios nuestro.
- Bendíganos Dios, Y témanlo todos los fines de la tierra.
- LEVANTESE Dios, sean esparcidos sus enemigos, Y huyan de su presencia los que le aborrecen.
- Como es lanzado el humo, los lanzarás: Como se derrite la cera delante del fuego, Así perecerán los impíos delante de Dios.
- Mas los justos se alegrarán: gozarse han delante de Dios, Y saltarán de alegría.
- Cantad á Dios, cantad salmos á su nombre: Ensalzad al que sube sobre los cielos En JAH su nombre, y alegraos delante de él.
- Padre de huérfanos y defensor de viudas, Es Dios en la morada de su santuario:
- El Dios que hace habitar en familia los solos; Que saca á los aprisionados con grillos: Mas los rebeldes habitan en sequedad.
- Oh Dios, cuando tú saliste delante de tu pueblo, Cuando anduviste por el desierto, (Selah,)
- La tierra tembló; También destilaron los cielos á la presencia de Dios: Aquel Sinaí tembló delante de Dios, del Dios de Israel.
- Abundante lluvia esparciste, oh Dios, á tu heredad; Y cuando se cansó, tú la recreaste.
- Los que son de tu grey han morado en ella: Por tu bondad, oh Dios, has provisto al pobre.
- El Señor daba palabra: De las evangelizantes había grande ejército.
- Huyeron, huyeron reyes de ejércitos; Y las que se quedaban en casa partían los despojos.
- Bien que fuiesteis echados entre los tiestos, Seréis como las alas de la paloma cubierta de plata, Y sus plumas con amarillez de oro.
- Cuando esparció el Omnipotente los reyes en ella, Emblanquecióse ésta como la nieve en Salmón.
- Monte de Dios es el monte de Basán; Monte alto el de Basán.
- ¿Por qué os levantáis, oh montes altos? Este monte amó Dios para su asiento; Ciertamente Jehová habitará en él para siempre.
- Los carros de Dios son veinte mil, y más millares de ángeles. El Señor entre ellos, como en Sinaí, así en el santuario.
- Subiste á lo alto, cautivaste la cautividad, Tomaste dones para los hombres, Y también para los rebeldes, para que habite entre ellos JAH Dios.
- Bendito el Señor; cada día nos colma de beneficios El Dios de nuestra salud. (Selah.)
- Dios, nuestro Dios ha de salvarnos; Y de Dios Jehová es el librar de la muerte.
- Ciertamente Dios herirá la cabeza de sus enemigos, La cabelluda mollera del que camina en sus pecados.
- El Señor dijo: De Basán haré volver, Te haré volver de los profundos de la mar:
- Porque tu pie se enrojecerá de sangre de tus enemigos, Y de ella la lengua de tus perros.
- Vieron tus caminos, oh Dios; Los caminos de mi Dios, de mi Rey, en el santuario.
- Los cantores iban delante, los tañedores detrás; En medio, las doncellas, con adufes.
- Bendecid á Dios en congregaciones: Al Señor, vosotros de la estirpe de Israel.
- Allí estaba el joven Benjamín señoreador de ellos, Los príncipes de Judá en su congregación, Los príncipes de Zabulón, los príncipes de Nephtalí.
- Tu Dios ha ordenado tu fuerza; Confirma, oh Dios, lo que has obrado en nosotros.
- Por razón de tu templo en Jerusalem Los reyes te ofrecerán dones.
- Reprime la reunión de gentes armadas, La multitud de toros con los becerros de los pueblos, Hasta que todos se sometan con sus piezas de plata: Disipa los pueblos que se complacen en la guerra.
- Vendrán príncipes de Egipto; Etiopía apresurará sus manos á Dios.
- Reinos de la tierra, cantad á Dios, Cantad al Señor (Selah);
- Al que cabalga sobre los cielos de los cielos que son de antiguo: He aquí á su voz dará voz de fortaleza.
- Atribuid fortaleza á Dios: Sobre Israel es su magnificencia, Y su poder está en los cielos.
- Terrible eres, oh Dios, desde tus santuarios: El Dios de Israel, él da fortaleza y vigor á su pueblo. Bendito Dios.
- SALVAME, oh Dios, Porque las aguas han entrado hasta el alma.
- Estoy hundido en cieno profundo, donde no hay pie: He venido á abismos de aguas, y la corriente me ha anegado.
- Cansado estoy de llamar; mi garganta se ha enronquecido; Han desfallecido mis ojos esperando á mi Dios.
- Hanse aumentado más que los cabellos de mi cabeza los que me aborrecen sin causa; Hanse fortalecido mis enemigos, los que me destruyen sin por qué: He venido pues á pagar lo que no he tomado.
- Dios, tú sabes mi locura; Y mis delitos no te son ocultos.
- No sean avergonzados por mi causa los que te esperan, oh Señor Jehová de los ejércitos; No sean confusos por mí los que te buscan, oh Dios de Israel.
- Porque por amor de ti he sufrido afrenta; Confusión ha cubierto mi rostro.
- He sido extrañado de mis hermanos, Y extraño á los hijos de mi madre.
- Porque me consumió el celo de tu casa; Y los denuestos de los que te vituperaban, cayeron sobre mí.
- Y lloré afligiendo con ayuno mi alma; Y esto me ha sido por afrenta.
- Puse además saco por mi vestido; Y vine á serles por proverbio.
- Hablaban contra mí los que se sentaban á la puerta, Y me zaherían en las canciones de los bebederos de sidra.
- Empero yo enderezaba mi oración á ti, oh Jehová, al tiempo de tu buena voluntad: Oh Dios, por la multitud de tu misericordia, Por la verdad de tu salud, óyeme.
- Sácame del lodo, y no sea yo sumergido: Sea yo libertado de los que me aborrecen, y del profundo de las aguas.
- No me anegue el ímpetu de las aguas, Ni me suerba la hondura, Ni el pozo cierre sobre mí su boca.
- Oyeme, Jehová, porque apacible es tu misericordia; Mírame conforme á la multitud de tus miseraciones.
- Y no escondas tu rostro de tu siervo; Porque estoy angustiado; apresúrate, óyeme.
- Acércate á mi alma, redímela: Líbrame á causa de mis enemigos.
- Tú sabes mi afrenta, y mi confusión, y mi oprobio: Delante de ti están todos mis enemigos.
- La afrenta ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado: Y esperé quien se compadeciese de mí, y no lo hubo: Y consoladores, y ninguno hallé.
- Pusiéronme además hiel por comida, Y en mi sed me dieron á beber vinagre.
- Sea su mesa delante de ellos por lazo, Y lo que es para bien por tropiezo.
- Sean oscurecidos sus ojos para ver, Y haz siempre titubear sus lomos.
- Derrama sobre ellos tu ira, Y el furor de tu enojo los alcance.
- Sea su palacio asolado: En sus tiendas no haya morador.
- Porque persiguieron al que tú heriste; Y cuentan del dolor de los que tú llagaste.
- Pon maldad sobre su maldad, Y no entren en tu justicia.
- Sean raídos del libro de los vivientes, Y no sean escritos con los justos.
- Y yo afligido y dolorido, Tu salud, oh Dios, me defenderá.
- Alabaré yo el nombre de Dios con cántico, Ensalzarélo con alabanza.
- Y agradará á Jehová más que sacrificio de buey, O becerro que echa cuernos y uñas.
- Veránlo los humildes, y se gozarán; Buscad á Dios, y vivirá vuestro corazón.
- Porque Jehová oye á los menesterosos, Y no menosprecia á sus prisioneros.
- Alábenlo los cielos y la tierra, Los mares, y todo lo que se mueve en ellos.
- Porque Dios guardará á Sión, y reedificará las ciudades de Judá; Y habitarán allí, y la poseerán.
- Y la simiente de sus siervos la heredará, Y los que aman su nombre habitarán en ella.
- OH Dios, acude á librarme; Apresúrate, oh Dios, á socorrerme.
- Sean avergonzados y confusos Los que buscan mi vida; Sean vueltos atrás y avergonzados Los que mi mal desean.
- Sean vueltos, en pago de su afrenta hecha, Los que dicen: ¡Ah! ¡ah!
- Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan; Y digan siempre los que aman tu salud: Engrandecido sea Dios.
- Yo estoy afligido y menesteroso; Apresúrate á mí, oh Dios: Ayuda mía y mi libertador eres tú; Oh Jehová, no te detengas.
- EN ti, oh Jehová, he esperado; No sea yo confuso para siempre.
- Hazme escapar, y líbrame en tu justicia: Inclina tu oído y sálvame.
- Séme por peña de estancia, adonde recurra yo continuamente: Mandado has que yo sea salvo; Porque tú eres mi roca, y mi fortaleza.
- Dios mío, líbrame de la mano del impío, De la mano del perverso y violento.
- Porque tú, oh Señor Jehová, eres mi esperanza: Seguridad mía desde mi juventud.
- Por ti he sido sustentado desde el vientre: De las entrañas de mi madre tú fuiste el que me sacaste: De ti será siempre mi alabanza.
- Como prodigio he sido á muchos; Y tú mi refugio fuerte.
- Sea llena mi boca de tu alabanza, De tu gloria todo el día.
- No me deseches en el tiempo de la vejez; Cuando mi fuerza se acabare, no me desampares.
- Porque mis enemigos han tratado de mí; Y los que acechan mi alma, consultaron juntamente.
- Diciendo: Dios lo ha dejado: Perseguid y tomadle, porque no hay quien le libre.
- Oh Dios, no te alejes de mí: Dios mío, acude presto á mi socorro.
- Sean avergonzados, fallezcan los adversarios de mi alma; Sean cubiertos de vergüenza y de confusión los que mi mal buscan.
- Mas yo siempre esperaré, Y añadiré sobre toda tu alabanza.
- Mi boca publicará tu justicia Y tu salud todo el día, Aunque no sé el número de ellas.
- Vendré á las valentías del Señor Jehová: Haré memoria de sola tu justicia.
- Oh Dios, enseñásteme desde mi mocedad; Y hasta ahora he manifestado tus maravillas.
- Y aun hasta la vejez y las canas; oh Dios, no me desampares, Hasta que denuncie tu brazo á la posteridad, Tus valentías á todos los que han de venir.
- Y tu justicia, oh Dios, hasta lo excelso; Porque has hecho grandes cosas: Oh Dios, ¿quién como tú?
- Tú, que me has hecho ver muchas angustias y males, Volverás á darme vida, Y de nuevo me levantarás de los abismos de la tierra.
- Aumentarás mi grandeza, Y volverás á consolarme.
- Asimismo yo te alabaré con instrumento de salterio, Oh Dios mío: tu verdad cantaré yo á ti en el arpa, Oh Santo de Israel.
- Mis labios cantarán cuando á ti salmeare, Y mi alma, á la cual redimiste.
- Mi lengua hablará también de tu justicia todo el día: Por cuanto fueron avergonzados, porque fueron confusos los que mi mal procuraban.
- OH Dios, da tus juicios al rey, Y tu justicia al hijo del rey.
- El juzgará tu pueblo con justicia, Y tus afligidos con juicio.
- Los montes llevarán paz al pueblo, Y los collados justicia.
- Juzgará los afligidos del pueblo, Salvará los hijos del menesteroso, Y quebrantará al violento.
- Temerte han mientras duren el sol Y la luna, por generación de generaciones.
- Descenderá como la lluvia sobre la hierba cortada; Como el rocío que destila sobre la tierra.
- Florecerá en sus día justicia, Y muchedumbre de paz, hasta que no haya luna.
- Y dominará de mar á mar, Y desde el río hasta los cabos de la tierra.
- Delante de él se postrarán los Etiopes; Y sus enemigos lamerán la tierra.
- Los reyes de Tharsis y de las islas traerán presentes: Los reyes de Sheba y de Seba ofrecerán dones.
- Y arrodillarse han á él todos los reyes; Le servirán todas las gentes.
- Porque él librará al menesteroso que clamare, Y al afligido que no tuviere quien le socorra.
- Tendrá misericordia del pobre y del menesteroso, Y salvará las almas de los pobres.
- De engaño y de violencia redimirá sus almas: Y la sangre de ellos será preciosa en sus ojos.
- Y vivirá, y darásele del oro de Seba; Y oraráse por él continuamente; Todo el día se le bendecirá.
- Será echado un puño de grano en tierra, en las cumbres de los montes; Su fruto hará ruido como el Líbano, Y los de la ciudad florecerán como la hierba de la tierra.
- Será su nombre para siempre, Perpetuaráse su nombre mientras el sol dure: Y benditas serán en él todas las gentes: Llamarlo han bienaventurado.
- Bendito Jehová Dios, el Dios de Israel, Que solo hace maravillas.
- Y bendito su nombre glorioso para siempre: Y toda la tierra sea llena de su gloria. Amén y Amén.
- Acábanse las oraciones de David, hijo de Isaí.
- CIERTAMENTE bueno es Dios á Israel, A los limpios de corazón.
- Mas yo, casi se deslizaron mis pies; Por poco resbalaron mis pasos.
- Porque tuve envidia de los insensatos, Viendo la prosperidad de los impíos.
- Porque no hay ataduras para su muerte; Antes su fortaleza está entera.
- No están ellos en el trabajo humano; Ni son azotados con los otros hombres.
- Por tanto soberbia los corona: Cúbrense de vestido de violencia.
- Sus ojos están salidos de gruesos: Logran con creces los antojos del corazón.
- Soltáronse, y hablan con maldad de hacer violencia; Hablan con altanería.
- Ponen en el cielo su boca, Y su lengua pasea la tierra.
- Por eso su pueblo vuelve aquí, Y aguas de lleno le son exprimidas.
- Y dicen: ¿Cómo sabe Dios? ¿Y hay conocimiento en lo alto?
- He aquí estos impíos, Sin ser turbados del mundo, alcanzaron riquezas.
- Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón, Y lavado mis manos en inocencia;
- Pues he sido azotado todo el día, Y empezaba mi castigo por las mañanas.
- Si dijera yo, Discurriré de esa suerte; He aquí habría negado la nación de tus hijos:
- Pensaré pues para saber esto: Es á mis ojos duro trabajo,
- Hasta que venido al santuario de Dios, Entenderé la postrimería de ellos.
- Ciertamente los has puesto en deslizaderos; En asolamientos los harás caer.
- ¡Cómo han sido asolados! ¡cuán en un punto! Acabáronse, fenecieron con turbaciones.
- Como sueño del que despierta, Así, Señor, cuando despertares, menospreciarás sus apariencias.
- Desazonóse á la verdad mi corazón, Y en mis riñones sentía punzadas.
- Mas yo era ignorante, y no entendía: Era como una bestia acerca de ti.
- Con todo, yo siempre estuve contigo: Trabaste de mi mano derecha.
- Hasme guiado según tu consejo, Y después me recibirás en gloria.
- ¿A quién tengo yo en los cielos? Y fuera de ti nada deseo en la tierra.
- Mi carne y mi corazón desfallecen: Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.
- Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán: Tú cortarás á todo aquel que fornicando, de ti se aparta.
- Y en cuanto á mí, el acercarme á Dios es el bien: He puesto en el Señor Jehová mi esperanza, Para contar todas tus obras.
- ¿POR qué, oh Dios, nos has desechado para siempre? ¿Por qué ha humeado tu furor contra las ovejas de tu dehesa?
- Acuérdate de tu congregación, que adquiriste de antiguo, Cuando redimiste la vara de tu heredad; Este monte de Sión, donde has habitado.
- Levanta tus pies á los asolamientos eternos: A todo enemigo que ha hecho mal en el santuario.
- Tus enemigos han bramado en medio de tus sinagogas: Han puesto sus divisas por señas.
- Cualquiera se hacía famoso según que había levantado El hacha sobre los gruesos maderos.
- Y ahora con hachas y martillos Han quebrado todas sus entalladuras.
- Han puesto á fuego tus santuarios, Han profanado el tabernáculo de tu nombre echándolo á tierra.
- Dijeron en su corazón: Destruyámoslos de una vez; Han quemado todas las sinagogas de Dios en el tierra.
- No vemos ya nuestras señales: No hay más profeta; Ni con nosotros hay quien sepa hasta cuándo.
- ¿Hasta cuándo, oh Dios, el angustiador nos afrentará? ¿Ha de blasfemar el enemigo perpetuamente tu nombre?
- ¿Por qué retraes tu mano, y tu diestra? ¿Por qué la escondes dentro de tu seno?
- Empero Dios es mi rey ya de antiguo; El que obra saludes en medio de la tierra.
- Tú hendiste la mar con tu fortaleza: Quebrantaste cabezas de ballenas en las aguas.
- Tú magullaste las cabezas del leviathán; Dístelo por comida al pueblo de los desiertos.
- Tú abriste fuente y río; Tú secaste ríos impetuosos.
- Tuyo es el día, tuya también es la noche: Tú aparejaste la luna y el sol.
- Tú estableciste todos los términos de la tierra: El verano y el invierno tú los formaste.
- Acuerdáte de esto: que el enemigo ha dicho afrentas á Jehová, Y que el pueblo insensato ha blasfemado tu nombre.
- No entregues á las bestias el alma de tu tórtola: Y no olvides para siempre la congregación de tus afligidos.
- Mira al pacto: Porque las tenebrosidades de la tierra llenas están de habitaciones de violencia.
- No vuelva avergonzado el abatido: El afligido y el menesteroso alabarán tu nombre.
- Levántate, oh Dios, aboga tu causa: Acuérdate de cómo el insensato te injuria cada día.
- No olvides las voces de tus enemigos: El alboroto de los que se levantan contra ti sube continuamente.
- ALABARÉMOSTE, oh Dios, alabaremos; Que cercano está tu nombre: Cuenten tus maravillas.
- Cuando yo tuviere tiempo, Yo juzgaré rectamente.
- Arruinábase la tierra y sus moradores: Yo sostengo sus columnas. (Selah.)
- Dije á los insensatos: No os infatuéis; Y á los impíos: No levantéis el cuerno:
- No levantéis en alto vuestro cuerno; No habléis con cerviz erguida.
- Porque ni de oriente, ni de occidente, Ni del desierto viene el ensalzamiento.
- Mas Dios es el juez: A éste abate, y á aquel ensalza.
- Porque el cáliz está en la mano de Jehová, y el vino es tinto, Lleno de mistura; y él derrama del mismo: Ciertamente sus heces chuparán y beberán todos los impíos de la tierra.
- Mas yo anunciaré siempre, Cantaré alabanzas al Dios de Jacob.
- Y quebraré todos los cuernos de los pecadores: Los cuernos del justo serán ensalzados.
- DIOS es conocido en Judá: En Israel es grande su nombre.
- Y en Salem está su tabernáculo, Y su habitación en Sión.
- Allí quebró las saetas del arco, El escudo, y la espada, y tren de guerra. (Selah.)
- Ilustre eres tú; fuerte, más que los montes de caza.
- Los fuertes de corazón fueron despojados, durmieron su sueño; Y nada hallaron en sus manos todos los varones fuertes.
- A tu reprensión, oh Dios de Jacob, El carro y el caballo fueron entorpecidos.
- Tú, terrible eres tú: ¿Y quién parará delante de ti, en comenzando tu ira?
- Desde los cielos hiciste oir juicio; La tierra tuvo temor y quedó suspensa,
- Cuando te levantaste, oh Dios, al juicio, Para salvar á todos los mansos de la tierra. (Selah.)
- Ciertamente la ira del hombre te acarreará alabanza: Tú reprimirás el resto de las iras.
- Prometed, y pagad á Jehová vuestro Dios: Todos los que están alrededor de él, traigan presentes al Terrible.
- Cortará él el espíritu de los príncipes: Terrible es á los reyes de la tierra.
- CON mi voz clamé á Dios, A Dios clamé, y él me escuchará.
- Al Señor busqué en el día de mi angustia: Mi mal corría de noche y no cesaba: Mi alma rehusaba consuelo.
- Acordábame de Dios, y gritaba: Quejábame, y desmayaba mi espíritu. (Selah.)
- Tenías los párpados de mis ojos: Estaba yo quebrantado, y no hablaba.
- Consideraba los días desde el principio, Los años de los siglos.
- Acordábame de mis canciones de noche; Meditaba con mi corazón, Y mi espíritu inquiría.
- ¿Desechará el Señor para siempre, Y no volverá más á amar?
- ¿Hase acabado para siempre su misericordia? ¿Hase acabado la palabra suya para generación y generación?
- ¿Ha olvidado Dios el tener misericordia? ¿Ha encerrado con ira sus piedades? (Selah.)
- Y dije: Enfermedad mía es esta; Traeré pues á la memoria los años de la diestra del Altísimo.
- Acordaréme de las obras de JAH: Sí, haré yo memoria de tus maravillas antiguas.
- Y meditaré en todas tus obras, Y hablaré de tus hechos.
- Oh Dios, en santidad es tu camino: ¿Qué Dios grande como el Dios nuestro?
- Tú eres el Dios que hace maravillas: Tú hiciste notoria en los pueblos tu fortaleza.
- Con tu brazo redimiste á tu pueblo, A los hijos de Jacob y de José. (Selah.)
- Viéronte las aguas, oh Dios; Viéronte las aguas, temieron; Y temblaron los abismos.
- Las nubes echaron inundaciones de aguas; Tronaron los cielos, Y discurrieron tus rayos.
- Anduvo en derredor el sonido de tus truenos; Los relámpagos alumbraron el mundo; Estremecióse y tembló la tierra.
- En la mar fué tu camino, Y tus sendas en las muchas aguas; Y tus pisadas no fueron conocidas.
- Condujiste á tu pueblo como ovejas, Por mano de Moisés y de Aarón.
- ESCUCHA, pueblo mío, mi ley: Inclinad vuestro oído á las palabras de mi boca.
- Abriré mi boca en parábola; Hablaré cosas reservadas de antiguo:
- Las cuales hemos oído y entendido; Que nuestros padres nos las contaron.
- No las encubriremos á sus hijos, Contando á la generación venidera las alabanzas de Jehová, Y su fortaleza, y sus maravillas que hizo.
- El estableció testimonio en Jacob, Y pusó ley en Israel; La cual mandó á nuestros padres Que la notificasen á sus hijos;
- Para que lo sepa la generación venidera, y los hijos que nacerán; Y los que se levantarán, lo cuenten á sus hijos;
- A fin de que pongan en Dios su confianza, Y no se olviden de las obras de Dios, Y guarden sus mandamientos:
- Y no sean como sus padres, Generación contumaz y rebelde; Generación que no apercibió su corazón, Ni fué fiel para con Dios su espíritu.
- Los hijos de Ephraim armados, flecheros, Volvieron las espaldas el día de la batalla.
- No guardaron el pacto de Dios, Ni quisieron andar en su ley:
- Antes se olvidaron de sus obras, Y de sus maravillas que les había mostrado.
- Delante de sus padres hizo maravillas En la tierra de Egipto, en el campo de Zoán.
- Rompió la mar, é hízolos pasar; E hizo estar las aguas como en un montón.
- Y llevólos de día con nube, Y toda la noche con resplandor de fuego.
- Hendió las peñas en el desierto: Y dióles á beber como de grandes abismos;
- Pues sacó de la peña corrientes, E hizo descender aguas como ríos.
- Empero aun tornaron á pecar contra él, Enojando en la soledad al Altísimo.
- Pues tentaron á Dios en su corazón, Pidiendo comida á su gusto.
- Y hablaron contra Dios, Diciendo: ¿Podrá poner mesa en el desierto?
- He aquí ha herido la peña, y corrieron aguas, Y arroyos salieron ondeando: ¿Podrá también dar pan? ¿Aparejará carne á su pueblo?
- Por tanto oyó Jehová, é indignóse: Y encendióse el fuego contra Jacob, Y el furor subió también contra Israel;
- Por cuanto no habían creído á Dios, Ni habían confiado en su salud:
- A pesar de que mandó á las nubes de arriba, Y abrió las puertas de los cielos,
- E hizo llover sobre ellos maná para comer, Y dióles trigo de los cielos.
- Pan de nobles comió el hombre: Envióles comida á hartura.
- Movió el solano en el cielo, Y trajo con su fortaleza el austro.
- E hizo llover sobre ellos carne como polvo, Y aves de alas como arena de la mar.
- E hízolas caer en medio de su campo, Alrededor de sus tiendas.
- Y comieron, y hartáronse mucho: Cumplióles pues su deseo.
- No habían quitado de sí su deseo, Aun estaba su vianda en su boca,
- Cuando vino sobre ellos el furor de Dios, Y mató los más robustos de ellos, Y derribo los escogidos de Israel.
- Con todo esto pecaron aún, Y no dieron crédito á sus maravillas.
- Consumió por tanto en nada sus días, Y sus años en la tribulación.
- Si los mataba, entonces buscaban á Dios; Entonces se volvían solícitos en busca suya.
- Y acordábanse que Dios era su refugio. Y el Dios Alto su redentor.
- Mas le lisonjeaban con su boca, Y con su lengua le mentían:
- Pues sus corazones no eran rectos con él, Ni estuvieron firmes en su pacto.
- Empero él misericordioso, perdonaba la maldad, y no los destruía: Y abundó para apartar su ira, Y no despertó todo su enojo.
- Y acordóse que eran carne; Soplo que va y no vuelve.
- ¡Cuántas veces lo ensañaron en el desierto, Lo enojaron en la soledad!
- Y volvían, y tentaban á Dios, Y ponían límite al Santo de Israel.
- No se acordaron de su mano, Del día que los redimió de angustia;
- Cuando puso en Egipto sus señales, Y sus maravillas en el campo de Zoán;
- Y volvió sus ríos en sangre, Y sus corrientes, porque no bebiesen.
- Envió entre ellos una mistura de moscas que los comían, Y ranas que los destruyeron.
- Dió también al pulgón sus frutos, Y sus trabajos á la langosta.
- Sus viñas destruyó con granizo, Y sus higuerales con piedra;
- Y entregó al pedrisco sus bestias, Y al fuego sus ganados.
- Envió sobre ellos el furor de su saña, Ira y enojo y angustia, Con misión de malos ángeles.
- Dispuso el camino á su furor; No eximió la vida de ellos de la muerte, Sino que entregó su vida á la mortandad.
- E hirió á todo primogénito en Egipto, Las primicias de las fuerzas en las tiendas de Châm.
- Empero hizo salir á su pueblo como ovejas, Y llevólos por el desierto, como un rebaño.
- Y guiólos con seguridad, que no tuvieron miedo; Y la mar cubrió á sus enemigos.
- Metiólos después en los términos de su santuario, En este monte que ganó su mano derecha.
- Y echó las gentes de delante de ellos, Y repartióles una herencia con cuerdas; E hizo habitar en sus moradas á las tribus de Israel.
- Mas tentaron y enojaron al Dios Altísimo, Y no guardaron sus testimonios;
- Sino que se volvieron, y se rebelaron como sus padres: Volviéronse como arco engañoso.
- Y enojáronlo con sus altos, Y provocáronlo á celo con sus esculturas.
- Oyólo Dios, y enojóse, Y en gran manera aborreció á Israel.
- Dejó por tanto el tabernáculo de Silo, La tienda en que habitó entre los hombres;
- Y dió en cautividad su fortaleza, Y su gloria en mano del enemigo.
- Entregó también su pueblo á cuchillo, Y airóse contra su heredad.
- El fuego devoró sus mancebos, Y sus vírgenes no fueron loadas en cantos nupciales.
- Sus sacerdotes cayeron á cuchillo, Y sus viudas no lamentaron.
- Entonces despertó el Señor á la manera del que ha dormido, Como un valiente que grita excitado del vino:
- E hirió á sus enemigos en las partes posteriores: Dióles perpetua afrenta.
- Y desechó el tabernáculo de José, Y no escogió la tribu de Ephraim.
- Sino que escogió la tribu de Judá, El monte de Sión, al cual amó.
- Y edificó su santuario á manera de eminencia, Como la tierra que cimentó para siempre.
- Y eligió á David su siervo, Y tomólo de las majadas de las ovejas:
- De tras las paridas lo trajo, Para que apacentase á Jacob su pueblo, y á Israel su heredad.
- Y apacentólos con entereza de su corazón; Y pastoreólos con la pericia de sus manos.
- OH Dios, vinieron las gentes á tu heredad; El templo de tu santidad han contaminado; Pusieron á Jerusalem en montones.
- Dieron los cuerpos de tus siervos por comida á las aves de los cielos; La carne de tus santos á las bestias de la tierra.
- Derramaron su sangre como agua en los alrededores de Jerusalem; Y no hubo quien los enterrase.
- Somos afrentados de nuestros vecinos, Escarnecidos y burlados de los que están en nuestros alrededores.
- ¿Hasta cuándo, oh Jehová? ¿has de estar airado para siempre? ¿Arderá como fuego tu celo?
- Derrama tu ira sobre las gentes que no te conocen, Y sobre los reinos que no invocan tu nombre.
- Porque han consumido á Jacob, Y su morada han asolado.
- No recuerdes contra nosotros las iniquidades antiguas: Anticípennos presto tus misericordias, Porque estamos muy abatidos.
- Ayúdanos, oh Dios, salud nuestra, por la gloria de tu nombre: Y líbranos, y aplácate sobre nuestros pecados por amor de tu nombre.
- Porque dirán las gentes: ¿Dónde está su Dios? Sea notoria en las gentes, delante de nuestros ojos, La venganza de la sangre de tus siervos, que fué derramada.
- Entre ante tu acatamiento el gemido de los presos: Conforme á la grandeza de tu brazo preserva á los sentenciados á muerte.
- Y torna á nuestros vecinos en su seno siete tantos De su infamia, con que te han deshonrado, oh Jehová.
- Y nosotros, pueblo tuyo, y ovejas de tu dehesa, Te alabaremos para siempre: Por generación y generación cantaremos tus alabanzas.
- OH Pastor de Israel, escucha: Tú que pastoreas como á ovejas á José, Que estás entre querubines, resplandece.
- Despierta tu valentía delante de Ephraim, y de Benjamín, y de Manasés, Y ven á salvarnos.
- Oh Dios, haznos tornar; Y haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.
- Jehová, Dios de los ejércitos, ¿Hasta cuándo humearás tú contra la oración de tu pueblo?
- Dísteles á comer pan de lágrimas, Y dísteles á beber lágrimas en gran abundancia.
- Pusístenos por contienda á nuestros vecinos: Y nuestros enemigos se burlan entre sí.
- Oh Dios de los ejércitos, haznos tornar; Y haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.
- Hiciste venir una vid de Egipto: Echaste las gentes, y plantástela.
- Limpiaste sitio delante de ella, E hiciste arraigar sus raíces, y llenó la tierra.
- Los montes fueron cubiertos de su sombra; Y sus sarmientos como cedros de Dios.
- Extendió sus vástagos hasta la mar, Y hasta el río sus mugrones.
- ¿Por qué aportillaste sus vallados, Y la vendimian todos los que pasan por el camino?
- Estropeóla el puerco montés, Y pacióla la bestia del campo.
- Oh Dios de los ejércitos, vuelve ahora: Mira desde el cielo, y considera, y visita esta viña,
- Y la planta que plantó tu diestra, Y el renuevo que para ti corroboraste.
- Quemada á fuego está, asolada: Perezcan por la reprensión de tu rostro.
- Sea tu mano sobre el varón de tu diestra, Sobre el hijo del hombre que para ti corroboraste.
- Así no nos volveremos de ti: Vida nos darás, é invocaremos tu nombre.
- Oh Jehová, Dios de los ejércitos, haznos tornar; Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.
- CANTAD á Dios, fortaleza nuestra: Al Dios de Jacob celebrad con júbilo.
- Tomad la canción, y tañed el adufe, El arpa deliciosa con el salterio.
- Tocad la trompeta en la nueva luna, En el día señalado, en el día de nuestra solemnidad.
- Porque estatuto es de Israel, Ordenanza del Dios de Jacob.
- Por testimonio en José lo ha constituído, Cuando salió por la tierra de Egipto; Donde oí lenguaje que no entendía.
- Aparté su hombro de debajo de la carga; Sus manos se quitaron de vasijas de barro.
- En la calamidad clamaste, y yo te libré: Te respondí en el secreto del trueno; Te probé sobre las aguas de Meriba. (Selah.)
- Oye, pueblo mío y te protestaré. Israel, si me oyeres,
- No habrá en ti dios ajeno, Ni te encorvarás á dios extraño.
- Yo soy Jehová tu Dios, Que te hice subir de la tierra de Egipto: Ensancha tu boca, y henchirla he.
- Mas mi pueblo no oyó mi voz, E Israel no me quiso á mí.
- Dejélos por tanto á la dureza de su corazón: Caminaron en sus consejos.
- ¡Oh, si me hubiera oído mi pueblo, Si en mis caminos hubiera Israel andado!
- En una nada habría yo derribado sus enemigos, Y vuelto mi mano sobre sus adversarios.
- Los aborrecedores de Jehová se le hubieran sometido; Y el tiempo de ellos fuera para siempre.
- Y Dios lo hubiera mantenido de grosura de trigo: Y de miel de la piedra te hubiera saciado.
- DIOS está en la reunión de los dioses; En medio de los dioses juzga.
- ¿Hasta cuándo juzgaréis injustamente, Y aceptaréis las personas de los impíos? (Selah.)
- Defended al pobre y al huérfano: Haced justicia al afligido y al menesteroso.
- Librad al afligido y al necesitado: Libradlo de mano de los impíos.
- No saben, no entienden, Andan en tinieblas: Vacilan todos los cimientos de la tierra.
- Yo dije: Vosotros sois dioses. E hijos todos vosotros del Altísimo.
- Empero como hombres moriréis. Y caeréis como cualquiera de los tiranos.
- Levántate, oh Dios, juzga la tierra: Porque tú heredarás en todas las gentes.
- OH Dios no tengas silencio: No calles, oh Dios, ni te estés quieto.
- Porque he aquí que braman tus enemigos; Y tus aborrecedores han alzado cabeza.
- Sobre tu pueblo han consultado astuta y secretamente, Y han entrado en consejo contra tus escondidos.
- Han dicho: Venid, y cortémoslos de ser pueblo, Y no haya más memoria del nombre de Israel.
- Por esto han conspirado de corazón á una, Contra ti han hecho liga;
- Los pabellones de los Idumeos y de los Ismaelitas, Moab y los Agarenos;
- Gebal, y Ammón, y Amalec; Los Filisteos con los habitadores de Tiro.
- También el Assur se ha juntado con ellos: Son por brazo á los hijos de Lot. (Selah.)
- Hazles como á Madián; Como á Sísara, como á Jabín en el arroyo de Cisón;
- Que perecieron en Endor, Fueron hechos muladar de la tierra.
- Pon á ellos y á sus capitanes como á Oreb y como á Zeeb; Y como á Zeba y como á Zalmunna, á todos sus príncipes;
- Que han dicho: Heredemos para nosotros Las moradas de Dios.
- Dios mío, ponlos como á torbellinos; Como á hojarascas delante del viento.
- Como fuego que quema el monte, Como llama que abrasa las breñas.
- Persíguelos así con tu tempestad, Y asómbralos con tu torbellino.
- Llena sus rostros de vergüenza; Y busquen tu nombre, oh Jehová.
- Sean afrentados y turbados para siempre; Y sean deshonrados, y perezcan.
- Y conozcan que tu nombre es JEHOVA; Tú solo Altísimo sobre toda la tierra.
- ¡CUAN amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos!
- Codicia y aun ardientemente desea mi alma los atrios de Jehová: Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo.
- Aun el gorrión halla casa, Y la golondrina nido para sí, donde ponga sus pollos En tus altares, oh Jehová de los ejércitos, Rey mío, y Dios mío.
- Bienaventurados los que habitan en tu casa: Perpetuamente te alabarán (Selah.)
- Bienaventurado el hombre que tiene su fortaleza en ti; En cuyo corazón están tus caminos.
- Atravesando el valle de Baca pónenle por fuente, Cuando la lluvia llena los estanques.
- Irán de fortaleza en fortaleza, Verán á Dios en Sión.
- Jehová Dios de los ejércitos, oye mi oración: Escucha, oh Dios de Jacob (Selah.)
- Mira, oh Dios, escudo nuestro, Y pon los ojos en el rostro de tu ungido.
- Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos: Escogería antes estar á la puerta de la casa de mi Dios, Que habitar en las moradas de maldad.
- Porque sol y escudo es Jehová Dios: Gracia y gloria dará Jehová: No quitará el bien á los que en integridad andan.
- Jehová de los ejércitos, Dichoso el hombre que en ti confía.
- FUISTE propicio á tu tierra, oh Jehová: Volviste la cautividad de Jacob.
- Perdonaste la iniquidad de tu pueblo; Todos los pecados de ellos cubriste. (Selah.)
- Dejaste toda tu saña: Te volviste de la ira de tu furor.
- Vuélvenos, oh Dios, salud nuestra, Y haz cesar tu ira de sobre nosotros.
- ¿Estarás enojado contra nosotros para siempre? ¿Extenderás tu ira de generación en generación?
- ¿No volverás tú á darnos vida, Y tu pueblo se alegrará en ti?
- Muéstranos, oh Jehová, tu misericordia, Y danos tu salud.
- Escucharé lo que hablará el Dios Jehová: Porque hablará paz á su pueblo y á sus santos, Para que no se conviertan á la locura.
- Ciertamente cercana está su salud á los que le temen; Para que habite la gloria en nuestra tierra.
- La misericordia y la verdad se encontraron: La justicia y la paz se besaron.
- La verdad brotará de la tierra; Y la justicia mirará desde los cielos.
- Jehová dará también el bien; Y nuestra tierra dará su fruto.
- La justicia irá delante de él; Y sus pasos pondrá en camino.
- INCLINA, oh Jehová, tu oído, y óyeme; Porque estoy afligido y menesteroso.
- Guarda mi alma, porque soy pío: Salva tú, oh Dios mío, á tu siervo que en ti confía.
- Ten misericordia de mí, oh Jehová: Porque á ti clamo todo el día.
- Alegra el alma de tu siervo: Porque á ti, oh Señor, levanto mi alma.
- Porque tú, Señor, eres bueno y perdonador, Y grande en misericordia para con todos los que te invocan.
- Escucha, oh Jehová, mi oración, Y está atento á la voz de mis ruegos.
- En el día de mi angustia te llamaré: Porque tú me respondes.
- Oh Señor, ninguno hay como tú entre los dioses, Ni obras que igualen tus obras.
- Todas las gentes que hiciste vendrán y se humillarán delante de ti, Señor; Y glorificarán tu nombre.
- Porque tú eres grande, y hacedor de maravillas: Tú solo eres Dios.
- Enséñame, oh Jehová, tu camino; caminaré yo en tu verdad: Consolida mi corazón para que tema tu nombre.
- Te alabaré, oh Jehová Dios mío, con todo mi corazón; Y glorificaré tu nombre para siempre.
- Porque tu misericordia es grande para conmigo; Y has librado mi alma del hoyo profundo.
- Oh Dios, soberbios se levantaron contra mí, Y conspiración de fuertes ha buscado mi alma, Y no te pusieron delante de sí.
- Mas tú, Señor, Dios misericordioso y clemente, Lento para la ira, y grande en misericordia y verdad;
- Mírame, y ten misericordia de mí: Da tu fortaleza á tu siervo, Y guarda al hijo de tu sierva.
- Haz conmigo señal para bien, Y veánla los que me aborrecen, y sean avergonzados; Porque tú, Jehová, me ayudaste, y me consolaste.
- SU cimiento es en montes de santidad.
- Ama Jehová las puertas de Sión Más que todas las moradas de Jacob.
- Cosas ilustres son dichas de ti, Ciudad de Dios. (Selah.)
- Yo me acordaré de Rahab y de Babilonia entre los que me conocen: He aquí Palestina, y Tiro, con Etiopía: Este nació allá.
- Y de Sión se dirá: Este y aquél han nacido en ella; Y fortificarála el mismo Altísimo.
- Jehová contará cuando se escribieren los pueblos: Este nació allí. (Selah.)
- Y cantores y tañedores en ella dirán: Todas mis fuentes estarán en ti.
- OH Jehová, Dios de mi salud, Día y noche clamo delante de ti.
- Entre mi oración en tu presencia: Inclina tu oído á mi clamor.
- Porque mi alma está harta de males, Y mi vida cercana al sepulcro.
- Soy contado con los que descienden al hoyo, Soy como hombre sin fuerza:
- Libre entre los muertos, Como los matados que yacen en el sepulcro, Que no te acuerdas más de ellos, Y que son cortados de tu mano.
- Hasme puesto en el hoyo profundo, En tinieblas, en honduras.
- Sobre mí se ha acostado tu ira, Y me has afligido con todas tus ondas. (Selah.)
- Has alejado de mí mis conocidos: Hasme puesto por abominación á ellos: Encerrado estoy, y no puedo salir.
- Mis ojos enfermaron á causa de mi aflicción: Hete llamado, oh Jehová, cada día; He extendido á ti mis manos.
- ¿Harás tú milagro á los muertos? ¿Levantaránse los muertos para alabarte? (Selah.)
- ¿Será contada en el sepulcro tu misericordia, O tu verdad en la perdición?
- ¿Será conocida en las tinieblas tu maravilla, Ni tu justicia en la tierra del olvido?
- Mas yo á ti he clamado, oh Jehová; Y de mañana mi oración te previno.
- ¿Por qué, oh Jehová, desechas mi alma? ¿Por qué escondes de mí tu rostro?
- Yo soy afligido y menesteroso: Desde la mocedad he llevado tus terrores, he estado medroso.
- Sobre mí han pasado tus iras; Tus espantos me han cortado.
- Hanme rodeado como aguas de continuo; Hanme cercado á una.
- Has alejado de mí el enemigo y el compañero; Y mis conocidos se esconden en la tiniebla.
- LAS misericordias de Jehová cantaré perpetuamente; En generación y generación haré notoria tu verdad con mi boca.
- Porque dije: Para siempre será edificada misericordia; En los mismos cielos apoyarás tu verdad.
- Hice alianza con mi escogido; Juré á David mi siervo: diciendo.
- Para siempre confirmaré tu simiente, Y edificaré tu trono por todas las generaciones. (Selah.)
- Y celebrarán los cielos tu maravilla, oh Jehová; Tu verdad también en la congregación de los santos.
- Porque ¿quién en los cielos se igualará con Jehová? ¿Quién será semejante á Jehová entre los hijos de los potentados?
- Dios terrible en la grande congregación de los santos, Y formidable sobre todos cuantos están alrededor suyo.
- Oh Jehová, Dios de los ejércitos, ¿Quién como tú? Poderoso eres, Jehová, Y tu verdad está en torno de ti.
- Tú tienes dominio sobre la bravura de la mar: Cuando se levantan sus ondas, tú las sosiegas.
- Tú quebrantaste á Rahab como á un muerto: Con el brazo de tu fortaleza esparciste á tus enemigos.
- Tuyos los cielos, tuya también la tierra: El mundo y su plenitud, tú lo fundaste.
- Al aquilón y al austro tú los criaste: Tabor y Hermón cantarán en tu nombre.
- Tuyo el brazo con valentía; Fuerte es tu mano, ensalzada tu diestra.
- Justicia y juicio son el asiento de tu trono: Misericordia y verdad van delante de tu rostro.
- Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte: Andarán, oh Jehová, á la luz de tu rostro.
- En tu nombre se alegrarán todo el día; Y en tu justicia serán ensalzados.
- Porque tú eres la gloria de su fortaleza; Y por tu buena voluntad ensalzarás nuestro cuerno.
- Porque Jehová es nuestro escudo; Y nuestro rey es el Santo de Israel.
- Entonces hablaste en visión á tu santo, Y dijiste: Yo he puesto el socorro sobre valiente; He ensalzado un escogido de mi pueblo.
- Hallé á David mi siervo; Ungílo con el aceite de mi santidad.
- Mi mano será firme con él, Mi brazo también lo fortificará.
- No lo avasallará enemigo, Ni hijo de iniquidad lo quebrantará.
- Mas yo quebrantaré delante de él á sus enemigos, Y heriré á sus aborrecedores.
- Y mi verdad y mi misericordia serán con él; Y en mi nombre será ensalzado su cuerno.
- Asimismo pondré su mano en la mar, Y en los ríos su diestra.
- El me llamará: Mi padre eres tú, Mi Dios, y la roca de mi salud.
- Yo también le pondré por primogénito, Alto sobre los reyes de la tierra.
- Para siempre le conservaré mi misericordia; Y mi alianza será firme con él.
- Y pondré su simiente para siempre, Y su trono como los días de los cielos.
- Si dejaren sus hijos mi ley, Y no anduvieren en mis juicios;
- Si profanaren mis estatutos, Y no guardaren mis mandamientos;
- Entonces visitaré con vara su rebelión, Y con azotes sus iniquidades.
- Mas no quitaré de él mi misericordia, Ni falsearé mi verdad.
- No olvidaré mi pacto, Ni mudaré lo que ha salido de mis labios.
- Una vez he jurado por mi santidad, Que no mentiré á David.
- Su simiente será para siempre, Y su trono como el sol delante de mí.
- Como la luna será firme para siempre, Y como un testigo fiel en el cielo. (Selah.)
- Mas tú desechaste y menospreciaste á tu ungido; Y te has airado con él.
- Rompiste el pacto de tu siervo; Has profanado su corona hasta la tierra.
- Aportillaste todos sus vallados; Has quebrantado sus fortalezas.
- Menoscabáronle todos los que pasaron por el camino: Es oprobio á sus vecinos.
- Has ensalzado la diestra de sus enemigos; Has alegrado á todos sus adversarios.
- Embotaste asimismo el filo de su espada, Y no lo levantaste en la batalla.
- Hiciste cesar su brillo, Y echaste su trono por tierra.
- Has acortado los días de su juventud; Hasle cubierto de afrenta. (Selah.)
- ¿Hasta cuándo, oh Jehová? ¿te esconderás para siempre? ¿Arderá tu ira como el fuego?
- Acuérdate de cuán corto sea mi tiempo: ¿Por qué habrás criado en vano á todos los hijos del hombre?
- ¿Qué hombre vivirá y no verá muerte? ¿Librarás su vida del poder del sepulcro? (Selah.)
- Señor, ¿dónde están tus antiguas misericordias, Que juraste á David por tu verdad?
- Señor, acuérdate del oprobio de tus siervos; Oprobio que llevo yo en mi seno de muchos pueblos.
- Porque tus enemigos, oh Jehová, han deshonrado, Porque tus enemigos han deshonrado los pasos de tu ungido.
- Bendito Jehová para siempre. Amén, y Amén.
- SEñOR, tú nos has sido refugio En generación y en generación.
- Antes que naciesen los montes Y formases la tierra y el mundo, Y desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios.
- Vuelves al hombre hasta ser quebrantado, Y dices: Convertíos, hijos de los hombres.
- Porque mil años delante de tus ojos, Son como el día de ayer, que pasó, Y como una de las vigilias de la noche.
- Háceslos pasar como avenida de aguas; son como sueño; Como la hierba que crece en la mañana:
- En la mañana florece y crece; A la tarde es cortada, y se seca.
- Porque con tu furor somos consumidos, Y con tu ira somos conturbados.
- Pusiste nuestras maldades delante de ti, Nuestros yerros á la luz de tu rostro.
- Porque todos nuestros días declinan á causa de tu ira; Acabamos nuestros años como un pensamiento.
- Los días de nuestra edad son setenta años; Que si en los más robustos son ochenta años, Con todo su fortaleza es molestia y trabajo; Porque es cortado presto, y volamos.
- ¿Quién conoce la fortaleza de tu ira, Y tu indignación según que debes ser temido?
- Enséñanos de tal modo á contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría.
- Vuélvete, oh Jehová: ¿hasta cuándo? Y aplácate para con tus siervos.
- Sácianos presto de tu misericordia: Y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días.
- Alégranos conforme á los días que nos afligiste, Y los años que vimos mal.
- Aparezca en tus siervos tu obra, Y tu gloria sobre sus hijos.
- Y sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros: Y ordena en nosotros la obra de nuestras manos, La obra de nuestras manos confirma.
- EL que habita al abrigo del Altísimo, Morará bajo la sombra del Omnipotente.
- Diré yo á Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en él confiaré.
- Y él te librará del lazo del cazador: De la peste destruidora.
- Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro: Escudo y adarga es su verdad.
- No tendrás temor de espanto nocturno, Ni de saeta que vuele de día;
- Ni de pestilencia que ande en oscuridad, Ni de mortandad que en medio del día destruya.
- Caerán á tu lado mil, Y diez mil á tu diestra: Mas á ti no llegará.
- Ciertamente con tus ojos mirarás, Y verás la recompensa de los impíos.
- Porque tú has puesto á Jehová, que es mi esperanza. Al Altísimo por tu habitación,
- No te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu morada.
- Pues que á sus ángeles mandará acerca de ti, Que te guarden en todos tus caminos.
- En las manos te llevarán, Porque tu pie no tropiece en piedra.
- Sobre el león y el basilisco pisarás; Hollarás al cachorro del león y al dragón.
- Por cuanto en mí ha puesto su voluntad, yo también lo libraré: Pondrélo en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.
- Me invocará, y yo le responderé: Con él estare yo en la angustia: Lo libraré, y le glorificaré.
- Saciarélo de larga vida, Y mostraréle mi salud.
- BUENO es alabar á Jehová, Y cantar salmos á tu nombre, oh Altísimo;
- Anunciar por la mañana tu misericordia, Y tu verdad en las noches,
- En el decacordio y en el salterio, En tono suave con el arpa.
- Por cuanto me has alegrado, oh Jehová, con tus obras; En las obras de tus manos me gozo.
- ¡Cuán grandes son tus obras, oh Jehová! Muy profundos son tus pensamientos.
- El hombre necio no sabe, Y el insensato no entiende esto:
- Que brotan los impíos como la hierba, Y florecen todos los que obran iniquidad, Para ser destruídos para siempre.
- Mas tú, Jehová, para siempre eres Altísimo.
- Porque he aquí tus enemigos, oh Jehová, Porque he aquí, perecerán tus enemigos; Serán disipados todos los que obran maldad.
- Empero tú ensalzarás mi cuerno como el de unicornio: Seré ungido con aceite fresco.
- Y mirarán mis ojos sobre mis enemigos: Oirán mis oídos de los que se levantaron contra mí, de los malignos.
- El justo florecerá como la palma: Crecerá como cedro en el Líbano.
- Plantados en la casa de Jehová, En los atrios de nuestro Dios florecerán.
- Aun en la vejez fructificarán; Estarán vigorosos y verdes;
- Para anunciar que Jehová mi fortaleza es recto. Y que en él no hay injusticia.
- JEHOVA reina, vistióse de magnificencia, Vistióse Jehová, ciñose de fortaleza; Afirmó también el mundo, que no se moverá.
- Firme es tu trono desde entonces: Tú eres eternalmente.
- Alzaron los ríos, oh Jehová, Alzaron los ríos su sonido; Alzaron los ríos sus ondas.
- Jehová en las alturas es más poderoso Que el estruendo de las muchas aguas, Más que las recias ondas de la mar.
- Tus testimonios son muy firmes: La santidad conviene á tu casa, Oh Jehová, por los siglos y para siempre.
- JEHOVA, Dios de las venganzas, Dios de las venganzas, muéstrate.
- Ensálzate, oh Juez de la tierra: Da el pago á los soberbios.
- ¿Hasta cuándo los impíos, Hasta cuándo, oh Jehová, se gozarán los impíos?
- ¿Hasta cuándo pronunciarán, hablarán cosas duras, Y se vanagloriarán todos los que obran iniquidad?
- A tu pueblo, oh Jehová, quebrantan, Y á tu heredad afligen.
- A la viuda y al extanjero matan, Y á los huérfanos quitan la vida.
- Y dijeron: No verá JAH, Ni entenderá el Dios de Jacob.
- Entended, necios del pueblo; Y vosotros fatuos, ¿cuándo seréis sabios?
- El que plantó el oído, ¿no oirá? El que formó el ojo, ¿no verá?
- El que castiga las gentes, ¿no reprenderá? ¿No sabrá el que enseña al hombre la ciencia?
- Jehová conoce los pensamientos de los hombres, Que son vanidad.
- Bienaventurado el hombre á quien tú, JAH, castigares, Y en tu ley lo instruyeres;
- Para tranquilizarle en los días de aflicción, En tanto que para el impío se cava el hoyo.
- Porque no dejará Jehová su pueblo, Ni desamparará su heredad;
- Sino que el juicio será vuelto á justicia, Y en pos de ella irán todos los rectos de corazón.
- ¿Quién se levantará por mí contra los malignos? ¿Quién estará por mí contra los que obran iniquidad?
- Si no me ayudara Jehová, Presto morara mi alma en el silencio.
- Cuando yo decía: Mi pie resbala: Tu misericordia, oh Jehová, me sustentaba.
- En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, Tus consolaciones alegraban mi alma.
- ¿Juntaráse contigo el trono de iniquidades, Que forma agravio en el mandamiento?
- Pónense en corros contra la vida del justo, Y condenan la sangre inocente.
- Mas Jehová me ha sido por refugio; Y mi Dios por roca de mi confianza.
- Y él hará tornar sobre ellos su iniquidad, Y los destruirá por su propia maldad; Los talará Jehová nuestro Dios.
- VENID, celebremos alegremente á Jehová: Cantemos con júbilo á la roca de nuestra salud.
- Lleguemos ante su acatamiento con alabanza; Aclamémosle con cánticos.
- Porque Jehová es Dios grande; Y Rey grande sobre todos los dioses.
- Porque en su mano están las profundidades de la tierra, Y las alturas de los montes son suyas.
- Suya también la mar, pues él la hizo; Y sus manos formaron la seca.
- Venid, adoremos y postrémonos; Arrodillémonos delante de Jehová nuestro hacedor.
- Porque él es nuestro Dios; Nosotros el pueblo de su dehesa, y ovejas de su mano. Si hoy oyereis su voz,
- No endurezcáis vuestro corazón como en Meriba, Como el día de Masa en el desierto;
- Donde me tentaron vuestros padres, Probáronme, y vieron mi obra.
- Cuarenta años estuve disgustado con la nación, Y dije: Pueblo es que divaga de corazón, Y no han conocido mis caminos.
- Por tanto juré en mi furor Que no entrarían en mi reposo.
- CANTAD á Jehová canción nueva; Cantad á Jehová, toda la tierra.
- Cantad á Jehová, bendecid su nombre: Anunciad de día en día su salud.
- Contad entre las gentes su gloria, En todos los pueblos sus maravillas.
- Porque grande es Jehová, y digno de suprema alabanza; Terrible sobre todos los dioses.
- Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos: Mas Jehová hizo los cielos.
- Alabanza y magnificencia delante de él: Fortaleza y gloria en su santuario.
- Dad á Jehová, oh familias de los pueblos, Dad á Jehová la gloria y la fortaleza.
- Dad á Jehová la honra debida á su nombre: Tomad presentes, y venid á sus atrios.
- Encorvaos á Jehová en la hermosura de su santuario: Temed delante de él, toda la tierra.
- Decid en las gentes: Jehová reinó, También afirmó el mundo, no será conmovido: Juzgará á los pueblos en justicia.
- Alégrense los cielos, y gócese la tierra: Brame la mar y su plenitud.
- Regocíjese el campo, y todo lo que en él está: Entonces todos los árboles del bosque rebosarán de contento.
- Delante de Jehová que vino: Porque vino á juzgar la tierra. Juzgará al mundo con justicia, Y á los pueblos con su verdad.
- JEHOVA reinó: regocíjese la tierra: Alégrense las muchas islas.
- Nube y oscuridad alrededor de él: Justicia y juicio son el asiento de su trono.
- Fuego irá delante de él, Y abrasará en derredor sus enemigos.
- Sus relámpagos alumbraron el mundo: La tierra vió, y estremecióse.
- Los montes se derritieron como cera delante de Jehová, Delante del Señor de toda la tierra.
- Los cielos denunciaron su justicia, Y todos los pueblos vieron su gloria.
- Avergüéncense todos los que sirven á las imágenes de talla, Los que se alaban de los ídolos: Los dioses todos á él se encorven.
- Oyó Sión, y alegróse; Y las hijas de Judá, Oh Jehová, se gozaron por tus juicios.
- Porque tú, Jehová, eres alto sobre toda la tierra: Eres muy ensalzado sobre todos los dioses.
- Los que á Jehová amáis, aborreced el mal: Guarda él las almas de sus santos; De mano de los impíos los libra.
- Luz está sembrada para el justo, Y alegría para los rectos de corazón.
- Alegraos, justos, en Jehová: Y alabad la memoria de su santidad.
- CANTAD á Jehová canción nueva; Porque ha hecho maravillas: Su diestra lo ha salvado, y su santo brazo.
- Jehová ha hecho notoria su salud: En ojos de las gentes ha descubierto su justicia.
- Hase acordado de su misericordia y de su verdad para con la casa de Israel: Todos los términos de la tierra han visto la salud de nuestro Dios.
- Cantad alegres á Jehová, toda la tierra; Levantad la voz, y aplaudid, y salmead.
- Salmead á Jehová con arpa; Con arpa y voz de cántico.
- Aclamad con trompetas y sonidos De bocina delante del rey Jehová.
- Brame la mar y su plenitud; El mundo y los que en él habitan;
- Los ríos batan las manos; Los montes todos hagan regocijo,
- Delante de Jehová; porque vino á juzgar la tierra: Juzgará al mundo con justicia, Y á los pueblos con rectitud.
- JEHOVA reinó, temblarán los pueblos: El está sentado sobre los querubines, conmoveráse la tierra.
- Jehová en Sión es grande, Y ensalzado sobre todos los pueblos.
- Alaben tu nombre grande y tremendo: El es santo.
- Y la gloria del rey ama el juicio: Tú confirmas la rectitud; Tú has hecho en Jacob juicio y justicia.
- Ensalzad á Jehová nuestro Dios, Y encorvaos al estrado de sus pies: El es santo.
- Moisés y Aarón entre sus sacerdotes, Y Samuel entre los que invocaron su nombre; Invocaban á Jehová, y él les respondía.
- En columna de nube hablaba con ellos: Guardaban sus testimonios, y el estatuto que les había dado.
- Jehová Dios nuestro, tú les respondías: Tú les fuiste un Dios perdonador, Y vengador de sus obras.
- Ensalzad á Jehová nuestro Dios, Y encorvaos al monte de su santidad; Porque Jehová nuestro Dios es santo.
- CANTAD alegres á Dios, habitantes de toda la tierra.
- Servid á Jehová con alegría: Venid ante su acatamiento con regocijo.
- Reconoced que Jehová él es Dios: El nos hizo, y no nosotros á nosotros mismos. Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado.
- Entrad por sus puertas con reconocimiento, Por sus atrios con alabanza: Alabadle, bendecid su nombre.
- Porque Jehová es bueno: para siempre es su misericordia, Y su verdad por todas las generaciones.
- MISERICORDIA y juicio cantaré: A ti cantaré yo, oh Jehová.
- Entenderé en el camino de la perfección Cuando vinieres á mí: En integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa.
- No pondré delante de mis ojos cosa injusta: Aborrezco la obra de los que se desvían: Ninguno de ellos se allegará á mí.
- Corazón perverso se apartará de mí; No conoceré al malvado.
- Al que solapadamente infama á su prójimo, yo le cortaré; No sufriré al de ojos altaneros, y de corazón vanidoso.
- Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo: El que anduviere en el camino de la perfección, éste me sevirá.
- No habitará dentro de mi casa el que hace fraude: El que habla mentiras no se afirmará delante de mis ojos.
- Por las mañanas cortaré á todos los impíos de la tierra; Para extirpar de la ciudad de Jehová á todos los que obraren iniquidad.
- JEHOVA, oye mi oración, Y venga mi clamor á ti.
- No escondas de mí tu rostro: en el día de mi angustia Inclina á mí tu oído; El día que te invocare, apresúrate á responderme.
- Porque mis días se han consumido como humo; Y mis huesos cual tizón están quemados.
- Mi corazón fué herido, y secóse como la hierba; Por lo cual me olvidé de comer mi pan.
- Por la voz de mi gemido Mis huesos se han pegado á mi carne.
- Soy semejante al pelícano del desierto; Soy como el buho de las soledades.
- Velo, y soy Como el pájaro solitario sobre el tejado.
- Cada día me afrentan mis enemigos; Los que se enfurecen contra mí, hanse contra mí conjurado.
- Por lo que como la ceniza á manera de pan, Y mi bebida mezclo con lloro,
- A causa de tu enojo y de tu ira; Pues me alzaste, y me has arrojado.
- Mis días son como la sombra que se va; Y heme secado como la hierba.
- Mas tú, Jehová, permanecerás para siempre, Y tu memoria para generación y generación.
- Tú levantándote, tendrás misericordia de Sión; Porque el tiempo de tener misericordia de ella, porque el plazo es llegado.
- Porque tus siervos aman sus piedras, Y del polvo de ella tienen compasión.
- Entonces temerán las gentes el nombre de Jehová, Y todos los reyes de la tierra tu gloria;
- Por cuanto Jehová habrá edificado á Sión, Y en su gloria será visto;
- Habrá mirado á la oración de los solitarios, Y no habrá desechado el ruego de ellos.
- Escribirse ha esto para la generación venidera: Y el pueblo que se criará, alabará á JAH.
- Porque miró de lo alto de su santuario; Jehová miró de los cielos á la tierra,
- Para oir el gemido de los presos, Para soltar á los sentenciados á muerte;
- Porque cuenten en Sión el nombre de Jehová, Y su alabanza en Jerusalem,
- Cuando los pueblos se congregaren en uno, Y los reinos, para servir á Jehová.
- El afligió mi fuerza en el camino; Acortó mis días.
- Dije: Dios mío, no me cortes en el medio de mis días: Por generación de generaciones son tus años.
- Tú fundaste la tierra antiguamente, Y los cielos son obra de tus manos.
- Ellos perecerán, y tú permanecerás; Y todos ellos como un vestido se envejecerán; Como una ropa de vestir los mudarás, y serán mudados:
- Mas tú eres el mismo, Y tus años no se acabarán.
- Los hijos de tus siervos habitarán, Y su simiente será afirmada delante de ti.
- BENDICE, alma mía á Jehová; Y bendigan todas mis entrañas su santo nombre.
- Bendice, alma mía, á Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios.
- El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias;
- El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias;
- El que sacia de bien tu boca De modo que te rejuvenezcas como el águila.
- Jehová el que hace justicia Y derecho á todos los que padecen violencia.
- Sus caminos notificó á Moisés, Y á los hijos de Israel sus obras.
- Misericordioso y clemente es Jehová; Lento para la ira, y grande en misericordia.
- No contenderá para siempre, Ni para siempre guardará el enojo.
- No ha hecho con nosotros conforme á nuestras iniquidades; Ni nos ha pagado conforme á nuestros pecados.
- Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, Engrandeció su misericordia sobre los que le temen.
- Cuanto está lejos el oriente del occidente, Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.
- Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová de los que le temen.
- Porque él conoce nuestra condición; Acuérdase que somos polvo.
- El hombre, como la hierba son sus días, Florece como la flor del campo.
- Que pasó el viento por ella, y pereció: Y su lugar no la conoce más.
- Mas la misericordia de Jehová desde el siglo y hasta el siglo sobre los que le temen, Y su justicia sobre los hijos de los hijos;
- Sobre los que guardan su pacto, Y los que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra.
- Jehová afirmó en los cielos su trono; Y su reino domina sobre todos.
- Bendecid á Jehová, vosotros sus ángeles, Poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra, Obedeciendo á la voz de su precepto.
- Bendecid á Jehová, vosotros todos sus ejércitos, Ministros suyos, que hacéis su voluntad.
- Bendecid á Jehová, vosotras todas sus obras, En todos los lugares de su señorío. Bendice, alma mía á Jehová.
- BENDICE, alma mía, á Jehová. Jehová, Dios mío, mucho te has engrandecido; Haste vestido de gloria y de magnificencia.
- El que se cubre de luz como de vestidura, Que extiende los cielos como una cortina;
- Que establece sus aposentos entre las aguas; El que pone las nubes por su carroza, El que anda sobre las alas del viento;
- El que hace á sus ángeles espíritus, Sus ministros al fuego flameante.
- El fundó la tierra sobre sus basas; No será jamás removida.
- Con el abismo, como con vestido, la cubriste; Sobre los montes estaban las aguas.
- A tu reprensión huyeron; Al sonido de tu trueno se apresuraron;
- Subieron los montes, descendieron los valles, Al lugar que tú les fundaste.
- Pusísteles término, el cual no traspasarán; Ni volverán á cubrir la tierra.
- Tú eres el que envías las fuentes por los arroyos; Van entre los montes.
- Abrevan á todas las bestias del campo: Quebrantan su sed los asnos montaraces.
- Junto á aquellos habitarán las aves de los cielos; Entre las ramas dan voces.
- El que riega los montes desde sus aposentos: Del fruto de sus obras se sacia la tierra.
- El que hace producir el heno para las bestias, Y la hierba para el servicio del hombre; Sacando el pan de la tierra.
- Y el vino que alegra el corazón del hombre, Y el aceite que hace lucir el rostro, Y el pan que sustenta el corazón del hombre.
- Llénanse de jugo los árboles de Jehová, Los cedros del Líbano que él plantó.
- Allí anidan las aves; En las hayas hace su casa la cigüeña.
- Los montes altos para las cabras monteses; Las peñas, madrigueras para los conejos.
- Hizo la luna para los tiempos: El sol conoce su ocaso.
- Pone las tinieblas, y es la noche: En ella corretean todas las bestias de la selva.
- Los leoncillos braman á la presa, Y para buscar de Dios su comida.
- Sale el sol, recógense, Y échanse en sus cuevas.
- Sale el hombre á su hacienda, Y á su labranza hasta la tarde.
- ¡Cuán muchas son tus obras, oh Jehová! Hiciste todas ellas con sabiduría: La tierra está llena de tus beneficios.
- Asimismo esta gran mar y ancha de términos: En ella pescados sin número, Animales pequeños y grandes.
- Allí andan navíos; Allí este leviathán que hiciste para que jugase en ella.
- Todos ellos esperan en ti, Para que les des su comida á su tiempo.
- Les das, recogen; Abres tu mano, hártanse de bien.
- Escondes tu rostro, túrbanse: Les quitas el espíritu, dejan de ser, Y tórnanse en su polvo.
- Envías tu espíritu, críanse: Y renuevas la haz de la tierra.
- Sea la gloria de Jehová para siempre; Alégrese Jehová en sus obras;
- El cual mira á la tierra, y ella tiembla; Toca los montes, y humean.
- A Jehová cantaré en mi vida: A mi Dios salmearé mientras viviere.
- Serme ha suave hablar de él: Yo me alegraré en Jehová.
- Sean consumidos de la tierra los pecadores, Y los impíos dejen de ser. Bendice, alma mía, á Jehová. Aleluya.
- ALABAD á Jehová, invocad su nombre. Haced notorias sus obras en los pueblos.
- Cantadle, cantadle salmos: Hablad de todas sus maravillas.
- Gloriaos en su santo nombre: Alégrese el corazón de los que buscan á Jehová.
- Buscad á Jehová, y su fortaleza: Buscad siempre su rostro.
- Acordaos de sus maravillas que hizo, De sus prodigios y de los juicios de su boca,
- Oh vosotros, simiente de Abraham su siervo, Hijos de Jacob, sus escogidos.
- El es Jehová nuestro Dios; En toda la tierra son sus juicios.
- Acordóse para siempre de su alianza; De la palabra que mandó para mil generaciones,
- La cual concertó con Abraham; Y de su juramento á Isaac.
- Y establecióla á Jacob por decreto, A Israel por pacto sempiterno,
- Diciendo: A ti daré la tierra de Canaán Por cordel de vuestra heredad.
- Esto siendo ellos pocos hombres en número, Y extranjeros en ella.
- Y anduvieron de gente en gente, De un reino á otro pueblo.
- No consintió que hombre los agraviase; Y por causa de ellos castigó los reyes.
- No toquéis, dijo, á mis ungidos, Ni hagáis mal á mis profetas.
- Y llamó al hambre sobre la tierra, Y quebrantó todo mantenimiento de pan.
- Envió un varón delante de ellos, A José, que fué vendido por siervo.
- Afligieron sus pies con grillos; En hierro fué puesta su persona.
- Hasta la hora que llegó su palabra, El dicho de Jehová le probó.
- Envió el rey, y soltóle; El señor de los pueblos, y desatóle.
- Púsolo por señor de su casa, Y por enseñoreador en toda su posesión;
- Para que reprimiera á sus grandes como él quisiese, Y á sus ancianos enseñara sabiduría.
- Después entró Israel en Egipto, Y Jacob fué extranjero en la tierra de Châm.
- Y multiplicó su pueblo en gran manera, E hízolo fuerte más que sus enemigos.
- Volvió el corazón de ellos para que aborreciesen á su pueblo, Para que contra sus siervos pensasen mal.
- Envió á su siervo Moisés, Y á Aarón al cual escogió.
- Pusieron en ellos las palabras de sus señales, Y sus prodigios en la tierra de Châm.
- Echó tinieblas, é hizo oscuridad; Y no fueron rebeldes á su palabra.
- Volvió sus aguas en sangre, Y mató sus pescados.
- Produjo su tierra ranas, Aun en las cámaras de sus reyes.
- Dijo, y vinieron enjambres de moscas, Y piojos en todo su término.
- Volvió en su tierra sus lluvias en granizo, Y en fuego de llamaradas.
- E hirió sus viñas y sus higueras, Y quebró los árboles de su término.
- Dijo, y vinieron langostas, Y pulgón sin número;
- Y comieron toda la hierba de su país, Y devoraron el fruto de su tierra.
- Hirió además á todos los primogénitos en su tierra, El principio de toda su fuerza.
- Y sacólos con plata y oro; Y no hubo en sus tribus enfermo.
- Egipto se alegró de que salieran; Porque su terror había caído sobre ellos.
- Extendió una nube por cubierta, Y fuego para alumbrar la noche.
- Pidieron, é hizo venir codornices; Y saciólos de pan del cielo.
- Abrió la peña, y fluyeron aguas; Corrieron por los secadales como un río.
- Porque se acordó de su santa palabra, Dada á Abraham su siervo.
- Y sacó á su pueblo con gozo; Con júbilo á sus escogidos.
- Y dióles las tierras de las gentes; Y las labores de las naciones heredaron:
- Para que guardasen sus estatutos, Y observasen sus leyes. Aleluya.
- ALELUYA. Alabad á Jehová, porque es bueno; Porque para siempre es su misericordia.
- ¿Quién expresará las valentías de Jehová? ¿Quién contará sus alabanzas?
- Dichosos los que guardan juicio, Los que hacen justicia en todo tiempo.
- Acuérdate de mí, oh Jehová, según tu benevolencia para con tu pueblo: Visítame con tu salud;
- Para que yo vea el bien de tus escogidos, Para que me goce en la alegría de tu gente, Y me gloríe con tu heredad.
- Pecamos con nuestros padres, Hicimos iniquidad, hicimos impiedad.
- Nuestros padres en Egipto no entendieron tus maravillas; No se acordaron de la muchedumbre de tus misericordias; Sino que se rebelaron junto á la mar, en el mar Bermejo.
- Salvólos empero por amor de su nombre, Para hacer notoria su fortaleza.
- Y reprendió al mar Bermejo, y secólo; E hízoles ir por el abismo, como por un desierto.
- Y salvólos de mano del enemigo, Y rescatólos de mano del adversario.
- Y cubrieron las aguas á sus enemigos: No quedó uno de ellos.
- Entonces creyeron á sus palabras, Y cantaron su alabanza.
- Apresuráronse, olvidáronse de sus obras; No esperaron en su consejo.
- Y desearon con ansia en el desierto; Y tentaron á Dios en la soledad.
- Y él les dió lo que pidieron; Mas envió flaqueza en sus almas.
- Tomaron después celo contra Moisés en el campo, Y contra Aarón el santo de Jehová.
- Abrióse la tierra, y tragó á Dathán, Y cubrió la compañía de Abiram.
- Y encendióse el fuego en su junta; La llama quemó los impíos.
- Hicieron becerro en Horeb, Y encorváronse á un vaciadizo.
- Así trocaron su gloria Por la imagen de un buey que come hierba.
- Olvidaron al Dios de su salud, Que había hecho grandezas en Egipto;
- Maravillas en la tierra de Châm, Cosas formidables sobre el mar Bermejo.
- Y trató de destruirlos, A no haberse puesto Moisés su escogido al portillo delante de él, A fin de apartar su ira, para que no los destruyese.
- Empero aborrecieron la tierra deseable: No creyeron á su palabra;
- Antes murmuraron en sus tiendas, Y no oyeron la voz de Jehová.
- Por lo que alzó su mano á ellos, En orden á postrarlos en el desierto,
- Y humillar su simiente entre las gentes, Y esparcirlos por las tierras.
- Allegáronse asimismo á Baalpeor, Y comieron los sacrificios de los muertos.
- Y ensañaron á Dios con sus obras, Y desarrollóse la mortandad en ellos.
- Entonces se levantó Phinees, é hizo juicio; Y se detuvo la plaga.
- Y fuéle contado á justicia De generación en generación para siempre.
- También le irritaron en las aguas de Meriba: E hizo mal á Moisés por causa de ellos;
- Porque hicieron se rebelase su espíritu, Como lo expresó con sus labios.
- No destruyeron los pueblos Que Jehová les dijo;
- Antes se mezclaron con las gentes, Y aprendieron sus obras.
- Y sirvieron á sus ídolos; Los cuales les fueron por ruina.
- Y sacrificaron sus hijos y sus hijas á los demonios;
- Y derramaron la sangre inocente, la sangre de sus hijos y de sus hijas, Que sacrificaron á los ídolos de Canaán: Y la tierra fué contaminada con sangre.
- Contamináronse así con sus obras, Y fornicaron con sus hechos.
- Encendióse por tanto el furor de Jehová sobre su pueblo, Y abominó su heredad:
- Y entrególos en poder de las gentes, Y enseñoreáronse de ellos los que los aborrecían.
- Y sus enemigos los oprimieron, Y fueron quebrantados debajo de su mano.
- Muchas veces los libró; Mas ellos se rebelaron á su consejo, Y fueron humillados por su maldad.
- El con todo, miraba cuando estaban en angustia, Y oía su clamor:
- Y acordábase de su pacto con ellos, Y arrepentíase conforme á la muchedumbre de sus miseraciones.
- Hizo asimismo tuviesen de ellos misericordia todos los que los tenían cautivos.
- Sálvanos, Jehová Dios nuestro, Y júntanos de entre las gentes, Para que loemos tu santo nombre, Para que nos gloriemos en tus alabanzas.
- Bendito Jehová Dios de Israel, Desde el siglo y hasta el siglo: Y diga todo el pueblo, Amén. Aleluya.
- ALABAD á Jehová, porque es bueno; Porque para siempre es su misericordia.
- Digan lo los redimidos de Jehová, Los que ha redimido del poder del enemigo,
- Y los ha congregado de las tierras, Del oriente y del occidente, Del aquilón y de la mar.
- Anduvieron perdidos por el desierto, por la soledad sin camino, No hallando ciudad de población.
- Hambrientos y sedientos, Su alma desfallecía en ellos.
- Habiendo empero clamado á Jehová en su angustia, Librólos de sus aflicciones:
- Y dirigiólos por camino derecho, Para que viniesen á ciudad de población.
- Alaben la misericordia de Jehová, Y sus maravillas para con los hijos de los hombres.
- Porque sació al alma menesterosa, Y llenó de bien al alma hambrienta.
- Los que moraban en tinieblas y sombra de muerte, Aprisionados en aflicción y en hierros;
- Por cuanto fueron rebeldes á las palabras de Jehová, Y aborrecieron el consejo del Altísimo.
- Por lo que quebrantó él con trabajo sus corazones, Cayeron y no hubo quien los ayudase;
- Luego que clamaron á Jehová en su angustia, Librólos de sus aflicciones.
- Sacólos de las tinieblas y de la sombra de muerte, Y rompió sus prisiones.
- Alaben la misericordia de Jehová, Y sus maravillas para con los hijos de los hombres.
- Porque quebrantó las puertas de bronce, Y desmenuzó los cerrojos de hierro.
- Los insensatos, á causa del camino de su rebelión Y á causa de sus maldades, fueron afligidos.
- Su alma abominó toda vianda, Y llegaron hasta las puertas de la muerte.
- Mas clamaron á Jehová en su angustia, Y salvólos de sus aflicciones.
- Envió su palabra, y curólos, Y librólos de su ruina.
- Alaben la misericordia de Jehová, Y sus maravillas para con los hijos de los hombres:
- Y sacrifiquen sacrificios de alabanza, Y publiquen sus obras con júbilo.
- Los que descienden á la mar en navíos, Y hacen negocio en las muchas aguas,
- Ellos han visto las obras de Jehová, Y sus maravillas en el profundo.
- El dijo, é hizo saltar el viento de la tempestad, Que levanta sus ondas.
- Suben á los cielos, descienden á los abismos: Sus almas se derriten con el mal.
- Tiemblan, y titubean como borrachos, Y toda su ciencia es perdida.
- Claman empero á Jehová en su angustia, Y líbralos de sus aflicciones.
- Hace parar la tempestad en sosiego, Y se apaciguan sus ondas.
- Alégranse luego porque se reposaron; Y él los guía al puerto que deseaban.
- Alaben la misericordia de Jehová, Y sus maravillas para con los hijos de los hombres.
- Y ensálcenlo en la congregación del pueblo; Y en consistorio de ancianos lo alaben.
- El vuelve los ríos en desierto, Y los manantiales de las aguas en secadales;
- La tierra fructífera en salados, Por la maldad de los que la habitan.
- Vuelve el desierto en estanques de aguas, Y la tierra seca en manantiales.
- Y allí aposenta á los hambrientos, Y disponen ciudad para habitación;
- Y siembran campos, y plantan viñas, Y rinden crecido fruto.
- Y los bendice, y se multiplican en gran manera; Y no disminuye sus bestias.
- Y luego son menoscabados y abatidos A causa de tiranía, de males y congojas.
- El derrama menosprecio sobre los príncipes, Y les hace andar errados, vagabundos, sin camino:
- Y levanta al pobre de la miseria, Y hace multiplicar las familias como rebaños de ovejas.
- Vean los rectos, y alégrense; Y toda maldad cierre su boca.
- ¿Quién es sabio y guardará estas cosas, Y entenderá las misericordias de Jehová?
- MI corazón está dispuesto, oh Dios; Cantaré y salmearé todavía en mi gloria.
- Despiértate, salterio y arpa: Despertaré al alba.
- Te alabaré, oh Jehová, entre los pueblos; A ti cantaré salmos entre las naciones.
- Porque grande más que los cielos es tu misericordia, Y hasta los cielos tu verdad.
- Ensálzate, oh Dios, sobre los cielos; Y sobre toda la tierra tu gloria.
- Para que sean librados tus amados, Salva con tu diestra y respóndeme.
- Dios habló por su santuario: alegraréme, Repartiré á Sichêm, y mediré el valle de Succoth.
- Mío es Galaad, mío es Manasés; Y Eprhaim es la fortaleza de mi cabeza; Judá es mi legislador;
- Moab, la vasija de mi lavatorio: Sobre Edom echaré mi calzado; Regocijaréme sobre Palestina.
- ¿Quién me guiará á la ciudad fortalecida? ¿Quién me guiará hasta Idumea?
- Ciertamente tú, oh Dios, que nos habías desechado; Y no salías, oh Dios, con nuestros ejércitos.
- Danos socorro en la angustia: Porque mentirosa es la salud del hombre.
- En Dios haremos proezas; Y él hollará nuestros enemigos.
- OH Dios de mi alabanza, no calles;
- Porque boca de impío y boca de engañador se han abierto sobre mí: Han hablado de mí con lengua mentirosa,
- Y con palabras de odio me rodearon; Y pelearon contra mí sin causa.
- En pago de mi amor me han sido adversarios: Mas yo oraba.
- Y pusieron contra mí mal por bien, Y odio por amor.
- Pon sobre él al impío: Y Satán esté á su diestra.
- Cuando fuere juzgado, salga impío; Y su oración sea para pecado.
- Sean sus días pocos: Tome otro su oficio.
- Sean sus hijos huérfanos, Y su mujer viuda.
- Y anden sus hijos vagabundos, y mendiguen; Y procuren su pan lejos de sus desolados hogares.
- Enrede el acreedor todo lo que tiene, Y extraños saqueen su trabajo.
- No tenga quien le haga misericordia; Ni haya quien tenga compasión de sus huérfanos.
- Su posteridad sea talada; En segunda generación sea raído su nombre.
- Venga en memoria cerca de Jehová la maldad de sus padres, Y el pecado de su madre no sea borrado.
- Estén siempre delante de Jehová, Y él corte de la tierra su memoria.
- Por cuanto no se acordo de hacer misericordia, Y persiguió al hombre afligido y menesteroso Y quebrantado de corazón, para matar lo.
- Y amó la maldición, y vínole; Y no quiso la bendición, y ella se alejó de él.
- Y vistióse de maldición como de su vestido, Y entró como agua en sus entrañas, Y como aceite en sus huesos.
- Séale como vestido con que se cubra, Y en lugar de cinto con que se ciña siempre.
- Este sea el pago de parte de Jehová de los que me calumnian, Y de los que hablan mal contra mi alma.
- Y tú, Jehová Señor, haz conmigo por amor de tu nombre: Líbrame, porque tu misericordia es buena.
- Porque yo estoy afligido y necesitado; Y mi corazón está herido dentro de mí.
- Voime como la sombra cuando declina; Soy sacudido como langosta.
- Mis rodillas están debilitadas á causa del ayuno, Y mi carne desfallecida por falta de gordura.
- Yo he sido para ellos objeto de oprobio; Mirábanme, y meneaban su cabeza.
- Ayúdame, Jehová Dios mío: Sálvame conforme á tu misericordia.
- Y entiendan que ésta es tu mano; Que tú, Jehová, has hecho esto.
- Maldigan ellos, y bendice tú: Levántense, mas sean avergonzados, y regocíjese tu siervo.
- Sean vestidos de ignominia los que me calumnian; Y sean cubiertos de su confusión como con manto.
- Yo alabaré á Jehová en gran manera con mi boca, Y le loaré en medio de muchos.
- Porque él se pondrá á la diestra del pobre, Para librar su alma de los que le juzgan.
- JEHOVA dijo á mi Señor: Siéntate á mi diestra, En tanto que pongo tus enemigos por estrado de tus pies.
- La vara de tu fortaleza enviará Jehová desde Sión: Domina en medio de tus enemigos.
- Tu pueblo serálo de buena voluntad en el día de tu poder, En la hermosura de la santidad: desde el seno de la aurora, Tienes tú el rocío de tu juventud.
- Juró Jehová, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre Según el orden de Melchîsedech.
- El Señor á tu diestra Herirá á los reyes en el día de su furor:
- Juzgará en las gentes, Llenará las de cadáveres: Herirá las cabezas en muchas tierras.
- Del arroyo beberá en el camino: Por lo cual levantará cabeza.
- ALABARÉ á Jehová con todo el corazón, En la compañía y congregación de los rectos.
- Grandes son las obras de Jehová; Buscadas de todos los que las quieren.
- Gloria y hermosura es su obra; Y su justicia permanece para siempre.
- Hizo memorables sus maravillas: Clemente y misericordioso es Jehová.
- Dió mantenimiento á los que le temen; Para siempre se acordará de su pacto.
- El poder de sus obras anunció á su pueblo, Dándole la heredad de las gentes.
- Las obras de sus manos son verdad y juicio: Fieles son todos sus mandamientos;
- Afirmados por siglo de siglo, Hechos en verdad y en rectitud.
- Redención ha enviado á su pueblo; Para siempre ha ordenado su pacto: Santo y terrible es su nombre.
- El principio de la sabiduría es el temor de Jehová: Buen entendimiento tienen cuantos ponen aquéllos por obra: Su loor permanece para siempre.
- BIENAVENTURADO el hombre que teme á Jehová, Y en sus mandamientos se deleita en gran manera.
- Su simiente será poderosa en la tierra: La generación de los rectos será bendita.
- Hacienda y riquezas hay en su casa; Y su justicia permanece para siempre.
- Resplandeció en las tinieblas luz á los rectos: Es clemente, y misericordioso, y justo.
- El hombre de bien tiene misericordia y presta; Gobierna sus cosas con juicio.
- Por lo cual no resbalará para siempre: En memoria eterna será el justo.
- De mala fama no tendrá temor: Su corazón está apercibido, confiado en Jehová.
- Asentado está su corazón, no temerá, Hasta que vea en sus enemigos su deseo.
- Esparce, da á los pobres: Su justicia permanece para siempre; Su cuerno será ensalzado en gloria.
- Verálo el impío, y se despechará; Crujirá los dientes, y se repudrirá: Perecerá el deseo de los impíos.
- ALABAD, siervos de Jehová, Alabad el nombre de Jehová.
- Sea el nombre de Jehová bendito, Desde ahora y para siempre.
- Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, Sea alabado el nombre de Jehová.
- Alto sobre todas las naciones es Jehová; Sobre los cielos su gloria.
- ¿Quién como Jehová nuestro Dios, Que ha enaltecido su habitación,
- Que se humilla á mirar En el cielo y en la tierra?
- El levanta del polvo al pobre, Y al menesteroso alza del estiércol,
- Para hacerlos sentar con los príncipes, Con los príncipes de su pueblo.
- El hace habitar en familia á la estéril, Gozosa en ser madre de hijos. Aleluya.
- CUANDO salió Israel de Egipto, La casa de Jacob del pueblo bárbaro,
- Judá fué su consagrada heredad, Israel su señorío.
- La mar vió, y huyó; El Jordán se volvió atrás.
- Los montes saltaron como carneros: Los collados como corderitos.
- ¿Qué tuviste, oh mar, que huiste? ¿Y tú, oh Jordán, que te volviste atrás?
- Oh montes, ¿por qué saltasteis como carneros, Y vosotros, collados, como corderitos?
- A la presencia del Señor tiembla la tierra, A la presencia del Dios de Jacob;
- El cual tornó la peña en estanque de aguas, Y en fuente de aguas la roca.
- NO á nosotros, oh Jehová, no á nosotros, Sino á tu nombre da gloria; Por tu misericordia, por tu verdad.
- Por qué dirán las gentes: ¿Dónde está ahora su Dios?
- Y nuestro Dios está en los cielos: Todo lo que quiso ha hecho.
- Sus ídolos son plata y oro, Obra de manos de hombres.
- Tienen boca, mas no hablarán; Tienen ojos, mas no verán;
- Orejas tienen, mas no oirán; Tienen narices, mas no olerán;
- Manos tienen, mas no palparán; Tienen pies, mas no andarán; No hablarán con su garganta.
- Como ellos son los que los hacen; Cualquiera que en ellos confía.
- Oh Israel, confía en Jehová: El es su ayuda y su escudo.
- Casa de Aarón, confiad en Jehová: El es su ayuda y su escudo.
- Los que teméis á Jehová, confiad en Jehová: El es su ayuda y su escudo.
- Jehová se acordó de nosotros: nos bendecirá: Bendecirá á la casa de Israel; Bendecirá á la casa de Aarón.
- Bendecirá á los que temen á Jehová; A chicos y á grandes.
- Acrecentará Jehová bendición sobre vosotros; Sobre vosotros y sobre vuestros hijos.
- Benditos vosotros de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra.
- Los cielos son los cielos de Jehová: Y ha dado la tierra á los hijos de los hombres.
- No alabarán los muertos á JAH, Ni cuantos descienden al silencio;
- Mas nosotros bendeciremos á JAH, Desde ahora para siempre. Aleluya.
- AMO á Jehová, pues ha oído Mi voz y mis súplicas.
- Porque ha inclinado á mí su oído, Invocaré le por tanto en todos mis días.
- Rodeáronme los dolores de la muerte, Me encontraron las angustias del sepulcro: Angustia y dolor había yo hallado.
- Entonces invoqué el nombre de Jehová, diciendo: Libra ahora, oh Jehová, mi alma.
- Clemente es Jehová y justo; Sí, misericordioso es nuestro Dios.
- Jehová guarda á los sinceros: Estaba yo postrado, y salvóme.
- Vuelve, oh alma mía, á tu reposo; Porque Jehová te ha hecho bien.
- Pues tú has librado mi alma de la muerte, Mis ojos de lágrimas, Y mis pies de desbarrar.
- Andaré delante de Jehová En la tierra de los vivientes.
- Creí; por tanto hablé, Estando afligido en gran manera.
- Y dije en mi apresuramiento: Todo hombre es mentiroso.
- ¿Qué pagaré á Jehová Por todos sus beneficios para conmigo?
- Tomaré la copa de la salud, E invocaré el nombre de Jehová.
- Ahora pagaré mis votos á Jehová Delante de todo su pueblo.
- Estimada es en los ojos de Jehová La muerte de sus santos.
- Oh Jehová, que yo soy tu siervo, Yo tu siervo, hijo de tu sierva: Rompiste mis prisiones.
- Te ofreceré sacrificio de alabanza, E invocaré el nombre de Jehová.
- A Jehová pagaré ahora mis votos Delante de todo su pueblo;
- En los atrios de la casa de Jehová, En medio de ti, oh Jerusalem. Aleluya.
- ALABAD á Jehová, naciones todas; Pueblos todos, alabadle.
- Porque ha engrandecido sobre nosotros su misericordia; Y la verdad de Jehová es para siempre. Aleluya.
- ALABAD á Jehová, porque es bueno; Porque para siempre es su misericordia.
- Diga ahora Israel: Que para siempre es su misericordia.
- Diga ahora la casa de Aarón: Que para siempre es su misericordia.
- Digan ahora los que temen á Jehová: Que para siempre es su misericordia.
- Desde la angustia invoqué á JAH; Y respondióme JAH, poniéndome en anchura.
- Jehová está por mí: no temeré Lo que me pueda hacer el hombre.
- Jehová está por mí entre los que me ayudan: Por tanto yo veré mi deseo en los que me aborrecen.
- Mejor es esperar en Jehová Que esperar en hombre.
- Mejor es esperar en Jehová Que esperar en príncipes.
- Todas las gentes me cercaron: En nombre de Jehová, que yo los romperé.
- Cercáronme y asediáronme: En nombre de Jehová, que yo los romperé.
- Cercáronme como abejas; fueron apagados como fuegos de espinos: En nombre de Jehová, que yo los romperé.
- Empujásteme con violencia para que cayese: Empero ayudóme Jehová.
- Mi fortaleza y mi canción es JAH; Y él me ha sido por salud.
- Voz de júbilo y de salvación hay en las tiendas de los justos: La diestra de Jehová hace proezas.
- La diestra de Jehová sublime: La diestra de Jehová hace valentías.
- No moriré, sino que viviré, Y contaré las obras de JAH.
- Castigóme gravemente JAH: Mas no me entregó á la muerte.
- Abridme las puertas de la justicia: Entraré por ellas, alabaré á JAH.
- Esta puerta de Jehová, Por ella entrarán los justos.
- Te alabaré porque me has oído, Y me fuiste por salud.
- La piedra que desecharon los edificadores, Ha venido á ser cabeza del ángulo.
- De parte de Jehová es esto: Es maravilla en nuestros ojos.
- Este es el día que hizo Jehová Nos gozaremos y alegraremos en él.
- Oh Jehová, salva ahora, te ruego: Oh Jehová, ruégote hagas prosperar ahora.
- Bendito el que viene en nombre de Jehová: Desde la casa de Jehová os bendecimos.
- Dios es Jehová que nos ha resplandecido: Atad víctimas con cuerdas á los cuernos del altar.
- Mi Dios eres tú, y á ti alabaré: Dios mío, á ti ensalzaré.
- Alabad á Jehová porque es bueno; Porque para siempre es su misericordia.
- ALEPH. BIENAVENTURADOS los perfectos de camino; Los que andan en la ley de Jehová.
- Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón le buscan:
- Pues no hacen iniquidad Los que andan en sus caminos.
- Tú encargaste Que sean muy guardados tus mandamientos.
- ¡Ojalá fuesen ordenados mis caminos A observar tus estatutos!
- Entonces no sería yo avergonzado, Cuando atendiese á todos tus mandamientos.
- Te alabaré con rectitud de corazón, Cuando aprendiere los juicios de tu justicia.
- Tus estatutos guardaré: No me dejes enteramente.
- BETH. ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.
- Con todo mi corazón te he buscado: No me dejes divagar de tus mandamientos.
- En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti.
- Bendito tú, oh Jehová: Enséñame tus estatutos.
- Con mis labios he contado Todos los juicios de tu boca.
- Heme gozado en el camino de tus testimonios, Como sobre toda riqueza.
- En tus mandamientos meditaré, Consideraré tus caminos.
- Recrearéme en tus estatutos: No me olvidaré de tus palabras.
- GIMEL. Haz bien á tu siervo; que viva Y guarde tu palabra.
- Abre mis ojos, y miraré Las maravillas de tu ley.
- Advenedizo soy yo en la tierra: No encubras de mí tus mandamientos.
- Quebrantada está mi alma de desear Tus juicios en todo tiempo.
- Destruiste á los soberbios malditos, Que se desvían de tus mandamientos.
- Aparta de mí oprobio y menosprecio; Porque tus testimonios he guardado.
- Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí: Mas tu siervo meditaba en tus estatutos.
- Pues tus testimonios son mis deleites, Y mis consejeros.
- DALETH. Pegóse al polvo mi alma: Vivifícame según tu palabra.
- Mis caminos te conté, y me has respondido: Enséñame tus estatutos.
- Hazme entender el camino de tus mandamientos, Y hablaré de tus maravillas.
- Deshácese mi alma de ansiedad: Corrobórame según tu palabra.
- Aparta de mí camino de mentira; Y hazme la gracia de tu ley.
- Escogí el camino de la verdad; He puesto tus juicios delante de mí.
- Allegádome he á tus testimonios; Oh Jehová, no me avergüences.
- Por el camino de tus mandamientos correré, Cuando ensanchares mi corazón.
- HE. Enséñame, oh Jehová, el camino de tus estatutos, Y guardarélo hasta el fin.
- Dame entendimiento, y guardaré tu ley; Y la observaré de todo corazón.
- Guíame por la senda de tus mandamientos; Porque en ella tengo mi voluntad.
- Inclina mi corazón á tus testimonios, Y no á la avaricia.
- Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; Avívame en tu camino.
- Confirma tu palabra á tu siervo, Que te teme.
- Quita de mí el oprobio que he temido: Porque buenos son tus juicios.
- He aquí yo he codiciado tus mandamientos: Vivifícame en tu justicia.
- VAV. Y venga á mí tu misericordia, oh Jehová; Tu salud, conforme á tu dicho.
- Y daré por respuesta á mi avergonzador, Que en tu palabra he confiado.
- Y no quites de mi boca en nigún tiempo la palabra de verdad; Porque á tu juicio espero.
- Y guardaré tu ley siempre, Por siglo de siglo.
- Y andaré en anchura, Porque busqué tus mandamientos.
- Y hablaré de tus testimonios delante de los reyes, Y no me avergonzaré.
- Y deleitaréme en tus mandamientos, Que he amado.
- Alzaré asimismo mis manos á tus mandamientos que amé; Y meditaré en tus estatutos.
- ZAYIN. Acuérdate de la palabra dada á tu siervo, En la cual me has hecho esperar.
- Esta es mi consuelo en mi aflicción: Porque tu dicho me ha vivificado.
- Los soberbios se burlaron mucho de mí: Mas no me he apartado de tu ley.
- Acordéme, oh Jehová, de tus juicios antiguos, Y consoléme.
- Horror se apoderó de mí, á causa De los impíos que dejan tu ley.
- Cánticos me fueron tus estatutos En la mansión de mis peregrinaciones.
- Acordéme en la noche de tu nombre, oh Jehová, Y guardé tu ley.
- Esto tuve, Porque guardaba tus mandamientos.
- JET. Mi porción, oh Jehová, Dije, será guardar tus palabras.
- Tu presencia supliqué de todo corazón: Ten misericordia de mí según tu palabra.
- Consideré mis caminos, Y torné mis pies á tus testimonios.
- Apresuréme, y no me retardé En guardar tus mandamientos.
- Compañía de impíos me han robado: Mas no me he olvidado de tu ley.
- A media noche me levantaba á alabarte Sobre los juicios de tu justicia.
- Compañero soy yo de todos los que te temieren Y guardaren tus mandamientos.
- De tu misericordia, oh Jehová, está llena la tierra: Enséñame tus estatutos.
- TETH. Bien has hecho con tu siervo, Oh Jehová, conforme á tu palabra.
- Enséñame bondad de sentido y sabiduría; Porque tus mandamientos he creído.
- Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba; Mas ahora guardo tu palabra.
- Bueno eres tú, y bienhechor: Enséñame tus estatutos.
- Contra mí forjaron mentira los soberbios: Mas yo guardaré de todo corazón tus mandamientos.
- Engrasóse el corazón de ellos como sebo; Mas yo en tu ley me he deleitado.
- Bueno me es haber sido humillado, Para que aprenda tus estatutos.
- Mejor me es la ley de tu boca, Que millares de oro y plata.
- YOD. Tus manos me hicieron y me formaron: Hazme entender, y aprenderé tus mandamientos.
- Los que te temen, me verán, y se alegrarán; Porque en tu palabra he esperado.
- Conozco, oh Jehová, que tus juicios son justicia, Y que conforme á tu fidelidad me afligiste.
- Sea ahora tu misericordia para consolarme, Conforme á lo que has dicho á tu siervo.
- Vengan á mí tus misericordias, y viva; Porque tu ley es mi deleite.
- Sean avergonzados los soberbios, porque sin causa me han calumniado: Yo empero, meditaré en tus mandamientos.
- Tórnense á mí los que te temen Y conocen tus testimonios.
- Sea mi corazón íntegro en tus estatutos; Porque no sea yo avergonzado.
- KAF. Desfallece mi alma por tu salud, Esperando en tu palabra.
- Desfallecieron mis ojos por tu palabra, Diciendo: ¿Cuándo me consolarás?
- Porque estoy como el odre al humo; Mas no he olvidado tus estatutos.
- ¿Cuántos son los días de tu siervo? ¿Cuándo harás juicio contra los que me persiguen?
- Los soberbios me han cavado hoyos; Mas no obran según tu ley.
- Todos tus mandamientos son verdad: Sin causa me persiguen; ayúdame.
- Casi me han echado por tierra: Mas yo no he dejado tus mandamientos.
- Vivifícame conforme á tu misericordia; Y guardaré los testimonios de tu boca.
- LAMED. Para siempre, oh Jehová, Permenece tu palabra en los cielos.
- Por generación y generación es tu verdad: Tú afirmaste la tierra, y persevera.
- Por tu ordenación perseveran hasta hoy las cosas criadas; Porque todas ellas te sirven.
- Si tu ley no hubiese sido mis delicias, Ya en mi aflicción hubiera perecido.
- Nunca jamás me olvidaré de tus mandamientos; Porque con ellos me has vivificado.
- Tuyo soy yo, guárdame; Porque he buscado tus mandamientos.
- Los impíos me han aguardado para destruirme: Mas yo entenderé en tus testimonios.
- A toda perfección he visto fin: Ancho sobremanera es tu mandamiento.
- MEM. ¡Cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación.
- Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos; Porque me son eternos.
- Más que todos mis enseñadores he entendido: Porque tus testimonios son mi meditación.
- Más que los viejos he entendido, Porque he guardado tus mandamientos.
- De todo mal camino contuve mis pies, Para guardar tu palabra.
- No me aparté de tus juicios; Porque tú me enseñaste.
- ¡Cuán dulces son á mi paladar tus palabras! Más que la miel á mi boca.
- De tus mandamientos he adquirido inteligencia: Por tanto he aborrecido todo camino de mentira.
- NUN. Lámpara es á mis pies tu palabra, Y lumbrera á mi camino.
- Juré y ratifiqué El guardar los juicios de tu justicia.
- Afligido estoy en gran manera: oh Jehová, Vivifícame conforme á tu palabra.
- Ruégote, oh Jehová, te sean agradables los sacrificios voluntarios de mi boca; Y enséñame tus juicios.
- De continuo está mi alma en mi mano: Mas no me he olvidado de tu ley.
- 1Pusiéronme lazo los impíos: Empero yo no me desvié de tus mandamientos.
- Por heredad he tomado tus testimonios para siempre; Porque son el gozo de mi corazón.
- Mi corazón incliné á poner por obra tus estatutos De continuo, hasta el fin.
- SAMECH. Los pensamientos vanos aborrezco; Mas amo tu ley.
- Mi escondedero y mi escudo eres tú: En tu palabra he esperado.
- Apartaos de mí, malignos; Pues yo guardaré los mandamientos de mi Dios.
- Susténtame conforme á tu palabra, y viviré: Y no me avergüences de mi esperanza.
- Sosténme, y seré salvo; Y deleitaréme siempre en tus estatutos.
- Hollaste á todos los que se desvían de tus estatutos: Porque mentira es su engaño.
- Como escorias hiciste consumir á todos los impíos de la tierra: Por tanto yo he amado tus testimonios.
- Mi carne se ha extremecido por temor de ti; Y de tus juicios tengo miedo.
- AIN. Juicio y justicia he hecho; No me dejes á mis opresores.
- Responde por tu siervo para bien: No me hagan violencia los soberbios.
- Mis ojos desfallecieron por tu salud, Y por el dicho de tu justicia.
- Haz con tu siervo según tu misericordia, Y enséñame tus estatutos.
- Tu siervo soy yo, dame entendimiento; Para que sepa tus testimonios.
- Tiempo es de hacer, oh Jehová; Disipado han tu ley.
- Por eso he amado tus mandamientos Más que el oro, y más que oro muy puro.
- Por eso todos los mandamientos de todas las cosas estimé rectos: Aborrecí todo camino de mentira.
- PE. Maravillosos son tus testimonios: Por tanto los ha guardado mi alma.
- El principio de tus palabras alumbra; Hace entender á los simples.
- Mi boca abrí y suspiré; Porque deseaba tus mandamientos.
- Mírame, y ten misericordia de mí, Como acostumbras con los que aman tu nombre.
- Ordena mis pasos con tu palabra; Y ninguna iniquidad se enseñoree de mí.
- Redímeme de la violencia de los hombres; Y guardaré tus mandamientos.
- Haz que tu rostro resplandezca sobre tu siervo; Y enséñame tus estatutos.
- Ríos de agua descendieron de mis ojos, Porque no guardaban tu ley.
- TZADDI. Justo eres tú, oh Jehová, Y rectos tus juicios.
- Tus testimonios, que has recomendado, Son rectos y muy fieles.
- Mi celo me ha consumido; Porque mis enemigos se olvidaron de tus palabras.
- Sumamente acendrada es tu palabra; Y la ama tu siervo.
- Pequeño soy yo y desechado; Mas no me he olvidado de tus mandamientos.
- Tu justicia es justicia eterna, Y tu ley la verdad.
- Aflicción y angustia me hallaron: Mas tus mandamientos fueron mis deleites.
- Justicia eterna son tus testimonios; Dame entendimiento, y viviré.
- COPH. Clamé con todo mi corazón; respóndeme, Jehová, Y guardaré tus estatutos.
- A ti clamé; sálvame, Y guardaré tus testimonios.
- Anticipéme al alba, y clamé: Esperé en tu palabra.
- Previnieron mis ojos las vigilias de la noche, Para meditar en tus dichos.
- Oye mi voz conforme á tu misericordia; Oh Jehová, vivifícame conforme á tu juicio.
- Acercáronse á la maldad los que me persiguen; Alejáronse de tu ley.
- Cercano estás tú, oh Jehová; Y todos tus mandamientos son verdad.
- Ya ha mucho que he entendido de tus mandamientos, Que para siempre los fundaste.
- RESH. Mira mi aflicción, y líbrame; Porque de tu ley no me he olvidado.
- Aboga mi causa, y redímeme: Vivifícame con tu dicho.
- Lejos está de los impíos la salud; Porque no buscan tus estatutos.
- Muchas son tus misericordias, oh Jehová: Vivifícame conforme á tus juicios.
- Muchos son mis perseguidores y mis enemigos; Mas de tus testimonios no me he apartado.
- Veía á los prevaricadores, y carcomíame; Porque no guardaban tus palabras.
- Mira, oh Jehová, que amo tus mandamientos: Vivifícame conforme á tu misericordia.
- El principio de tu palabra es verdad; Y eterno es todo juicio de tu justicia.
- SIN. Príncipes me han perseguido sin causa; Mas mi corazón tuvo temor de tus palabras.
- Gózome yo en tu palabra, Como el que halla muchos despojos.
- La mentira aborrezco y abomino: Tu ley amo.
- Siete veces al día te alabo Sobre los juicios de tu justicia.
- Mucha paz tienen los que aman tu ley; Y no hay para ellos tropiezo.
- Tu salud he esperado, oh Jehová; Y tus mandamientos he puesto por obra.
- Mi alma ha guardado tus testimonios, Y helos amado en gran manera.
- Guardado he tus mandamientos y tus testimonios; Porque todos mis caminos están delante de ti.
- TAU. Acérquese mi clamor delante de ti, oh Jehová: Dame entendimiento conforme á tu palabra.
- Venga mi oración delante de ti: Líbrame conforme á tu dicho.
- Mis labios rebosarán alabanza, Cuando me enseñares tus estatutos.
- Hablará mi lengua tus dichos; Porque todos tus mandamientos son justicia.
- Sea tu mano en mi socorro; Porque tus mandamientos he escogido.
- Deseado he tu salud, oh Jehová; Y tu ley es mi delicia.
- Viva mi alma y alábete; Y tus juicios me ayuden.
- Yo anduve errante como oveja extraviada; busca á tu siervo; Porque no me he olvidado de tus mandamientos.
- A JEHOVA llamé estando en angustia, Y él me respondió.
- Libra mi alma, oh Jehová, de labio mentiroso, De la lengua fraudulenta.
- ¿Qué te dará, ó qué te aprovechará, Oh lengua engañosa?
- Agudas saetas de valiente, Con brasas de enebro.
- ¡Ay de mí, que peregrino en Mesech, Y habito entre las tiendas de Kedar!
- Mucho se detiene mi alma Con los que aborrecen la paz.
- Yo soy pacífico: Mas ellos, así que hablo, me hacen guerra.
- ALZARÉ mis ojos á los montes, De donde vendrá mi socorro.
- Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra.
- No dará tu pie al resbaladero; Ni se dormirá el que te guarda.
- He aquí, no se adormecerá ni dormirá El que guarda á Israel.
- Jehová es tu guardador: Jehová es tu sombra á tu mano derecha.
- El sol no te fatigará de día, Ni la luna de noche.
- Jehová te guardará de todo mal: El guardará tu alma.
- Jehová guardará tu salida y tu entrada, Desde ahora y para siempre.
- YO me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos.
- Nuestros pies estuvieron En tus puertas, oh Jerusalem;
- Jerusalem, que se ha edificado Como una ciudad que está bien unida entre sí.
- Y allá subieron las tribus, las tribus de JAH, Conforme al testimonio dado á Israel, Para alabar el nombre de Jehová.
- Porque allá están las sillas del juicio, Las sillas de la casa de David.
- Pedid la paz de Jerusalem: Sean prosperados los que te aman.
- Haya paz en tu antemuro, Y descanso en tus palacios.
- Por amor de mis hermanos y mis compañeros Hablaré ahora paz de ti.
- A causa de la casa de Jehová nuestro Dios, Buscaré bien para ti.
- A TI que habitas en los cielos, Alcé mis ojos.
- He aquí como los ojos de los siervos miran á la mano de sus señores, Y como los ojos de la sierva á la mano de su señora; Así nuestros ojos miran á Jehová nuestro Dios, Hasta que haya misericordia de nosotros.
- Ten misericordia de nosotros, oh Jehová, ten misericordia de nosotros; Porque estamos muy hartos de menosprecio.
- Muy harta está nuestra alma Del escarnio de los holgados, Y del menosprecio de los soberbios.
- A NO haber estado Jehová por nosotros, Diga ahora Israel;
- A no haber estado Jehová por nosotros, Cuando se levantaron contra nosotros los hombres,
- Vivos nos habrían entonces tragado, Cuando se encendió su furor en nosotros.
- Entonces nos habrían inundado las aguas; Sobre nuestra alma hubiera pasado el torrente:
- Hubieran entonces pasado sobre nuestra alma las aguas soberbias.
- Bendito Jehová, Que no nos dió por presa á sus dientes.
- Nuestra alma escapó cual ave del lazo de los cazadores: Quebróse el lazo, y escapamos nosotros.
- Nuestro socorro es en el nombre de Jehová, Que hizo el cielo y la tierra.
- LOS que confían en Jehová Son como el monte de Sión que no deslizará: estará para siempre.
- Como Jerusalem tiene montes alrededor de ella, Así Jehová alrededor de su pueblo Desde ahora y para siempre.
- Porque no reposará la vara de la impiedad sobre la suerte de los justos; Porque no extiendan los justos sus manos á la iniquidad.
- Haz bien, oh Jehová, á los buenos, Y á los que son rectos en sus corazones.
- Mas á los que se apartan tras sus perversidades, Jehová los llevará con los que obran iniquidad: Y paz sea sobre Israel.
- CUANDO Jehová hiciere tornar la cautividad de Sión, Seremos como los que sueñan.
- Entonces nuestra boca se henchirá de risa, Y nuestra lengua de alabanza; Entonces dirán entre las gentes: Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos.
- Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros; Estaremos alegres.
- Haz volver nuestra cautividad oh Jehová, Como los arroyos en el austro.
- Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.
- Irá andando y llorando el que lleva la preciosa simiente; Mas volverá á venir con regocijo, trayendo sus gavillas.
- SI Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican: Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guarda.
- Por demás os es el madrugar á levantaros, el veniros tarde á reposar, El comer pan de dolores: Pues que á su amado dará Dios el sueño.
- He aquí, heredad de Jehová son los hijos: Cosa de estima el fruto del vientre.
- Como saetas en mano del valiente, Así son los hijos habidos en la juventud.
- Bienaventurado el hombre que hinchió su aljaba de ellos: No será avergonzado Cuando hablare con los enemigos en la puerta.
- BIENAVENTURADO todo aquel que teme á Jehová, Que anda en sus caminos.
- Cuando comieres el trabajo de tus manos, Bienaventurado tú, y tendrás bien.
- Tu mujer será como parra que lleva fruto á los lados de tu casa; Tus hijos como plantas de olivas alrededor de tu mesa.
- He aquí que así será bendito el hombre Que teme á Jehová.
- Bendígate Jehová desde Sión, Y veas el bien de Jerusalem todos los días de tu vida.
- Y veas los hijos de tus hijos, Y la paz sobre Israel.
- MUCHO me han angustiado desde mi juventud, Puede decir ahora Israel;
- Mucho me han angustiado desde mi juventud; Mas no prevalecieron contra mí.
- Sobre mis espaldas araron los aradores: Hicieron largos surcos.
- Jehová es justo; Cortó las coyundas de los impíos.
- Serán avergonzados y vueltos atrás Todos los que aborrecen á Sión.
- Serán como la hierba de los tejados, Que se seca antes que crezca:
- De la cual no hinchió segador su mano, Ni sus brazos el que hace gavillas.
- Ni dijeron los que pasaban: Bendición de Jehová sea sobre vosotros; Os bendecimos en el nombre de Jehová.
- DE los profundos, oh Jehová, á ti clamo.
- Señor, oye mi voz; Estén atentos tus oídos A la voz de mi súplica.
- JAH, si mirares á los pecados, ¿Quién, oh Señor, podrá mantenerse?
- Empero hay perdón cerca de ti, Para que seas temido.
- Esperé yo á Jehová, esperó mi alma; En su palabra he esperado.
- Mi alma espera á Jehová Más que los centinelas á la mañana. Más que los vigilantes á la mañana.
- Espere Israel á Jehová; Porque en Jehová hay misericordia. Y abundante redención con él.
- Y él redimirá á Israel De todos sus pecados.
- JEHOVA, no se ha envanecido mi corazón, ni mis ojos se enaltecieron; Ni anduve en grandezas, Ni en cosas para mí demasiado sublimes.
- En verdad que me he comportado y he acallado mi alma, Como un niño destetado de su madre: Como un niño destetado está mi alma.
- Espera, oh Israel, en Jehová Desde ahora y para siempre.
- ACUÉRDATE, oh Jehová, de David, Y de toda su aflicción;
- Que juró él á Jehová, Prometió al Fuerte de Jacob:
- No entraré en la morada de mi casa, Ni subiré sobre el lecho de mi estrado;
- No daré sueño á mis ojos, Ni á mis párpados adormecimiento.
- Hasta que halle lugar para Jehová, Moradas para el Fuerte de Jacob.
- He aquí, en Ephrata oímos de ella: Hallamósla en los campos del bosque.
- Entraremos en sus tiendas; Encorvarnos hemos al estrado de sus pies.
- Levántate, oh Jehová, á tu reposo; Tú y el arca de tu fortaleza.
- Tus sacerdotes se vistan de justicia, Y regocíjense tus santos.
- Por amor de David tu siervo No vuelvas de tu ungido el rostro.
- En verdad juró Jehová á David, No se apartará de ellos: Del fruto de tu vientre pondré sobre tu trono.
- Si tus hijos guardaren mi alianza, Y mi testimonio que yo les enseñaré, Sus hijos también se sentarán sobre tu trono para siempre.
- Porque Jehová ha elegido á Sión; Deseóla por habitación para sí.
- Este es mi reposo para siempre: Aquí habitaré, porque la he deseado.
- A su mantenimiento daré bendición: Sus pobres saciaré de pan.
- Asimismo vestiré á sus sacerdotes de salud, Y sus santos darán voces de júbilo.
- Allí haré reverdecer el cuerno de David: He prevenido lámpara á mi ungido.
- A sus enemigos vestiré de confusión: Mas sobre él florecerá su corona.
- ¡MIRAD cuán bueno y cuán delicioso es Habitar los hermanos igualmente en uno!
- Es como el buen óleo sobre la cabeza, El cual desciende sobre la barba, La barba de Aarón, Y que baja hasta el borde de sus vestiduras;
- Como el rocío de Hermón, Que desciende sobre los montes de Sión: Porque allí envía Jehová bendición, Y vida eterna.
- MIRAD, bendecid á Jehová, Vosotros todos los siervos de Jehová, Los que en la casa de Jehová estáis por las noches.
- Alzad vuestras manos al santuario, Y bendecid á Jehová.
- Bendígate Jehová desde Sión, El cual ha hecho los cielos y la tierra.
- ALABAD el nombre de Jehová; Alabad le, siervos de Jehová;
- Los que estáis en la casa de Jehová, En los atrios de la casa de nuestro Dios.
- Alabad á JAH, porque es bueno Jehová: Cantad salmos á su nombre, porque es suave.
- Porque JAH ha escogido á Jacob para sí, A Israel por posesión suya.
- Porque yo se que Jehová es grande, Y el Señor nuestro, mayor que todos los dioses.
- Todo lo que quiso Jehová, ha hecho En los cielos y en la tierra, en las mares y en todos los abismos.
- El hace subir las nubes del cabo de la tierra; El hizo los relámpagos para la lluvia; El saca los vientos de sus tesoros.
- El es el que hirió los primogénitos de Egipto, Desde el hombre hasta la bestia.
- Envió señales y prodigios en medio de ti, oh Egipto, Sobre Faraón, y sobre todos sus siervos.
- El que hirió muchas gentes, Y mató reyes poderosos:
- A Sehón rey Amorrheo, Y á Og rey de Basán, Y á todos los reinos de Canaán.
- Y dió la tierra de ellos en heredad, En heredad á Israel su pueblo.
- Oh Jehová, eterno es tu nombre; Tu memoria, oh Jehová para generación y generación.
- Porque juzgará Jehová su pueblo, Y arrepentiráse sobre sus siervos.
- Los ídolos de las gentes son plata y oro, Obra de manos de hombres.
- Tienen boca, y no hablan; Tienen ojos, y no ven;
- Tienen orejas, y no oyen; Tampoco hay espíritu en sus bocas.
- Como ellos son los que los hacen; Todos los que en ellos confían.
- Casa de Israel, bendecid á Jehová: Casa de Aarón, bendecid á Jehová:
- Casa de Leví, bendecid á Jehová: Los que teméis á Jehová, bendecid á Jehová:
- Bendito de Sión Jehová, Que mora en Jerusalem. Aleluya.
- ALABAD á Jehová, porque es bueno; Porque para siempre es su misericordia.
- Alabad al Dios de los dioses, Porque para siempre es su misericordia.
- Alabad al Señor de los señores, Porque para siempre es su misericordia.
- Al solo que hace grandes maravillas, Porque para siempre es su misericordia.
- Al que hizo los cielos con entendimiento, Porque para siempre es su misericordia.
- Al que tendió la tierra sobre las aguas, Porque para siempre es su misericordia;
- Al que hizo las grandes luminarias, Porque para siempre es su misericordia;
- El sol para que dominase en el día, Porque para siempre es su misericordia;
- La luna y las estrellas para que dominasen en la noche, Porque para siempre es su misericordia.
- Al que hirió á Egipto en sus primogénitos, Porque para siempre es su misericordia.
- Al que sacó á Israel de en medio de ellos, Porque para siempre es su misericordia;
- Con mano fuerte, y brazo extendido, Porque para siempre es su misericordia.
- Al que dividió el mar Bermejo en partes, Porque para siempre es su misericordia;
- E hizo pasar á Israel por medio de él, Porque para siempre es su misericordia;
- Y arrojó á Faraón y á su ejército en el mar Bermejo, Porque para siempre es su misericordia.
- Al que pastoreó á su pueblo por el desierto, Porque para siempre es su misericordia.
- Al que hirió grandes reyes, Porque para siempre es su misericordia;
- Y mató reyes poderosos, Porque para siempre es su misericordia;
- A Sehón rey Amorrheo, Porque para siempre es su misericordia,
- Y á Og rey de Basán, Porque para siempre es su misericordia;
- Y dió la tierra de ellos en heredad, Porque para siempre es su misericordia;
- En heredad á Israel su siervo, Porque para siempre es su misericordia.
- El es el que en nuestro abatimiento se acordó de nosotros, Porque para siempre es su misericordia;
- Y nos rescató de nuestros enemigos, Porque para siempre es su misericordia.
- El da mantenimiento á toda carne, Porque para siempre es su misericordia.
- Alabad al Dios de los cielos: Porque para siempre es su misericordia.
- JUNTO á los ríos de Babilonia, Allí nos sentábamos, y aun llorábamos, Acordándonos de Sión.
- Sobre los sauces en medio de ella Colgamos nuestras arpas.
- Y los que allí nos habían llevado cautivos nos pedían que cantásemos, Y los que nos habían desolado nos pedían alegría, diciendo:
- Cantadnos algunos de los himnos de Sión. ¿Cómo cantaremos canción de Jehová En tierra de extraños?
- Si me olvidare de ti, oh Jerusalem, Mi diestra sea olvidada.
- Mi lengua se pegue á mi paladar, Si de ti no me acordare; Si no ensalzare á Jerusalem Como preferente asunto de mi alegría.
- Acuérdate, oh Jehová, de los hijos de Edom En el día de Jerusalem; Quienes decían: Arrasadla, arrasadla Hasta los cimientos.
- Hija de Babilonia destruída, Bienaventurado el que te diere el pago De lo que tú nos hiciste.
- Bienaventurado el que tomará y estrellará tus niños Contra las piedras.
- ALABARTE he con todo mi corazón: Delante de los dioses te cantaré salmos.
- Encorvaréme al templo de tu santuario, Y alabaré tu nombre por tu misericordia y tu verdad: Porque has hecho magnífico tu nombre, y tu dicho sobre todas las cosas.
- En el día que clamé, me respondiste; Esforzásteme con fortaleza en mi alma.
- Confesarte han, oh Jehová, todos los reyes de la tierra, Cuando habrán oído los dichos de tu boca.
- Y cantarán de los caminos de Jehová: Que la gloria de Jehová es grande.
- Porque el alto Jehová atiende al humilde; Mas al altivo mira de lejos.
- Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás: Contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, Y salvaráme tu diestra.
- Jehová cumplirá por mí: Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; No dejarás la obra de tus manos.
- OH Jehová, tú me has examinado y conocido.
- Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme, Has entendido desde lejos mis pensamientos.
- Mi senda y mi acostarme has rodeado, Y estás impuesto en todos mis caminos.
- Pues aun no está la palabra en mi lengua, Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.
- Detrás y delante me guarneciste, Y sobre mí pusiste tu mano.
- Más maravillosa es la ciencia que mi capacidad; Alta es, no puedo comprenderla.
- ¿Adónde me iré de tu espíritu? ¿Y adónde huiré de tu presencia?
- Si subiere á los cielos, allí estás tú: Y si en abismo hiciere mi estrado, he aquí allí tú estás.
- Si tomare las alas del alba, Y habitare en el extremo de la mar,
- Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra.
- Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; Aun la noche resplandecerá tocante á mí.
- Aun las tinieblas no encubren de ti, Y la noche resplandece como el día: Lo mismo te son las tinieblas que la luz.
- Porque tú poseiste mis riñones; Cubrísteme en el vientre de mi madre.
- Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras: Estoy maravillado, Y mi alma lo conoce mucho.
- No fué encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fuí formado, Y compaginado en lo más bajo de la tierra.
- Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas.
- Así que ¡cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán multiplicadas son sus cuentas!
- Si los cuento, multiplícanse más que la arena: Despierto, y aun estoy contigo.
- De cierto, oh Dios, matarás al impío; Apartaos pues de mí, hombres sanguinarios.
- Porque blasfemias dicen ellos contra ti: Tus enemigos toman en vano tu nombre
- ¿No tengo en odio, oh Jehová, á los que te aborrecen, Y me conmuevo contra tus enemigos?
- Aborrézcolos con perfecto odio; Téngolos por enemigos.
- Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón: Pruébame y reconoce mis pensamientos:
- Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.
- LIBRAME, oh Jehová, de hombre malo: Guárdame de hombre violento;
- Los cuales maquinan males en el corazón, Cada día urden contiendas.
- Aguzaron su lengua como la serpiente; Veneno de áspid hay debajo de sus labios. (Selah.)
- Guárdame, oh Jehová, de manos del impío, Presérvame del hombre injurioso; Que han pensado de trastornar mis pasos.
- Hanme escondido lazo y cuerdas los soberbios; Han tendido red junto á la senda; Me han puesto lazos. (Selah.)
- He dicho á Jehová: Dios mío eres tú; Escucha, oh Jehová, la voz de mis ruegos.
- Jehová Señor, fortaleza de mi salud, Tú pusiste á cubierto mi cabeza el día de las armas.
- No des, oh Jehová, al impío sus deseos; No saques adelante su pensamiento, que no se ensoberbezca. (Selah.)
- En cuanto á los que por todas partes me rodean, La maldad de sus propios labios cubrirá su cabeza.
- Caerán sobre ellos brasas; Dios los hará caer en el fuego, En profundos hoyos de donde no salgan.
- El hombre deslenguado no será firme en la tierra: El mal cazará al hombre injusto para derribarle.
- Yo sé que hará Jehová el juicio del afligido, El juicio de los menesterosos.
- Ciertamente los justos alabarán tu nombre; Los rectos morarán en tu presencia.
- JEHOVA, á ti he clamado; apresúrate á mí; Escucha mi voz, cuando te invocare.
- Sea enderezada mi oración delante de ti como un perfume, El don de mis manos como la ofrenda de la tarde.
- Pon, oh Jehová, guarda á mi boca: Guarda la puerta de mis labios.
- No dejes se incline mi corazón á cosa mala, A hacer obras impías Con los que obran iniquidad, Y no coma yo de sus deleites.
- Que el justo me castigue, será un favor, Y que me reprenda será un excelente bálsamo. Que no me herirá la cabeza: Así que aun mi oración tendrán en sus calamidades.
- Serán derribados en lugares peñascosos sus jueces, Y oirán mis palabras, que son suaves.
- Como quien hiende y rompe la tierra, Son esparcidos nuestros huesos á la boca de la sepultura.
- Por tanto á ti, oh Jehová Señor, miran mis ojos: En ti he confiado, no desampares mi alma.
- Guárdame de los lazos que me han tendido, Y de los armadijos de los que obran iniquidad.
- Caigan los impíos á una en sus redes, Mientras yo pasaré adelante.
- CON mi voz clamaré á Jehová, Con mi voz pediré á Jehová misericordia.
- Delante de él derramaré mi querella; Delante de él denunciaré mi angustia.
- Cuando mi espíritu se angustiaba dentro de mí, tú conociste mi senda. En el camino en que andaba, me escondieron lazo.
- Miraba á la mano derecha, y observaba; mas no había quien me conociese; No tuve refugio, no había quien volviese por mi vida.
- Clamé á ti, oh Jehová, Dije: Tú eres mi esperanza, Y mi porción en la tierra de los vivientes.
- Escucha mi clamor, que estoy muy afligido; Líbrame de los que me persiguen, porque son más fuertes que yo.
- Saca mi alma de la cárcel para que alabe tu nombre: Me rodearán los justos, Porque tú me serás propicio.
- OH Jehová, oye mi oración, escucha mis ruegos: Respóndeme por tu verdad, por tu justicia.
- Y no entres en juicio con tu siervo; Porque no se justificará delante de ti ningún viviente.
- Porque ha perseguido el enemigo mi alma; Ha postrado en tierra mi vida; Hame hecho habitar en tinieblas como los ya muertos.
- Y mi espíritu se angustió dentro de mí; Pasmóse mi corazón.
- Acordéme de los días antiguos; Meditaba en todas tus obras, Reflexionaba en las obras de tus manos.
- Extendí mis manos á ti; Mi alma á ti como la tierra sedienta. (Selah.)
- Respóndeme presto, oh Jehová que desmaya mi espíritu: No escondas de mí tu rostro, Y venga yo á ser semejante á los que descienden á la sepultura.
- Hazme oir por la mañana tu misericordia, Porque en ti he confiado: Hazme saber el camino por donde ande, Porque á ti he alzado mi alma
- Líbrame de mis enemigos, oh Jehová: A ti me acojo.
- Enséñame á hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios: Tu buen espíritu me guíe á tierra de rectitud.
- Por tu nombre, oh Jehová me vivificarás: Por tu justicia, sacarás mi alma de angustia.
- Y por tu misericordia disiparás mis enemigos, Y destruirás todos los adversarios de mi alma: Porque yo soy tu siervo.
- BENDITO sea Jehová, mi roca, Que enseña mis manos á la batalla, Y mis dedos á la guerra:
- Misericordia mía y mi castillo, Altura mía y mi libertador, Escudo mío, en quien he confiado; El que allana mi pueblo delante de mí.
- Oh Jehová, ¿qué es el hombre, para que de él conozcas? ¿O el hijo del hombre, para que lo estimes?
- El hombre es semejante á la vanidad: Sus días son como la sombra que pasa.
- Oh Jehová, inclina tus cielos y desciende: Toca los montes, y humeen.
- Despide relámpagos, y disípalos, Envía tus saetas, y contúrbalos.
- Envía tu mano desde lo alto; Redímeme, y sácame de las muchas aguas, De la mano de los hijos de extraños;
- Cuya boca habla vanidad, Y su diestra es diestra de mentira.
- Oh Dios, á ti cantaré canción nueva: Con salterio, con decacordio cantaré á ti.
- Tú, el que da salud á los reyes, El que redime á David su siervo de maligna espada.
- Redímeme, y sálvame de mano de los hijos extraños, Cuya boca habla vanidad, Y su diestra es diestra de mentira.
- Que nuestros hijos sean como plantas crecidas en su juventud; Nuestras hijas como las esquinas labradas á manera de las de un palacio;
- Nuestros graneros llenos, provistos de toda suerte de grano; Nuestros ganados, que paran á millares y diez millares en nuestras plazas:
- Que nuestros bueyes estén fuertes para el trabajo; Que no tengamos asalto, ni que hacer salida, Ni grito de alarma en nuestras plazas.
- Bienaventurado el pueblo que tiene esto: Bienaventurado el pueblo cuyo Dios es Jehová.
- ENSALZARTE he, mi Dios, mi Rey; Y bendeciré tu nombre por siglo y para siempre.
- Cada día te bendeciré, Y alabaré tu nombre por siglo y para siempre.
- Grande es Jehová y digno de suprema alabanza: Y su grandeza es inescrutable.
- Generación á generación narrará tus obras, Y anunciarán tus valentías.
- La hermosura de la gloria de tu magnificencia, Y tus hechos maravillosos, hablaré.
- Y la terribilidad de tus valentías dirán los hombres; Y yo recontaré tu grandeza.
- Reproducirán la memoria de la muchedumbre de tu bondad, Y cantarán tu justicia.
- Clemente y misericordioso es Jehová, Lento para la ira, y grande en misericordia.
- Bueno es Jehová para con todos; Y sus misericordia sobre todas sus obras.
- Alábente, oh Jehová, todas tus obras; Y tus santos te bendigan.
- La gloria de tu reino digan, Y hablen de tu fortaleza;
- Para notificar á los hijos de los hombre sus valentías, Y la gloria de la magnificencia de su reino.
- Tu reino es reino de todos los siglos, Y tu señorío en toda generación y generación.
- Sostiene Jehová á todos los que caen, Y levanta á todos los oprimidos.
- Los ojos de todos esperan en ti, Y tú les das su comida en su tiempo.
- Abres tu mano, Y colmas de bendición á todo viviente.
- Justo es Jehová en todos sus caminos, Y misericordioso en todas sus obras.
- Cercano está Jehová á todos los que le invocan, A todos los que le invocan de veras.
- Cumplirá el deseo de los que le temen; Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará.
- Jehová guarda á todos los que le aman; Empero destruirá á todos los impíos.
- La alabanza de Jehová hablará mi boca; Y bendiga toda carne su santo nombre por siglo y para siempre.
- ALABA, oh alma mía, á Jehová.
- Alabaré á Jehová en mi vida: Cantaré salmos á mi Dios mientras viviere.
- No confiéis en los príncipes, Ni en hijo de hombre, porque no hay en él salud.
- Saldrá su espíritu, tornaráse en su tierra: En aquel día perecerán sus pensamientos.
- Bienaventurado aquel en cuya ayuda es el Dios de Jacob, Cuya esperanza es en Jehová su Dios:
- El cual hizo los cielos y la tierra, La mar, y todo lo que en ellos hay; Que guarda verdad para siempre;
- Que hace derecho á los agraviados; Que da pan á los hambrientos: Jehová suelta á los aprisionados;
- Jehová abre los ojos á los ciegos; Jehová levanta á los caídos; Jehová ama á los justos.
- Jehová guarda á los extranjeros; Al huérfano y á la viuda levanta; Y el camino de los impíos trastorna.
- Reinará Jehová para siempre; Tu Dios, oh Sión, por generación y generación. Aleluya.
- ALABAD á JAH, Porque es bueno cantar salmos á nuestro Dios; Porque suave y hermosa es la alabanza.
- Jehová edifica á Jerusalem; A los echados de Israel recogerá.
- El sana á los quebrantados de corazón, Y liga sus heridas.
- El cuenta el número de las estrellas; A todas ellas llama por sus nombres.
- Grande es el Señor nuestro, y de mucha potencia; Y de su entendimiento no hay número.
- Jehová ensalza á los humildes; Humilla los impíos hasta la tierra.
- Cantad á Jehová con alabanza, Cantad con arpa á nuestro Dios.
- El es el que cubre los cielos de nubes, El que prepara la lluvia para la tierra, El que hace á los montes producir hierba.
- El da á la bestia su mantenimiento, Y á los hijos de los cuervos que claman.
- No toma contentamiento en la fortaleza del caballo, Ni se complace en las piernas del hombre.
- Complácese Jehová en los que le temen, Y en los que esperan en su misericordia.
- Alaba á Jehová, Jerusalem; Alaba á tu Dios, Sión.
- Porque fortificó los cerrojos de tus puertas; Bendijo á tus hijos dentro de ti.
- El pone en tu término la paz; Te hará saciar de grosura de trigo.
- El envía su palabra á la tierra; Muy presto corre su palabra.
- El da la nieve como lana, Derrama la escarcha como ceniza.
- El echa su hielo como pedazos: Delante de su frío ¿quién estará?
- Enviará su palabra, y los derretirá: Soplará su viento, y fluirán las aguas.
- El denuncia sus palabras á Jacob, Sus estatutos y sus juicios á Israel.
- No ha hecho esto con toda gente; Y no conocieron sus juicios. Aleluya.
- ALABAD á Jehová desde los cielos: Alabadle en las alturas.
- Alabadle, vosotros todos sus ángeles: Alabadle, vosotros todos sus ejércitos.
- Alabadle, sol y luna: Alabadle, vosotras todas, lucientes estrellas.
- Alabadle, cielos de los cielos, Y las aguas que están sobre los cielos.
- Alaben el nombre de Jehová; Porque él mandó, y fueron criadas.
- Y las hizo ser para siempre por los siglos; Púso les ley que no será quebrantada.
- Alabad á Jehová, de la tierra Los dragones y todos los abismos;
- El fuego y el granizo, la nieve y el vapor, El viento de tempestad que ejecuta su palabra;
- Los montes y todos los collados; El árbol de fruto, y todos los cedros;
- La bestia y todo animal; Reptiles y volátiles;
- Los reyes de la tierra y todos los pueblos; Los príncipes y todos los jueces de la tierra;
- Los mancebos y también las doncellas; Los viejos y los niños,
- Alaben el nombre de Jehová, Porque sólo su nombre es elevado; Su gloria es sobre tierra y cielos.
- El ensalzó el cuerno de su pueblo; Aláben le todos sus santos, los hijos de Israel, El pueblo á él cercano. Aleluya.
- CANTAD á Jehová canción nueva: Su alabanza sea en la congregación de los santos.
- Alégrese Israel en su Hacedor: Los hijos de Sión se gocen en su Rey.
- Alaben su nombre con corro: Con adufe y arpa á él canten.
- Porque Jehová toma contentamiento con su pueblo: Hermoseará á los humildes con salud.
- Gozarse han los píos con gloria: Cantarán sobre sus camas.
- Ensalzamientos de Dios modularán en sus gargantas. Y espadas de dos filos habrá en sus manos;
- Para hacer venganza de las gentes, Y castigo en los pueblos;
- Para aprisionar sus reyes en grillos, Y sus nobles con cadenas de hierro;
- Para ejecutar en ellos el juicio escrito: Gloria será esta para todos sus santos. Aleluya.
- ALABAD á Dios en su santuario: Alabadle en la extensión de su fortaleza.
- Alabadle por sus proezas: Alabadle conforme á la muchedumbre de su grandeza.
- Alabadle á son de bocina: Alabadle con salterio y arpa.
- Alabadle con adufe y flauta: Alabadle con cuerdas y órgano.
- Alabadle con címbalos resonantes: Alabadle con címbalos de júbilo.
- Todo lo que respira alabe á JAH. Aleluya.